Ciudad de México, 12 de marzo (SinEmbargo).– No es lo que Estados Unidos (EU) esperaba. Irak y Omán cerraron terminales petroleras este jueves después de que dos petroleros fueran atacados y quedaran en llamas frente a las costas de Irak. La Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió que la guerra en Medio Oriente había causado “la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial”. No, no es lo que Donald Trump esperaba.
Los precios del petróleo subieron inicialmente a pesar de un esfuerzo coordinado de Estados Unidos y otras economías importantes para calmar los mercados. Sacaron 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia. Pero eso no fue suficiente.
El ejército estadounidense ha atacado buques minadores iraníes cerca del Estrecho de Ormuz. No está claro si Irán ha colocado minas en el estrecho. En la década de 1980, minas iraníes dañaron buques comerciales en el Golfo Pérsico y casi hundieron una fragata de la Armada estadounidense.

Aarón Krolik escribe desde Seúl: “La realidad está empezando a imponerse para los comerciantes de petróleo del mundo. Los futuros del petróleo han vuelto a superar los 100 dólares por barril, la última subida tras días de fuertes fluctuaciones de precios en el mercado desde que Estados Unidos e Israel atacaron por primera vez a Irán. Sin embargo, este repunte se produjo después de que la Agencia Internacional de la Energía anunciara el miércoles que más de 30 países liberarían una cantidad récord de petróleo de sus reservas de emergencia”.
En lugar de tranquilizar a los mercados, “la noticia pareció alarmar aún más a los operadores al poner de relieve lo lejos que está el mundo de reabrir el comercio en el Estrecho de Ormuz, la estrecha vía fluvial y ruta comercial vital que separa a los productores de petróleo de Oriente Medio de sus clientes. Esta preocupación se acentuó aún más cuando tres barcos fueron atacados en el canal este miércoles”, dice el periodista en The New York Times.

Los combates han desplazado hasta 3.2 millones de personas dentro de Irán, según informó este jueves la agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados. Casi dos mil personas han muerto desde el inicio del ataque estadounidense-israelí, la mayoría en Irán. El ejército iraní afirmó haber lanzado ataques contra bases militares y servicios de seguridad israelíes. Irán también ha declarado que no permitirá que los cargamentos de petróleo que benefician a Estados Unidos y sus aliados pasen por el Estrecho de Ormuz, por donde circula normalmente una quinta parte del petróleo mundial.
Emerge un ganador: Rusia
Y en medio del humo y entre las nubes de combustible quemado emerge un ganador: Vladímir Putin.

Rusia busca todas las ventajas posibles de la guerra en Irán, escribe Joshua Yaffa en una colaboración en The New Yorker. “Estados Unidos está agotando su arsenal de interceptores de defensa aérea, una de las armas más cruciales para Ucrania: cuantos más se disparan sobre los cielos de Oriente Medio, menos hay para defender los que se encuentran sobre Kiev, Járkov y Dniéper. El hijo de Jamenei, Mojtaba, ha sido nombrado nuevo líder supremo de Irán, pero cualquier régimen político que sobreviva a la guerra probablemente será más vulnerable que nunca”.
Los investigadores con los que habla el autor para su texto, dicen que un Irán débil, inestable y maltrecho es precisamente el tipo de Estado que necesitará a Rusia, y a China.

Putin no gana todas, por supuesto. Sin embargo, dice Joshua Yaffa, la guerra está generando enormes beneficios para Rusia en los mercados energéticos globales. Alrededor de un tercio del presupuesto ruso depende de las ventas de petróleo y gas. Antes de que comenzaran los bombardeos, el petróleo se cotizaba por debajo de los setenta dólares por barril; posteriormente, se disparó a casi ciento veinte, aunque desde entonces se ha estabilizado en torno a los noventa dólares.
“Además de los precios del crudo, las exportaciones rusas evitan el cuello de botella que actualmente obstruye el Estrecho de Ormuz, viajando a través del Bósforo o mediante oleoductos terrestres. A principios de este invierno, China e India exigían un descuento de entre veinte y treinta dólares por barril para el crudo ruso, reflejo de las sanciones y los riesgos del transporte marítimo; ahora, con el repentino resurgimiento de Rusia como proveedor esencial, su petróleo se ha cotizado con una prima en algunos mercados”, agrega.

En el Líbano, detalla por su parte The New York Times, trabajadores limpiaron arena manchada de sangre de la acera a lo largo del paseo marítimo de Beirut, la capital, después de que los ataques aéreos israelíes mataran al menos a siete personas. El ejército israelí amplió su amplia orden de evacuación hacia el sur del Líbano el jueves después de que Israel Katz, Ministro de Defensa de Israel, declarara que el país se preparaba para ampliar sus operaciones militares contra Hezbolá, el grupo armado respaldado por Irán.



