La cruzada injerencista de EU en México busca lavarle la cara a Trump ¬ RADICALES

05/05/2026 - 9:42 pm

La decisión de Estados Unidos de exhibir solicitudes de extradición contra políticos mexicanos desató una nueva tensión bilateral y alimenta las sospechas de injerencia con fines políticos en plena coyuntura interna de Donald Trump.

Ciudad de México, 5 de mayo (SinEmbargo).- La cruzada injerencista de Estados Unidos, cuyo último episodio ha sido la solicitud de detención provisional con fines de extradición contra 10 mexicanos —entre ellos el ahora Gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el Senador Enrique Insunza— ha tensado de forma inédita la relación bilateral y encendido las alertas sobre una nueva etapa de injerencia.

En esta entrega de Radicales, Daniela Barragán, Meme Yamel, Álvaro Delgado y Héctor Alejandro Quintanar analizaron momento en que ocurre, luego del descubrimiento de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Chihuahua, y las interrogantes que se abren sobre los verdaderos motivos detrás de la acusación contra funcionarios y exfuncionarios en Sinaloa.

En ese contexto, el periodista Álvaro Delgado advirtió que la tensión actual no puede entenderse sin una mirada histórica sobre la relación bilateral, marcada —dijo— por intervenciones y contradicciones.

“Los apetitos imperiales de Estados Unidos han estado presentes durante dos siglos. Ha invadido nuestra patria, a muchos se les olvida o no quieren recordarlo. Ha sido agredida nuestra población cuando va solamente a trabajar a Estados Unidos. Ha protegido también a criminales, a presidentes corruptos; corruptos pero son sus corruptos. Hoy la relación México-Estados Unidos está políticamente tensa en momentos en que también están en curso las negociaciones para el T-MEC”.

Delgado también cuestionó el discurso que desde ciertos sectores de la oposición acusa a México de ser un "narcoestado", al considerar que se trata de una narrativa selectiva y políticamente útil.

“Quiero destacar la hipocresía de quienes hoy hablan de un narcoestado, siendo que ellos vienen de un narcoestado. El PRI no solamente en Sinaloa, ha estado directamente vinculado al narcotráfico. Si ahora están enojados porque el narco no los apoyó a ellos y dicen que apoyó en todo caso a Morena. Y también ahí que vale la pena discernir. A poco el narco tiene tanto poder para movilizar a millones para que voten por tal o cual partido. Esa también es una falacia que hay que desmontar con datos”.

Por su parte, Meme Yamel subrayó que reconocer la injerencia estadounidense no implica exonerar a los actores políticos señalados, sino diferenciar entre responsabilidades internas y presiones externas.

“Es una total intromisión y creo que decirlo simplemente no quiere decir que negamos la situación de Rubén Rocha Moya y sombras que existen en torno a su figura como Gobernador. O sea, decir que Estados Unidos se está metiendo y busca meterse a toda costa en los asuntos no solamente políticas, sino de seguridad en México, no quiere decir que Rocha Moya no tenga que defenderse y no tenga que en su momento demostrar la inocencia y la presunción de inocencia que en este momento tiene por un asunto que está relacionado con delincuencia organizada, que no es poca cosa y es un delito bastante grave”.

Además, vinculó la ofensiva estadounidense con la reciente polémica por la presencia de agentes extranjeros en territorio mexicano.

“No es casual que a una semana que se destapa lo de la CIA, inmediatamente Estados Unidos responda con la desclasificación, porque ni siquiera es el que apenas lo estuvieran solicitando, es la desclasificación, es violar el tratado, es decir, aquí está, yo lo estoy solicitando y estoy violando el tratado, estoy violando la confidencialidad, estoy violando los procesos y además lo estoy haciendo con urgencia. ¿Cuál es la urgencia? Eso lo preguntaba la Presidenta Claudia Sheinbaum. A todas luces la urgencia es empezar a disimular o a tapar o a responder por este asunto de la CIA, en donde no son dos, sino son cuatro agentes, los que ingresan de manera ilegal a un operativo en México”.

En tanto, Daniela Barragán centró su análisis en el entorno político y mediático que rodea el caso, donde confluyen actores internos y presiones externas.

“Está la ultraderecha movilizada, está muy activa. Son un grupito, sí, pero están activos y están movilizándose. Yo también metería eso en el contexto. Hay cambios importantes también dentro del partido que actualmente está en en el poder. Se le suma lo de la publicación del nuevo plan antidrogas de Estados Unidos y con eso me ligo a otro factor que se ha intensificado en estas tres semanas, que es lo de los medios de comunicación, porque con esta publicación el plan antidrogas todo mundo está alertándose: periodistas, columnistas de que ya es el decálogo de las exigencias de Estados Unidos hacia México, que Estados Unidos está pidiendo resultados tangentes en el combate contra las drogas, le echa toda la responsabilidad a todo mundo, menos a lo que ellos han dejado de hacer en mucho tiempo y lo que están destacando es ya Estados Unidos le está pidiendo resultados tangentes a México en el combate antidrogas que ya no solamente quiere capos, que quiere toda la red desmantelada”.

Barragán añadió que este episodio reconfigura el conflicto político en México, al introducir a un actor externo con peso determinante como lo es Estados Unidos.

“Ya no es solamente una batalla contra el PRI y contra el PAN. O sea, ahorita tenemos una batalla contra Estados Unidos y eso quedó claro con lo del miércoles pasado. Estados Unidos les dio en una bandeja de plata el argumento perfecto para que pudieran sostener lo de que en México existe un narcopartido y una narcodictadura. Lo estaban empujando a puro hashtag, a pura millonada en Twitter y en redes sociales, pero todos Estados Unidos se los pone sobre la mesa, ya tienen una causa. Entonces, como decía, ya no es solamente la batalla contra el PRI y el PAN que están reducidos a una intrascendencia bárbara que creo que nunca se pudieron haber imaginado, pero pueden sentirse empoderados por la participación plena, clara de Estados Unidos”.

Finalmente, Héctor Alejandro Quintanar interpretó la ofensiva de Estados Unidos como parte de una estrategia política vinculada a la situación interna de Donald Trump, marcada por bajos niveles de aprobación.

“En este momento la derecha trumpista, la derecha en Estados Unidos que representa Trump y la derecha mexicana están haciendo lo mismo. Están buscando afuera lo que no pueden conseguir adentro. En un momento donde Trump está con una aceptación en niveles ínfimos, sobre todo considerando que es el primer Presidente de Estados Unidos en funciones que tiene un conflicto bélico abierto y que a pesar de eso no tiene una aceptación tan amplia, como había sido la historia en Estados Unidos cada vez que un Presidente encabeza una guerra en ese país. Este señor no lo tiene”.

El académico señaló que desde esa perspectiva, la solicitud de extradición y la presión pública no serían un punto de partida, sino una reacción con objetivos políticos más amplios.

“Trump me da la impresión de que está en esta idea de buscar una causa afuera para poder resarcir su problema interno de baja aceptación. Y creo yo que a esto obedece la reacción, porque hay que observarlo como una reacción, no como una iniciativa, no como un proyecto, sino como una reacción de una intromisión para tratar de extraer a a Rubén Rocha Moya y otros nueve personajes. Habrá que que poner en tela de juicio su actuar, porque me da la impresión a mí de que Rubén Rocha Moya ha sido un Gobernador extremadamente ineficiente en casi todos los aspectos, pero de la ineficiencia a la acusación de complicidad con el narcotráfico, hay una brecha que ahora Estados Unidos está obligado a llenar con pruebas contundentes”.

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Daniela, Meme, Héctor y Álvaro

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Lo dice el reportero