María Rivera

Golpismo

07/05/2026 - 12:01 am

"Obviar las motivaciones del trumpismo para llevar a cabo los ataques hacia México, y lo que es un escandaloso e inaceptable intervencionismo extranjero".

La Presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina en el que abordó la presencia de dos agentes de EU en Chihuahua. Foto: Andrea, Cuartoscuro.

Lo que estamos viendo, querido lector, en tiempo real, es la intervención estadounidense en México para desestabilizar al gobierno e incidir en futuras elecciones. Es evidente que el pretexto es la supuesta lucha contra el “narcoterrorismo” y también que, como desde hace mucho que no sucedía, los opositores políticos del morenismo, empezando por los grandes medios de comunicación, están en una desbocada campaña política para debilitar al Gobierno de la Presidenta Sheinbaum y a su partido. Estados Unidos les regaló la carnada que están devorando como hienas. Y es que así funcionan las operaciones para desestabilizar gobiernos soberanos, con traidores internos que no tienen decencia alguna. Nada más recuerde el papelón que llevó a cabo la venezolana impresentable María Corina Machado cuando le “entregó” a Trump su Premio Nobel de la Paz y suplicaba que Estados Unidos atacara a Venezuela.  

Todos esos opositores, embozados o no, están aliados con el trumpismo criminal para tratar de recuperar el poder que Morena les ganó en las urnas (aunque, claro, ahora busquen deslegitimar el triunfo electoral usando el argumento de la intervención del narco…). Naturalmente, son desleales a la democracia y traidores a la Patria. Le apuestan a que la gente es ignorante, no tiene memoria, ni consciencia política para saber que Estados Unidos está gobernado por un ladrón demente narcisista, un criminal capaz de usar su poder para robar impunemente los recursos naturales de otras naciones, asesinar a ciudadanos extranjeros, atacar naciones, violar la ley internacional. Creen que la mayoría, que sostiene al morenismo, es fácilmente manipulable y que adoptará la narrativa de que todo gobierno morenista es un narcogobierno, como si la gente no recordara los que estuvieron instalados en México a cargo del PRIAN en las últimas décadas. 

Pero no solo eso, algunos opositores como el PRI, abiertamente llaman a Estados Unidos para que intervenga en México y combata con su arsenal militar al partido Morena. Es en serio, querido lector. La oposición partidista, que desde hace mucho está liquidada, quiere que Morena mismo sea etiquetado como “organización terrorista”. Así de democráticos y decentes, y olvidadizos: Morena es un movimiento social, primero que un partido político. Así que suponemos que el PRI espera que Trump aprese a millones de mexicanos o los bombardee… Un delirio golpista, no hay otra manera de decirlo. 

Pero la narrativa golpista no solo aparece en los grotescos desfiguros de dirigentes partidistas desgañitados, también la alimentan sobrios y elegantes analistas de programas de opinión en Televisa que ya dan por sentado que unos ciudadanos gringos pueden dictaminar la culpabilidad de políticos mexicanos, sin probarlo y sin ponerlo en duda. Y es que ningún analista que se precie de ser serio puede obviar la naturaleza del asedio trumpista, ni la naturaleza criminal del gobierno del Presidente de Estados Unidos, que ha dinamitado el orden internacional, violado flagrantemente la ley y cometido abusos de todo tipo desde que llegó al poder. Obviar las motivaciones del trumpismo para llevar a cabo los ataques hacia México, y obviar lo que a todas luces es un escandaloso e inaceptable intervencionismo extranjero, es de una deshonestidad rampante. Pero allí están, hablando en la televisión, en el radio, haciendo no análisis, sino propaganda. Es su oportunidad de influir en “los ignorantes”, el pueblo, con la esperanza de volver al viejo régimen que en su fantasía no era ni narco, ni violento, ni cleptócrata, ni injusto, ni insostenible. Y es que, querido lector, siempre vivieron en ese país fantasioso que la llegada del lopezobradorismo les destruyó.

Yo no sé, querido lector, si los políticos mexicanos señalados por Estados Unidos son culpables de los delitos que les achaca. Lo que sí sé es que es la Fiscalía quien debe investigarlo y que hay un principio de presunción de inocencia consagrado en la Constitución. La Presidenta Sheinbaum está obligada a proceder conforme a derecho y no debería, obviamente, ceder ante el chantaje político de un gobierno extranjero y mucho menos ante la narrativa golpista de los opositores, que le aconsejan que negocie la soberanía de México y su propia Presidencia. Porque verá, querido lector, en realidad es irrelevante la culpabilidad o inocencia de los políticos mexicanos, porque lo que estamos viviendo es una descarada intervención extranjera y es totalmente inaceptable. La soberanía nacional está por encima de cualquier pugna interna, e incluso, sobre el problema de seguridad.  

Precisamente porque es una intervención disfrazada de combate al narcotráfico, Trump no va a detenerse hasta que consiga lo que quiere, que consiste en usar a México como su piñata ejemplarizante en su discurso nacionalista y fascista, para hacer propaganda interna y al mismo tiempo imponer otro gobierno en nuestro país, afín con sus intereses neocolonizadores. Por ello, seguirá señalando políticos mexicanos: para causar la impresión de que el morenismo, que los mexicanos abrumadoramente votaron, está “liquidado” y al mismo tiempo, tener una excusa para lanzar operaciones militares en México. 

Es una estrategia política que requiere enfrentarse no con negociaciones en lo oscuro que violenten la soberanía, sino con valentía y determinación. Nos enfrentamos a una amenaza que podría comprometer nuestra libertad, ni más ni menos. La Presidenta Sheinbaum tiene que ser fuerte y hacerle saber a Trump que el pueblo de México no permitirá otra invasión estadounidense, nunca, y que los mexicanos somos un pueblo soberano. Estamos en sus manos, señora Presidenta, pero usted también está en las nuestras, en las manos de millones de mexicanos leales a México.

María Rivera

María Rivera es poeta, ensayista, cocinera, polemista. Nació en la ciudad de México, en los años setenta, todavía bajo la dictadura perfecta. Defiende la causa feminista, la pacificación, y la liberta... Ver más

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