Ciudad de México, 19 de marzo (SinEmbargo).- Una pareja homoparental conformada por dos hombres llevó ante la justicia la posibilidad de registrar oficialmente como su hijo a un bebé que nacerá en gestación subrogada.
El caso no fue sencillo y llegó hasta las últimas instancias dejando un procedente en materia combate a la discriminación y el derecho de las infancias.
La relevancia legal de este caso fue tal que terminó expuesto en el Semanario Judicial de la Federación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Un hijo con dos papás

Con el deseo de ser papás, una pareja conformada por dos hombres originarios de la Ciudad de México conoció a una mujer que se les podía cumplir.
Ambas partes llegaron a un acuerdo para iniciar un proceso de gestación subrogada, es decir, que a través de una fertilización in vitro ella quedara embarazada y una vez naciera el bebé ellos se hicieran responsables.
Para hacer todo el proceso de forma legal, los tres acudieron ante un juez de lo familiar para iniciar el trámite llamado "jurisdicción voluntaria".
Así la autoridad tendría conocimiento de su caso, estaría enterado que el procedimiento fue de buena fe y sin ánimo de lucro, a la vez que tuviera actualizaciones del estado del embarazo.
Pero también lo hicieron para solicitar al juzgador que tras el nacimiento del niño ordenara al Registro Civil de la Ciudad de México a expedir el acta de nacimiento del menor con los nombres de la pareja como sus padres.
La batalla legal

Sin embargo, el juez de lo familiar rechazó la petición de la pareja y la mujer, es más, ni siquiera quiso estudiar el caso y no admitió a trámite las diligencias de la "jurisdicción voluntaria".
Inconformes con la decisión del juez, presentaron una apelación, pero un tribunal de alzada también negó su petición y confirmó la resolución original del juzgador.
Lejos de darse por vencidos, la pareja y la mujer promovieron un amparo indirecto, pero el resultado fue el mismo y otro tribunal falló en su contra.
Fue entonces que los padres y la madre biológica de un niño que aún no nacía gastaron su última oportunidad presentando un amparo más.
Tribunal falla a favor de la pareja... y del niño

El caso llegó a manos del Décimo Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, quien finalmente falló a favor no sólo de la pareja, sino también del bebé.
En su sentencia el tribunal colegiado comenzó señalando un error de origen cometido por el juez de lo familiar: haber rechazado el trámite de la "jurisdicción voluntaria" interpuesta por los dos papás y la madre biológica, ya que era evidente que sus intenciones de registrar a su hijo con el nombre de los dos papás no podría lograrse directamente en el Registro Civil.
Mientras que al ahondar en el fondo del asunto, los magistrados explicaron que cuando un bebé nace el certificado de nacimiento pone automáticamente como madre a la mujer que lo parió y se registra como padre al hombre que se presuma como tal sin investigar si realmente es su descendiente biológico.
Esto pasa porque, según explicó el tribunal colegiado, aunque los niños tienen derecho a saber quiénes son sus padres biológicos, la ley reconoce que la familia no siempre depende sólo de la biología y también cuenta quién o quienes quisieron quiso tenerlo y van a hacerse responsable de él.
Insistir que un padre es tal únicamente por su vínculo consanguíneo afecta el derecho a la no discriminación en casos como este, donde los padres son una pareja homoparental y no sólo eso también vulnera el interés superior de las infancias al dejarlo desprotegido.
Finalmente, el tribunal colegiado confirmó la posibilidad de la pareja de solicitar al Registro Civil un acta de nacimiento con dos papás para garantizar el registro del nacimiento de una persona lo más inmediatamente posible



