Naciones Unidas, 8 Jun (Notimex).- La Corte Penal Internacional (CPI) investiga evidencias que apuntan a que el régimen de Muamar Gadafi en Libia distribuye entre su ejército medicamentos para la disfunción eréctil con objeto de promover las violaciones contra opositores.

En una conferencia de prensa en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Luis Moreno Ocampo, fiscal en jefe de la CPI, afirmó que hay evidencias de que Gadafi adquirió “grandes contenedores” de medicamentos para la disfunción eréctil con el fin de dárselos a sus soldados y facilitar los ataques sexuales.

“Hemos hallado elementos que confirman la compra de medicamentos tipo Viagra, lo que puede probar que las violaciones son una política de Estado, y que no son decisiones individuales tomadas por elementos de bajo rango del ejército”, aseguró el fiscal.

De acuerdo con investigaciones preliminares conducidas por la CPI, el régimen de Gadafi distribuiría entre sus soldados estos medicamentos, lo que probaría que las violaciones contra supuestos opositores representan una política de Estado diseñada al más alto nivel.

El método, usado de manera abundante en conflictos del África subsahariana, nunca había sido empleado en Libia, de acuerdo con las investigaciones del máximo tribunal criminal internacional, un país musulmán donde la violación es un gran tabú.

“Ahora tenemos mucha información de que Gadafi usa las violaciones como táctica de guerra, lo que es algo nuevo, un nuevo aspecto de sus métodos represivos. Teníamos algunas dudas al principio, pero ahora estamos convencidos”, expresó el abogado de origen argentino.

El fiscal explicó que no había cifras confiables sobre el número de mujeres violadas por el régimen de Gadafi desde que comenzaron las revueltas sociales en ese país, a mediados de febrero, aunque dijo que en algunos zonas se han reportado “cientos” de casos de ataques sexuales.

De ser ciertas las evidencias que recolecte la CPI, las violaciones como táctica de guerra se sumarían a los cargos de desapariciones forzadas y de crímenes contra la humanidad que actualmente pesan sobre Gadafi.

Moreno Ocampo presentó además un reporte sobre Sudán al Consejo de Seguridad, en el que asentó que continúan ocurriendo crímenes contra la humanidad en la región de Darfur.

Aseveró que las fuerzas del gobierno de Sudán continúan con los ataques y asesinatos de civiles de varias etnias, lo que sigue provocando desplazamientos y coloca a millones de víctimas en peligro de sufrir nuevos atropellos a sus derechos humanos.

El fiscal subrayó que el presidente sudanés, Omar al-Bashir, contra quien existe una orden de arresto de la CPI, desafía la autoridad del Consejo de Seguridad y mantiene su política de exterminio de las tribus que considera desleales a su régimen.