Hoy arranca el proceso electoral de 2018 de manera oficial, aunque el proceso parece haberse acelerado este sexenio. Los aspirantes a la Presidencia de la República, a gobernadores, diputados y senadores, entre otros cargos de elección popular, brotarán de hasta debajo de la piedras. Morena, PAN y PRI se avizoran como los protagonistas de la contienda por la Presidencia de la República. El PRD podría tener el rol de fiel de la balanza, si quiere. Andrés Manuel López Obrador inicia adelantado en las preferencias electorales. Pero nada está definido.

Analistas consultados por SinEmbargo pronostican que el Frente Ciudadano por México, integrado por PAN, PRD y MC más las fuerzas que se le sumen, podría complicar el triunfo del tabasqueño si es que llega con un candidato de unidad y con el apoyo de sus bases.  Al PRI, explican, le conviene una división del partido blanquiazul y una fragmentación del voto de izquierda y derecha para poder competirle al líder nacional de Morena.

Los politólogos y especialistas en juego de la silla caliente ven que la alianza partidista está a tiempo para posicionar a un “caballo negro”, un tapado. Pero también ven que tantas fuerzas reunidas en un sólo tronco serán difíciles de unir…

Por Shaila Rosagel y Juan Luis García

Ciudad de México, 8 de septiembre (SinEmbargo).- El proceso electoral 2017-2018 arranca este día, oficialmente. No hay nada definido, y el satélite en el el exterior ha tomado una polaroid del momento: Andrés Manuel López Obrador avanza como un pretendido huracán categoría 5; el Frente Ciudadano por México es una tormenta tropical que se forma sobre el mapa electoral pero que debe reunir condiciones para brincar de estatus; el PRI sigue dominando el cielo pero su fuerza es menguante y su mejor momento se perdió.

Para muchos mexicanos, el agua ha subido ya lo suficiente: esperan que esta temporada de huracanes pase ya, empiecen los días de cosechar algo. Los analistas políticos consultados por SinEmbargo dicen que el panorama se ve difícil, principalmente por los problemas de legitimidad en el órgano electoral; los encharcamientos que dejaron la falta de fiscalización y organización, así como por la amenaza de compra del voto, la fragmentación de los partidos, la inseguridad pública y la operación del Gobierno federal en contra de algunos aspirantes a la Presidencia de la República.

El domingo 1 de julio de 2018 se votarán 3 mil 326 cargos de elección popular como Presidente de la República, diputados federales, senadores y habrá elecciones locales en 30 estados del país donde se elegirán distintos cargos, entre ellos nueve gobernadores, incluyendo al nuevo Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

“Es una elección que no apunta bien en términos generales; que puede verse más influenciada por la corrupción y violencia, que aunque no son determinantes electorales, influyen en el ánimo de los electores. A diferencia de otros procesos, hay una economía debilitada, problemas de violencia y corrupción, y una fragmentación de los grupos políticos”, dijo Gustavo López Montiel, experto en partidos políticos del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

Nicolás Loza Otero, investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), explicó que uno de los factores novedosos de la elección del próximo año será el reto organizativo y de fiscalización para el Instituto Nacional Electoral (INE).

Después de la Reforma Política de 2014, anotó el analista, las atribuciones de los órganos electorales en los estados disminuyeron. Cualquier controversia, advirtió, en el marco de los comicios podría llegar al órgano encabezado por Lorenzo Córdova Vianello y sobrecargarlo.

“Vamos a tener una contienda por muchos cargos públicos, todo bajo la máxima autoridad el INE, lo que no había sucedido antes. En 2012, en 2006 hubo elecciones de Presidente de la República y de Jefe de Gobierno de la Ciudad de México con un árbitro distinto. Hoy es el mismo: el INE. Eso va a pasar en muchas entidades, tenemos concurrencia, muchos cargos en juego y una misma autoridad electoral lo que es una sobrecarga impresionante. Por ejemplo: un conflicto electoral en un municipio de Puebla, le puede tocar al INE”, explicó.

Ivonne Acuña Murillo, académica del departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana, señaló que el INE también enfrenta la falta de credibilidad y de confianza de los ciudadanos.

“Lo que pasó en el Estado de México es el último recordatorio de que la autoridad se está viendo rebasada en función de las facultades que tiene, con la última reforma electoral se le dieron demasiadas funciones y me parece que eso lo está rebasando. Lo está rebasando la actitud de los partidos que insisten en violar las leyes electorales, en restarle legitimidad al órgano electoral. Esta es la elección más grande que hemos tenido, es muchísimo trabajo. Lo más fuerte en términos operativos la amplitud, el exceso de facultades, y en términos de la ciudadanía el déficit de legitimidad y credibilidad”, apuntó.

Los líderes del PAN, PRD y MC, alianza aún en riesgo. Foto: Cuartoscuro

La académica planteó dos escenarios para 2018, en donde el común denominador será el rebase de tope de campaña: uno simular al del Estado de México, donde el INE concluyó que el monto no representó un riesgo para la elección; y el otro, al de Coahuila.

“Vamos a ver un derroche enorme de recursos, será una elección muy cara, porque el PRI querrá asegurar quedarse en la Presidencia. Será un reto para el INE el cómo va a fiscalizar esos gastos. Qué criterio va a seguir, el del Estado de México o el de Coahuila”, alertó.

Académicos como Sergio Aguayo han puesto en duda la legitimidad del Consejo General del INE para realizar unas elecciones federales, y pidió, incluso, hasta la renuncia de los consejeros.

José Del Tronco Paganelli, investigador de Flacso, explicó que el órgano electoral no carece de insuficiencia de recursos humanos y financieros para realizar unas elecciones, sino que es corresponsabilidad de los partidos políticos el tener comicios sin anomalías.

“Por más sofisticada que sea una norma o institución, cuando los actores están dispuestos a no cumplirla, es muy difícil para el árbitro llevar el partido. El compromiso tiene que ir más allá de su capacidad e involucrar la responsabilidad de los partidos políticos”, puntualizó.

LA GUERRA SUCIA Y LA FRAGMENTACIÓN 

Como ocurrió en la elección del Estado de México, para los comicios del próximo año el Gobierno de Enrique Peña Nieto ya echó a andar una maquinaria de desprestigio en contra de los aspirantes a la Presidencia de la República, afirmó Ivonne Acuña.

“El mecanismo está echado andar desde que Andrés Manuel López Obrador dijo que sería candidato comenzaron los ataques en la prensa. Está todo un dispositivo montado para que ciertos candidatos no avancen. Ahorita parece que el PRI está apoyando a Margarita Zavala [Gómez del Campo] y está tratando de tirar las aspiraciones de Ricardo Anaya [presidente nacional del Partido Acción Nacional]”, sostuvo.

Para Gustavo López Montiel la elección de 2018 también se verá marcada por la fragmentación de los partidos.

El experto prevé dos polos: el de el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) encabezado por Andrés Manuel López Obrador y en un extremo opuesto el del PRI con toda su estructura. En medio, el PAN y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), con o sin Frente Ciudadano por México, fragmentando el voto.

“Al menos que el Frente logre una candidatura atractiva, que haga que compita con la candidatura del PRI podría ser una perspectiva viable, pero es probable que el Frente no llegue tan unido como está ahora porque el procesamiento de la candidatura primero va a dividir a los partidos que lo integran, al menos que sea alguien externo y que no sea partidario”, dijo.

López Montiel indicó que podría repetirse lo que ocurrió en el Estado de México: que quien gane, como ha ocurrido con otros Presidentes, llegue con  menos del 39 o 35 por ciento de los votos, debido a la polarización del voto.

Andrés Manuel López Obrador, el rival a vencer. Foto: Cuartoscuro

EL ESCENARIO A

En un escenario en donde compitan Andrés Manuel López Obrador por Morena, Miguel Ángel Osorio Chong por el PRI, Ricardo Anaya Cortés por el PAN, Miguel Ángel Mancera Espinosa por el PRD, Margarita Zavala por una candidatura independiente, Emilio Álvarez Icaza con su movimiento Ahora y María de Jesús Patricio Martínez representante del Ejército Nacional de Liberación Zapatista (EZLN) y el Congreso Nacional Indígena (CNI), los analistas coincidieron en que los más fuertes serían López Obrador, Margarita Zavala, Ricardo Anaya, sin menospreciar a Miguel Ángel Mancera.

“López Obrador llega muy fuerte, su liderazgo está creciendo, se están sumando nuevos actores del PRD, corrientes enteras como la de René Bejarano y también del sector empresarial. Los otros partidos quieren bajarlo, porque Obrador está creciendo no sólo por su trabajo, sino por la ineficiencia del PAN, del PRI y del PRD”, explicó Ivonne Acuña.

Osorio Chong en definitiva sería una mala idea para el PRI por ser “demasiado priista”, mientras que Ricardo Anaya con el PAN dividido entre la candidatura de Zavala y la suya, tendría menos posibilidades. En cuanto a Álvarez Icaza y María de Jesús Patricio sus posibilidades de ser una competencia real serían nulas, abundó.

“En un principio creo que si no hay Frente vamos a ver una contienda de Andrés Manuel contra un candidato del PAN o del PRI, pero si hay frente me parece que será el candidato del Frente contra el candidato de Morena”, pronosticó Nicolás Loza.

El investigador del Flacso agregó que López Obrador llega fuerte a la contienda, con las preferencias electorales a su favor. Mientras, Osorio Chong, aunque ha salido bien librado de escándalos como el de Ayotzinapa, su perfil priista le resta ya no se diga la posibilidad de ganar la Presidencia, sino de abanderar la candidatura del tricolor.

“El principal problema del candidato del PRI es el PRI. La fortaleza del PRI es su estructura, pero entre la población la imagen del partido es mala y por eso no me parece razonable que sea Osorio Chong”, expuso.

Rafael Moreno Valle, Miguel Ángel Osorio Chong y José Antonio Made, los suspirantes. Foto; Cuartoscuro

En el caso de Ricardo Anaya el politólogo argumentó que se trata de un político con talento, eficiente, que logra sus objetivos y que podría ser un buen candidato del PAN. Sin embargo, el factor Margarita Zavala le restaría votación al interior de su partido.

“Margarita Zavala [con candidatura] de independiente dependerá mucho de si se concreta o no un Frente. Si se concreta un Frente y Margarita fuera como independiente, tendría pocas posibilidades”, anotó.

Ivonne Acuña agregó que Anaya por el PAN y Margarita independiente, no tendrían fuerza suficiente para ganar la elección.

“Anaya es un buen candidato, habrá que ver cómo llega el PAN a la elección porque se está haciendo pedazos por sus pugnas internas”, dijo.

En cuanto a Miguel Ángel Mancera los politólogos coincidieron en que sin apoyo partidista tendría pocas posibilidades, pero algunos señalaron que abanderado por el PRD no se le debe menospreciar.

“Su apuesta serían los electores del interior de la república, los que no lo conocen”, afirmó Loza Otero, mientras que Ivonne Acuña no le ve viabilidad debido a los resultados que deja como Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y la falta de popularidad que tiene en el resto del país.

Sobre las candidaturas de Álvarez Icaza y María de Jesús Patricio, el politólogo Loza Otero consideró que no tienen ninguna posibilidad de ganar la elección y que sólo le restarán votos a López Obrador.

“Creo que ellos le pueden hacer el favor a los rivales de López Obrador, de quitarle votos. No sé si lo tienen claro, pero sí es de ahí de donde pueden sacar votantes”, refirió.

ESCENARIO B

En un escenario alterno, donde el actual Secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP) José Antonio Meade Kuribreña logre posicionarse como el siguiente candidato del PRI, Zavala como independiente y el Frente Ciudadano por México con un candidato distinto a Anaya o Mancera, los especialistas tienen varias consideraciones.

El Frente Ciudadano por México, observaron, puede estar aún en una etapa que sorprenda con un “caballo negro”, como sucedió con Juan Zepeda en el Estado de México.

Hoy esa unión de fuerzas partidistas anotó su primer triunfo: abrir la discusión para eliminar el pase automático del actual Procurador General de la República a la Fiscalía General. Aunque el esfuerzo vino en un inicio desde dos centenas de organizaciones sociales y patronales, la presión de los partidos en el Congreso de la Unión obligó al PRI a aceptar el debate de la modificación constitucional.

Sin embargo, en la elaboración de este Frente, tanto un candidato del PAN, como uno del PRD, no serían aceptados por el partido contrario, calculó Ricardo Espinoza Toledo, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

“Este convenio se vuelve una limitante a las aspiraciones de Anaya, porque ya no depende sólo de Acción Nacional, quien va encabezar el Frente”, opinó Espinoza.

José Del Tronco Paganelli consideró que Margarita Zavala podría llevarse a un parte de los votantes del PAN, si se lanza como independiente. Por lo tanto, el Frente derivaría en el debilitamiento del partido blanquiazul.

“Yo creo que si uno pudiera hipotetizar el perfil del votante del PAN […], creo que uno podría decir quizá que hay una paradoja, el votante duro del PAN estaría más cerca de Margarita. Ahora bien, el panista más involucrado en la vida interna del partido, muy probablemente tenga compromisos o ligazón con el sector de Anaya”, explicó Del Tronco.

Así, un escenario, señalaron, en el que compite Margarita Zavala contra el Frente podría desmembrar los apoyos del PAN y sus efectos que podríanpercibirse no sólo en la época electoral, sino en la vida interna del PAN durante el siguiente sexenio.

“Si bien uno diría que el PAN podría verse beneficiado con el Frente porque podría agregarle votos no panistas, habrá que ver en qué medida algunos de los votos panistas dejarían de irse con el Frente”, explicó el especialista del Flacso.