Foto: wikipedia.org

En la región de Augsburgo, en 2013 más de la mitad de las 612 pruebas tomadas superaron los valores permitidos de radiactividad. La carne con más de 600 becquerel por kilogramo no puede venderse. Para compensarlo, los cazadores reciben de la Oficina Federal de Administración una indemnización. Foto: wikipedia.org

Múnich, 15 mar (dpa) – Casi 30 años después de la catástrofe en la central nuclear de Chernobil, en Ucrania, miles de jabalíes siguen sufriendo en Baviera los efectos de la nube radiactiva que se extendió hasta el sur de Alemania.

La cantidad límite permitida de 600 becquerel (unidad de radiactividad del sistema internacional) por kilogramo es en algunos casos diez veces superior, informó el Ministerio de Medio Ambiente bávaro en respuesta a una consulta parlamentaria del partido de Los Verdes.

En la región de Augsburgo, en 2013 más de la mitad de las 612 pruebas tomadas superaron los valores permitidos de radiactividad. Mientras, en los doce distritos más afectados por la nube tóxica del accidente ocurrido el 26 de abril de 1986, un total de mil 332 pruebas superaron el límite.

La carne con más de 600 becquerel por kilogramo no puede venderse. Para compensarlo, los cazadores reciben de la Oficina Federal de Administración una indemnización.

De acuerdo a los datos oficiales, en 2013 sólo en Baviera más de 3 mil 300 personas presentaron una solicitud de compensación, informó el Diputado Markus Ganserer.

A pesar del gran número de jabalíes afectados, las autoridades no han encontrado carne con radiactividad en puestos de venta o restaurantes.

Sin embargo, no hay información alguna que pueda responder a la cuestión de cómo de probable es que la carne de animales que no ha sido sometida a las pruebas tenga radiactividad. “No es posible hacer estadísticas al respecto”, informó el Ministerio de Medio Ambiente.

“No es posible porque no es obligatorio medir la carga de radiación”, criticó Ganserer. “Y en regiones muy afectadas sólo se analiza una parte de los animales”, agregó.