Ciudad de México, 23 de mayo (SinEmbargo).– El diario londinense Financial Times se unió a las críticas lanzadas este viernes por la revista The Economist contra la conducción de la política económica en México y expuso que “el lento avance” avance del crecimiento en el Producto Interno Bruto (PIB) hacen que los mexicanos y los inversionistas nacionales y extranjeros duden de la efectividad de las reformas lanzadas por el Presidente Enrique Peña Nieto para realizar una “transformación de la economía”.

Horas antes, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) revisó a la baja, por segundo año consecutivo, sus propias proyecciones de crecimiento. El país no crecerá 3.9 por ciento como había anunciado, sino menos: un 2.7 por ciento, anunció el subsecretario de la dependencia federal, Fernando Aportela Rodríguez.

El funcionario dio a conocer que en el primer trimestre del año se registró un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos equivalente a 1.5 por ciento del PIB y atribuyó dicho resultado “en parte” a lo ocurrido en Estados Unidos por un clima “extremadamente malo”, y al menor consumo tras la entrada en vigor de nuevos impuestos aprobados en la Reforma Fiscal.

Antes de que se oficializara el nuevo ajuste a las expectativas de crecimiento del gobierno federal y en una abierta crítica a las justificaciones sobre el lento avance de la economía que ha dado el equipo que conduce el Secretario Luis Videgaray Caso, la revista británica The Economist planteó lo siguiente:

“En lo que va del año, el gobierno de México se ha parecido a uno de los muchos devotos de San Judas, santo patrón de las causas perdidas del país. Se ha mantenido obstinadamente en un 3.9 por ciento como previsión de crecimiento para 2014, a pesar de que su principal mercado de exportación, los Estados Unidos, ha ido lento, y a los dos pilares de su economía –comprar y construir– les ha ido aún peor”. (VER TAMBIÉN: INEGI: El primer trimestre, PIB de sólo 0.28%; The Economist critica estancamiento y pone en duda políticas de SHCP).

Sobre el tema, The Economist destacó que este ha sido “un primer trimestre decepcionante para la economía de México”, lo que llevó al gobierno a recortar su previsión para este año a 2.7 por ciento. Además, planteó, “los resultados son peor de lo esperado, pues se prolonga el crecimiento lento que ha tenido el país en las últimas tres décadas, a pesar de la promesa del Presidente Enrique Peña Nieto de que sus reformas lograrían una  “transformación de la economía”.

La economía del país, añadió, también se ha visto afectada por una combinación de la mala época en Estados Unidos, la débil demanda de las exportaciones manufactureras de México, el impacto de los aumentos de impuestos que se dieron a principio de año y una caída en la producción de petróleo.

El diario británico destacó que “aun con el aumento de un 46 por ciento en el gasto público, especialmente en infraestructura, no fue suficiente para cambiar el rumbo de la economía de México que cayó en picada abruptamente el año pasado, lo que lo llevó a su peor tasa de crecimiento anual”.

Peña Nieto, que ha sido Presidente durante casi un año y medio, ha puesto en marcha un ambicioso programa de reformas para lanzar la apertura del sector energético a la inversión privada por primera vez en más de siete décadas. También reformó el sistema de educación y pretende liberar el sector de las telecomunicación. Las reformas también tienen como objetivo impulsar la competencia, la reducción del costo del crédito y la modernización de los mercados laborales, así como el cambio del sistema tributario, expuso.

Y agregó que, aunque tanto el gobierno como el Banco de México (Banxico), creen que ya pasó lo peor, los especialistas no lo creen. El diario citó a Carlos Capistrán, ejecutivo del Bank of America Merrill Lynch, quien dijo que el pobre crecimiento del primer trimestre en Estados Unidos, donde México envía 80 por ciento de sus exportaciones, “aumenta la probabilidad de que el segundo trimestre también será mediocre”.

Parece que lo peor ha pasado, comentó Capistrán, “pero necesitamos un cambio de sentimiento de que las cosas están mejorando, lo cual es difícil si la gente ve que todo el mundo está revisando sus estimaciones hacia abajo”.

The Economist también citó a Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics, quien consideró que el reto de México es deshacerse de la “anemia crónica” y de los cuellos de botella estructurales que han socavado el crecimiento a pesar de la “euforia de las reformas”.

“La debilidad económica es tan grande que requerirá un gran esfuerzo para llegar a la estimación más baja, incluso del banco central [Banco de México] del 2.3 por ciento para el resto del año. Para ello, la economía tendría que triplicar su crecimiento trimestral en el segundo trimestre, cruadriplicarlo en el tercero y quintuplicarlo en el cuarto. Lo que es muy difícil de hacer”.

Las políticas económicas de México, concluyó el Times, lo siguen manteniendo “atado a la suerte” de su vecino del norte, y la velocidad de su recuperación ha quedado dependiente de la rapidez del crecimiento de Estados Unidos.