Economía

Trump quiere ahora negociar por separado con México y Canadá, lo que supone acabar con el TLCAN

01/06/2018 - 5:00 pm

El primer día de la entrada en vigor de los aranceles al aluminio y acero impuestos por el Gobierno de Estados Unidos a la Unión Europea, Canada y México provocó una nueva caída de la divisa mexicana. El dólar cerró la semana en 19.9145 en su cotización interbancaria y en ventanillas llegó hasta los 20.43 pesos, su sexto máximo en el año. 

La guerra comercial entre Estados Unidos y México no sólo presionó los mercados este viernes. La Cámara Nacional del Acero prevé pérdidas por dos mil millones de dólares anuales para el sector siderúrgico del país, mientras que productores, ganaderos y especialistas pronostican aumento en los precios a mediano plazo.

En medio de estas medidas arancelarias, hoy el Presidente estadounidense, Donald Trump, revivió su intención de terminar con el TLCAN y propuso dos acuerdos “separados” con Canadá y México, ya que se trata de “dos países muy diferentes”. 

Ciudad de México, 1 de junio (SinEmbargo).– En medio de una compleja, si no imposible, negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la imposición de aranceles de Estados Unidos al acero y aluminio de México detona una guerra comercial con México, que responde con “medidas equivalentes” mientras ve su divisa devaluarse.

La Cámara Nacional del Acero (Canacero) informó que los aranceles del 25 por ciento al acero y 10 por ciento al aluminio que el Gobierno de Estados Unidos comenzó a aplicar a partir de hoy provocarán pérdidas por dos mil millones de dólares anuales para el sector siderúrgico de México.

De acuerdo con cifras de la Canacero, en materia de siderurgia el 76 por ciento de las exportaciones del acero de Estados Unidos se envía a México y Canadá, lo cual muestra que las medidas espejo afectarán más que beneficiar a la industria de Estados Unidos.

Hoy, el Presidente estadounidense, Donald Trump, propuso dos acuerdos “separados” con Canadá y México en lugar del TLCAN, ya que se trata de “dos países muy diferentes”.

“Para ser honesto, no me importaría (…) ver un acuerdo separado con Canadá y otro con México, porque estamos hablando de dos países muy diferentes”, afirmó Trump a los periodistas en la Casa Blanca.

El mandatario reiteró que “(el TLCAN) ha sido un pacto desastroso para Estados Unidos desde el comienzo. Perdemos un montón de dinero con Canadá, y una fortuna con México”, agregó.

“Y ya no va a seguir ocurriendo así más”, apuntó a la par que subrayó que “el trabajador estadounidense está de acuerdo” con él.

Las palabras de Trump se producen justo el día en el que entran en vigor los aranceles de Estados Unidos para el acero y el aluminio importados desde la Unión Europea (UE), Canadá y México -de 25 y 10 por ciento, respectivamente-, una medida que ha preocupado a nivel internacional porque impacta en aliados y socios estratégicos.

La Ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, calificó hoy de “ilegales” los aranceles impuestos por Estados Unidos y anunció que su Gobierno ya hizo la denuncia ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Durante una intervención en el Parlamento canadiense, Freeland aseguró que la denuncia de “estas medidas ilegales” se había presentado hoy ante la OMC y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

México también sacó la artillería pesada y el Presidente Enrique Peña Nieto habló con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, rechazando las medidas impuestas por Estados Unidos y anunciando “medidas compensatorias proporcionales”, unas acciones que respaldó el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

México contraatacó con una tanda de aranceles a una variedad de productos como aceros planos (lámina caliente y fría, incluidos recubiertos y tubos diversos), lámparas, piernas y paletas de puerco, manzanas, uvas o ciertos quesos.

Los aranceles se aplicarán “hasta por un monto equiparable al nivel de la afectación”, dijo la Secretaría de Economía, que lamentó la decisión “proteccionista” del Gobierno estadounidense y recordó que el país latinoamericano es el principal comprador de aluminio y el segundo de acero estadounidenses.

El canciller mexicano, Luis Videgaray, dijo que esta es una decisión “injustificada” y, parafraseando a Jean-Claude Juncker de la Comisión Europea (CE), aseguró que es un “mal día” para el comercio internacional.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) afirmó que la posición de México en materia migratoria o comercial “no habrá de variar ni por la retórica ofensiva ni tampoco por medidas unilaterales e injustificadas de esta naturaleza”.

Para el especialista en Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey, Manuel Valencia, esta “decisión política” de Trump tendrá un impacto no inmediato, y afectará sobre todo en las compras de las empresas de cara a 2019.

El movimiento del mandatario estadounidense se relaciona directamente con la compleja negociación del TLCAN. “Es echarle más limón a la herida”, opinó a Efe Valencia.

Si bien continúan las conversaciones para renovar este convenio comercial de 1994 entre México, Canadá y Estados Unidos, muchos analistas consideran que se encuentran en una especie de punto muerto, pues ya no saldrá antes de las elecciones presidenciales del 1 de julio en México, o las legislativas estadounidenses de noviembre.

LA CAÍDA DEL PESO

Los aranceles han dejado a un principal damnificado, el peso mexicano. En el cierre de la semana, la moneda mexicana tocó su sexto mínimo del año. El dólar se vendió en bancos hasta en 20.43 y en su cotización interbancaria llegó a los 19.9145 pesos por unidad.

El dólar estaba en 12.87 pesos cuando Enrique Peña Nieto asumió la Presidencia, en diciembre de 2012.

En lo que va del sexenio el dólar se ha fortalecido. El interbancario se ha incrementado un 49 por ciento y en bancos 53 por ciento, de acuerdo con datos del Banco de México y ventanillas bancarias.

De acuerdo con diferentes análisis, en el sexto año del Presidente Peña Nieto, el peso mexicano seguirá muy dependiente del nivel de aversión del riesgo entre los inversionistas, lo que generaría volatilidad en el mercado cambiario.

La directora de Análisis Económico y Financiero en Banco Base, Gabriela Siller, dijo hoy a Efe que la pérdida de valor del peso se vio influenciada por la decisión arancelaria del Departamento de Comercio de Estados Unidos, en un momento de fragilidad de la moneda nacional por la renegociación del TLCAN y la cercanía electoral.

No obstante, parece que lo peor está por llegar: “En junio se seguirá depreciando el peso y podría subir a los 20.50 o 21 pesos por dólar”, aseveró la experta, sobre todo si Trump formaliza su reciente amenaza de elevar de 2.5 por ciento a 25 por ciento el arancel a la importación de automóviles.

SUBIRÁN LOS PRECIOS

Los mayores afectados por la reciente imposición de aranceles a las importaciones de acero y al aluminio por parte de Estados Unidos, y la respuesta que ha hecho el Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto serán los consumidores mexicanos, que tienen los salarios más bajos de todo el continente.

Esta realidad impactará en la lucha contra la inflación, que cerró 2017 con un elevado 6.77 por ciento, la cifra más alta desde el año 2000.

En una entrevista radiofónica poco antes del anuncio estadounidense, el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, afirmó que el instituto emisor se mantendrá alerta a cualquier cambio brusco en el mercado cambiario, a fin de “tomar las acciones correspondientes”.

Salvador Álvarez Morán, representante de la Confederación Nacional Ganadera en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), lo puso en pocas palabras: “Los rehenes son los consumidores”.

“Esta batalla comercial ya comenzó, no es algo que vayamos a ver a futuro, esta batalla ya comenzó. (…) La imposición de aranceles puede tener ciertas afectaciones en los costos de algunos productos lo cual podría tener algún efecto inflacionario, esto no sucedería de manera inmediata aunque ese es uno de los riesgos”, aseguró José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

Por su parte, Héctor Magaña, coordinador de análisis e investigación del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, dijo que los incrementos a los productos que se derivan del acero y del aluminio se trasladarán en un par de meses más y eso podría atraer consigo problemas en cuanto a la inflación, lo cual podría tener mayores repercusiones si el tipo de cambio continúa su tendencia de depreciación.

“Las implicaciones serán en el mediano plazo, no se verán reflejadas inmediatamente, pero el Banco de México estará dispuesto a tomar las medidas necesarias para contener estos efectos, por lo que podríamos ver un incremento en las tasas de referencia en caso de que se requiriera”, afirmó.

De la Cruz detalló que los rubros a los que se les impusieron estas medidas tienen poca incidencia en la canasta básica, pero las afectaciones a los productores sí serán inmediatas.

–Con información de Martí Quintana, agencia EFE y Laura Quintero, EconomíaHoy

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