Un contratista y extrabajador del IMSS en Torreón, Coahuila, denunció corrupción en la delegación local, pues aseguró que se han otorgado y pagado diversos contratos de obra pública a pesar de que los trabajos no fueron terminados.

Ciudad de México, 1 de junio (SinEmbargo).- La delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Coahuila pagó contratos millonarios por obras que no fueron concluidas y siguen sin ser terminadas, en tanto que las autoridades de control interno de la delegación no han sancionado las irregularidades, a pesar de las denuncias con documentación y elementos de prueba, denunciaron.

Omar Israel Reyes Mendoza, contratista y extrabajador del IMSS en Torreón, Coahuila, explicó que la delegación de aquella entidad federativa otorgó entre los periodos de 2016 a 2019 —durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto y al inicio del sexenio de Andrés Manuel López Obrador— al menos cuatro contratos a diversos contratistas a quienes se les pagó en su totalidad, a pesar que los trabajos a los que estaban obligadas las empresas no fueron terminados.

Se trata de los contratos C8M0106 del año 2018 con un importe de 9 millones 245 mil pesos para el retiro de la explanada del Hospital General número 16 en Coahuila y la instalación de una nueva explanada con el diseño de un Calendario Azteca, obra que no se terminó, pero que sí se facturó y pagó.

También el contrato C9M0245 a nombre de Rafael “C.A” por el cual se erogó la cantidad de 2 millones 749 mil pesos por trabajos para la instalación de baños para pacientes del Hospital General No. 20, Francisco I Madero en Laguna de Torreón Coahuila. El pago de contrato se hizo en diciembre de 2019, sin embargo, los trabajos no estaban ejecutados, a pesar que el contrato cuenta con cláusulas que especifican que no se debe otorgar anticipo o pago a la empresa, hasta que el trabajo esté previamente ejecutado.

Otros contratos de obra pública en la misma situación son: el número C6M113 por 2 millones 154 mil pesos con la empresa Luvil Construcciones, con fecha de 20 de marzo de 2016, que consistía en los trabajos de conservación de inmuebles en los quirófanos del Hospital General No. 24, del Hospital General Número 27 y la Unidad Médica, ubicados en Nueva Rosita, Palau y Barroterán, Coahuila. El plazo de ejecución para dicho contrato era de 120 días naturales, obligando el contratista a iniciar el 2 de abril de 2016 y concluir el 1 de agosto de 2016, pero los trabajos no se terminaron.

También, está el contrato C7M0143 para la remodelación de los baños ubicados en el área de hospitalización del Hospital General No. 27, con un plazo de ejecución de 90 días, iniciando las labores el 27 de septiembre de 2017 y concluirlas para el 25 de diciembre de 2017. Igual que en los demás casos, la obra no fue terminada.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) confirmó a SinEmbargo que se presentó la denuncia que detalla Omar Reyes, la cual, se turnó al Órgano Interno de Control (OIC) dependiente de la Secretaría de la Función Pública (SFP).

Un vocero de la institución detalló que la Ley de Obras Públicas contempla los supuestos de pagos en exceso derivados de estimaciones y detalló que en el caso del contrato C9M0245 se identificó con toda oportunidad y, conforme al artículo 55, se restituyó al IMSS a través de una orden de ingreso, con todos los elementos que precisa el ordenamiento jurídico.  

No obstante, al ser cuestionado el portavoz de la institución por qué las autoridades del IMSS en la entidad y a nivel nacional no han sancionado conforme a lo establecido, respondió que se dio parte al Órgano Interno de Control de la denuncia y que es dicho órgano fiscalizador el que realiza las indagatorias.  

En relación a por qué al proveedor se le han seguido otorgando los contratos, la institución respondió que todos los bienes y servicios que se proveen al IMSS se realizan en apego a la leyes y normatividad vigente, que hasta el momento no limitan la participación del señalado y, conforme al Estado de Derecho, prohibir su participación en los concursos interfiere en la presunción de inocencia y violenta sus derechos humanos.  

Finalmente, el Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada Coahuila aseguró que todos los bienes y servicios “se contratan con absoluto apego a la Ley de Obras Públicas y servicios relacionadas con las mismas, así como la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios Públicos, sus respectivos reglamentos y normatividad institucional complementaria”.

Fotos de baños de pacientes del contrato C9M0245 pagado $2.7 mdp sin ejecutar al 31 diciembre 2019. Fotos: Especial

Reyes Mendoza explicó en entrevista que desde el año 2019 presentó ante múltiples instancias las denuncias por irregularidades y corrupción, así como de otras conductas como fraude, omisión, encubrimiento, daño patrimonial por plazas y asignación de plazas por compromisos políticos ante las autoridades, pero sus denuncias no han trascendido.

“He denunciado en Secretaría de la Función Pública, IMSS Dirección General, IMSS Secretaría General, Órgano de Control Interno, Jefatura Servicios Jurídicos de IMSS Delegación Coahuila, y nada”, comentó.

Fotos de baños de pacientes del contrato C9M0245 pagado $2.7 mdp sin ejecutar al 31 diciembre 2019. Fotos: Especial

 

VIEJA PRÁCTICA RECURRENTE 

El denunciante dijo que estas prácticas irregulares se habían realizado desde anteriores administraciones federales, pero que él comenzó a denunciar desde el año 2018, cuando ya tenía la documentación necesaria para presentarla como prueba.

“Tengo muchos años denunciando corrupción por contratos de obra pública de trabajos no ejecutados y pagados que corresponden al Departamento de Conservación, área encargada del mantenimiento de los inmuebles. He denunciado en la Secretaría de la Función Pública, IMSS Dirección General, IMSS Secretaría General, Órgano de Control Interno, Jefatura Servicios Jurídicos de IMSS Delegación Coahuila y nada”.

El hombre detalló que con el cambio de Gobierno y la llegada de la 4T lo alentó a interponer la denuncia formal porque tenía la esperanza que las investigaciones prosperaran, sin embargo, no ha sido así.

 “Pensamos que iba a cambiar porque nos dijeron que iba haber un ataque frontal a la corrupción y vimos con mucho optimismo toda la situación, pero desafortunadamente no fue así”, aseguró.

Antes de que llegara el expriísta Javier Guerrero a la Secretaría General del IMSS, en el año 2018, Omar empezó a denunciar la situación de corrupción ante una ingeniera que trabajaba junto con el delegado Pablo Linares en Coahuila.

“Empezamos de denunciar toda esta corrupción porque ya era el nuevo Gobierno, y ella sí empezó a investigar, levantó las actas y las constancias de hechos, pero por algún motivo que desconozco ya no presentaron esas denuncias en la Fiscalía General, ni en el órgano interno de control, ni en la Función Pública ni en ningún lugar. Lo único que se logró fue que renunciara a la persona que había, pues operado todo está sistema de corrupción, Sergio  Gil”, platicó.

En el año 2019, cuando llegó a la delegación de Coahuila el equipo de trabajo que instaló Javier Guerrero García, entonces Secretario General del IMSS, hoy director de Vinculación Institucional y Evaluación de Delegaciones, Omar Israel se puso en contacto con el equipo para reiterar la denuncia.

“Cuando Javier Guerrero fue nombrado Secretario, me puse en contacto con él porque yo tengo muchos documentos que comprueban los fraudes sistemáticos en los contratos de obra pública […] Yo tengo documentos donde los directivos admiten que fueron presionados para firmar facturas de contratos de trabajos no ejecutados, pasando hasta tres años, y que nunca iban a terminar. Y esto no es de ahorita, tiene años sucediendo, pero fue desde el 2018 la primera vez que se pudo realmente documentar”, detalló.

Una de las denuncias presentadas y recibidas. Foto: Especial

Omar entregó a finales de 2019 los expedientes y la información de las obras que fueron pagadas, pero no ejecutadas: “fueron por lo menos cinco o seis contratos en ese tiempo, estamos hablando de decenas de millones de pesos, sino es que más”, narró.

Javier Guerrero, aseguró el denunciante, lo canalizó con su secretario particular para dar seguimiento al caso y Omar Reyes nuevamente le envió los documentos para exponer las irregularidades. También denunció ante jurídicos, a personal de conservación en la delegación, quienes le respondieron que lo iban a canalizar a “las vías adecuadas”.

A pesar de denunciar y que las autoridades conocían de las anomalías, no se aplicó la sanción que debía consistir en la rescisión de los contratos, aplicar la fianza de cumplimiento y boletinar a la Secretaría de la Función Pública a los contratistas incumplidos para que fueran inhabilitados, pero no se hizo nada.

“No conforme, uno de los contratistas, Rafael “C”, quien era el encargado de los trabajos del Hospital Francisco I Madero, recibió más contratos de obra al año siguiente. A pesar que debía estar inhabilitado, durante todo el año 2020, le dieron más contratos que en total ascienden a los 20 millones de pesos o más”.

Omar aseguró que en febrero de 2020 envió un escrito a Director General de IMSS, Zoé Robledo, y a Javier Guerrero, pero afirma que hasta la fecha no se ha actuado.

Y añadió: “De todo lo que estoy diciendo tengo el respaldo documental o testimonial y como demostrarlo […]  Tengo con Javier Guerrero Screenshot por Whatsapp que le dé que le han demandado fotografías, material, denuncias, todo, y no me contesta. Lo que hicieron en la Dirección general del IMSS (con Zoé Robledo) fue mandarme a Comisiones éticas y jurídicas, las cuales no son vinculatorias.  En febrero fui a la Función Pública, donde denuncié desde diciembre de 2019 denuncié y hasta la fecha no han hecho absolutamente nada”.

Factura del contrato número C6M113. Foto: Especial

Omar no es el único que ya denunció las irregularidades en la Plataforma Alertadores. Un funcionario dentro de la delegación, Christian Martínez, quien era ingeniero del departamento de conservación, también denunció los hechos mediante un escrito realizado el 2 de diciembre de 2019, sin embargo, a raíz de su denuncia ha sufrido varias represalias pues ha sido víctima de un severo hostigamiento laboral y acusaciones laborales infundadas.

“A mí me pidieron convencer a otros funcionarios y testigos de las anomalías para denunciar y, aunque la mayoría se negó por las consecuencias y represalias, el único funcionario que ha denunciado está sufriendo hostigamiento laboral. Lo empezaron a buscar en las cámaras de la delegación y lo han citado a jurídicos por cosas absurdas; le residieron el contrato con acusaciones falsas y ridículas y aunque logró defenderse, le degradaron de cargo y disminuyeron su sueldo”, narró.

Por su parte, Omar Reyes reconoció que empezó a investigar las irregularidades en el IMSS cuando a él, ya como empresario, le retrasaron y comenzaron a adeudarle pagos de obras que ya había entregado. Después se percató que, en cambio, a otros contratistas que ni siquiera habían concluido con la obra ya les habían pagado la totalidad del contrato.

“Yo denuncio porque busco orden y legalidad; porque cuando había orden y legalidad a mí me fue bien. Es fácil: cuando hay orden, uno gana y pierde contratos, pero hay trabajo para todos; el problema es cuando no hay orden porque son los mismos contratistas de siempre. Yo lo único que siempre pedí fue condiciones equitativas para todos. Entonces de ahí empezó todo y de ahí fue como una hebra, le jale y salió todo”, finalizó.

Ahora, Reyes no sólo pide que se castigue y sancionen las anomalías en la asignación de obra, sino que se investigue y se apliquen las sanciones correspondientes a quienes han encubierto las irregularidades expuestas y que haya “piso parejo” para todos los proveedores.