La derrota del PRI germinó en todo el país y alcanzó lugares emblemáticos. El Presidente Enrique Peña Nieto es mexiquense, y su grupo político es el de Atlacomulco. Pues allí también perdió, frente a Morena.

Los residentes confirman por qué: las carencias; las malas condiciones en el alumbrado público, en el drenaje. La falta de empleo. La inseguridad, que tomó a la comunidad.

Una foto, pues, de lo que sufrió todo el país con Peña Nieto.

Atlacomulco de Fabela, Edomex/Ciudad de México, 2 de julio (SinEmbargo).- En Atlacomulco, el corazón de la élite priista que llevó a Enrique Peña Nieto a Los Pinos y que ha gobernado el Estado de México por nueve décadas, la derrota del Partido Revolucionario Institucional (PRI) sabe a reclamo.

Los resultados del conteo rápido y las encuestas de salida fueron apabullantes desde el principio: el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, marca una tendencia irreversible con una votación –a nivel nacional– de al menos del 53 por ciento. Un resultado histórico. La izquierda hizo historia en México. El PRI también, pero con su hundimiento: hasta Atlacomulco perdió.

La caída del PRI se germinó en todo el país. El fracaso del Revolucionario Institucional llegó hasta uno de sus municipios más sensibles y emblemáticos: Atlacomulco de Fabela.

De acuerdo con los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) –al corte del 70 por ciento de las actas capturadas–, el candidato a Presidente Municipal de la coalición “Juntos Haremos Historia”, José Martin Roberto Tellez Monroy, va a la delantera con un 49.9 por ciento, sobre el priista Joel Huitrón Colin, que tiene el 30.1 por ciento.

En las diputaciones locales, la representante de Morena, Julieta Villalpando Riquelme, aventaja con 38.3 por ciento a su contrincante, la alcaldesa con licencia, la también priista Ana María Chimal Velasco, quien alcanza el 26 por ciento.

Atlacomulco de Fabela es un municipio ubicado al noroeste del Estado de México reconocido porque congrega la “ alcurnia priista”, de la cual han emanado los mandatarios mexiquenses que, desde 1942 con Isidro Fabela Alfaro, han gobernado esa entidad federativa. De acuerdo a politólogos e historiadores, Fabela Alfaro fue el fundador de este grupo, dejando la batuta a Carlos Hank González –Gobernador del Estado de México de 1969 a 1975–, en tanto que Enrique Peña Nieto, es señalado como el heredero de esa asociación.

Pero este territorio no parece ser una tierra elegida, ni retribuida por sus gobernantes: más de la mitad de la población está en situación de pobreza, –59 mil 711 personas de 100 mil 540– y al menos el 81.3 por ciento de sus pobladores padece de al menos una carencia social, según datos del Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social de la Secretaría de Desarrollo Social, estudio que utiliza información del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Atlacomulco se sumó a las entidades que optaron por castigar al PRI. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo

Atlacomulco se sumó a las entidades que optaron por castigar al PRI. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo

Atlacomulco, donde la élite priista en el poder ya no recibió otra oportunidad. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo

Atlacomulco, donde la élite priista en el poder ya no recibió otra oportunidad. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo

El rezago se observa a los pocos minutos de adentrarse en la población. Sus calles escarpadas y llenas de baches, se hacen visibles luego de recorrer un kilómetro de la avenida principal.

Los residentes confirman las carencias: malas condiciones en el alumbrado público, drenaje, la falta de empleo y el azote de violencia en la comunidad son las demandas que manifiestan los ciudadanos entrevistados durante la jornada electoral.

Elizabeth Ruiz Cruz , del ejido San Luis Bora en Atlacomulco, renta una parcela en la que siembra maíz. Con sus botas de plástico lodosas, listas para trabajar la tierra, toma un ligero descanso y acude a la casilla a votar.
Ahí, entrevistada por este medio, la mujer no quiere culpar a la actual administración, pero reconoce que “los apoyos no bajan a la gente” y destaca que los campesinos han sido abandonados por las autoridades municipales que “se olvidaron” del campo mexicano y sus trabajadores.

La regularización de tierras es una problemática y constante en este municipio, dice la entrevistada, “requerimos de la regularización de los terrenos, apoyos de la sequía, de mejores gestiones, pero no hay nada”.

La inseguridad es otro lastre que crece en el municipio, según expresa Elizabeth, pues los robos en casas, de vehículos, de ganado y las amenazas a los pobladores son más comunes desde el año pasado, “pero a la hora en queremos  denunciar, no nos hacen caso”, acota.

Para la mujer es claro que la población requiere un cambio. “Nosotros como ciudadanos respondemos pero también queremos que ellos respondan”, indica.

COBRAR FACTURA AL PRI

Enrique Peña Nieto prometió abatir seguridad, reducir de los costos de electricidad, gas y gasolina; generar más empleos y combatir corrupción; sin embargo llegó a la recta final de su mandato con una administración envuelta en escándalos de corrupción, con funesto desempeño en materia de seguridad, sin haber frenado la crisis de derechos humanos, de corrupción, de impunidad, la pobreza y la desigualdad. Y la factura fue cobrada en las urnas.

“Yo antes le iba mucho al PRI, ya me decepcionaron […]. Ya no confiamos en ese partido político […], el PRI ya pasó a la historia”, sentenció Raúl Cruz Cruz, habitante de Atlacomulco.

Para Raúl los únicos que ganan en las elecciones son los  políticos. El trabajador indicó que en los años que ha gobernado el Revolucionario Institucional (PRI) no han visto ningún cambio, sólo falsas promesas.

“ Tenemos escasez de agua, no tenemos drenaje, y todo lo que tenemos es porque nosotros lo hemos trabajado. Las elecciones pasado vino la Chimal a prometer y prometer. No cumplió”

Raúl Cruz vive en lo alto de un cerro en Atlacomulco. Tiene una pequeña tierra y muestra una gran desconfianza a quien se acerca a su finca. El trabajador de 38 años explica que su recelo deriva de la inseguridad desatada en la localidad.

“Se meten a las casas. Roban, amenazan a las personas, y la Policía no hace nada”, denuncia el hombre.

Raúl Cruz Cruz, como la mayoría de los habitantes de Atlacomulco, ya no confía en el PRI. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo

Telésforo y María son parte del voto enojado con el partido gobernante. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo

Para la mayor parte de los mexicanos, la inseguridad, la corrupción y el desarrollo económico son los tres problemas más preocupantes, de acuerdo al El Informe 2017 del Latinobarómetro y la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La percepción de inseguridad subió dos puntos porcentuales en lo que va de la administración de Peña Nieto.

María García Monroy y Telesforo Olmos son dos adultos mayores desempleados y sin apoyo. El matrimonio muestra  en entrevista su descontento con el partido en el poder, mientras espera en la esquina de una parcela el camión que los llevará a otra comunidad.

“[Siempre había votado] por el PRI; pero llega el día en que uno se enoja”, responde.

María tiene 62 años de edad. La mujer adulto mayor asegura que no consigue trabajo “por ejemplo el empleo temporal ya se lo dan solo a los muchachos, el apoyo a los adultos se lo dan a los jóvenes o a los más grandes. “¿De que sirve que estamos votando si no tenemos ningún apoyo y ni trabajo”, replicó la mujer.
Para sobrevivir, Telesforo busca trabajos como albañil, agregan.

María, Telesforo y Raúl son parte de los ciudadanos que castigaron la administración en las urnas. Que desean un cambio; pero tampoco ponen todas sus esperanzas en la alternancia. “Pues favorito no tenemos, creo que ninguno nos va ayudar”, puntualizó la señora García Monrroy.

México es uno de los países en los que la riqueza está muy mal distribuida y donde la economía crece en un promedio anual de 2.6 por ciento (lo ideal, según la organización México ¿Cómo Vamos?, sería un crecimiento al año de 4.5 por ciento). Esta situación es “motivo de inquietud”, refiere el Informe Panorama Social de América Latina 2016 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

PARTICIPACIÓN HISTÓRICA

Al igual que en diversos puntos del país, la población de Atlacomulco se mostró ávida por votar este 1 de julio. La participación ciudadana se vio reflejada en las urnas que mantenían una afluencia constante de electores, y, principalmente en las largas filas que aglomeraban la central camionera, en donde estaba la casilla especial.

Los ciudadanos empezaron a formarse desde las ocho de la mañana para emitir su sufragio. La espera era igual de larga que las filas. Algunos de los foráneos permanecieron más de cinco horas.

“Está muy mal organizado. Han hecho dos filas, llevamos muchas horas aquí. Hay gente que se formó y no son foráneos”, denunciaron algunos ciudadanos molestos, pero que no desertaban. “Queremos votar, venimos a votar y vamos a votar”, comentaron.

El desarrollo de las elecciones se realizó con relativa tranquilidad; sin embargo, en dos casillas –la 0435 extraordinaria, una ubicada en San Luis Boro, y en la ubicada en la Alameda, en el centro de Atlacomulco–, representantes de Morena denunciaron que simpatizantes del PRI y funcionarios del Ayuntamiento abordaban a colonos que salían de la votación, y los llevaban a un inmueble para comprar los votos.

Janice Lee Hayres, Rubén Madrigal Segura, Jorge Ballesteros López, y Jesús Alberto Hermoso, de la organización Red Universitaria y Ciudadana por la Democracia (RUCD), fungieron como observadores electorales en esta población.

Los representantes de la organización coincidieron que la jornada se desarrolló con calma, salvo las denuncias de presunta compra de votos, las cuales, indicaron “son solo dichos” porque no se pudo demostrar los hechos denunciados.

“No podemos ni afirmar, ni negarlo. Simplemente tomamos el testimonio de la señora […] Son irregularidades serias, si es que se da eso, pero no es algo que podemos fácilmente observar”, indicaron Rubén Madrigal y Jesús Alberto Hermoso.

Madrigal puntualiza: “Lo que sí se nota es una copiosa afluencia de votantes. Lo notamos en que las urnas están casi a tope, podemos decir que es histórica la presencia de los votantes”.