En el “Quién es Quién en los Precios” de las tortillas, se estableció que el kilo de tortilla en la Ciudad de México se vende en un promedio entre 9.70 y 18 pesos; en la Zona Metropolitana el kilo se vende entre 13 y 16 pesos y en el municipio de Nezahualcóyotl llegó a 18 pesos durante la semana pasada.

Ciudad de México, 4 de marzo (SinEmbargo).- La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) observó que los precios por kilogramo de tortilla aumentaron entre los últimos días de febrero y los primeros de marzo. En promedio, a nivel nacional, fue de 18 a 20 pesos.

El programa “Quién es Quién en los Precios” de la procuraduría estableció que el kilo de tortilla en la Ciudad de México se vende en un promedio entre 9.70 y 18 pesos, cuando a finales de 2020 y los primeros dos meses de 2021 se ubicó en un máximo de 16 pesos.

En la Zona Metropolitana el kilo se vende entre 13 y 16 pesos.

En el municipio de Nezahualcóyotl, en el Estado de México, el kilo de tortilla llegó a 18 pesos durante la semana pasada.

En Guadalajara el rango es de los 10.90 a 18 pesos; en Monterrey de 11.50 a 19.50; en Villahermosa, de 11.30 a 20; en Tuxtla Gutiérrez, de 9.90 a 18; Tijuana, de 11.90 a 20; Tampico, de 11.90 a 20; en San Luis Potosí, de 11 a 18 pesos; en Querétaro, de 10.70 a 18 pesos; en León, de 11 a 18; en Hermosillo, de 11.90 a 24; en Aguascalientes, de 10.90 a 19 pesos y en Cancún de 11 a 20 pesos.

El 30 de diciembre el Presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que el precio del kilo de tortilla no aumentaría en enero de 2021. El Gobierno federal logró un acuerdo con las empresas productoras de los insumos en el país para evitar un aumento en los precios de la tortilla.

Una mujer elabora tortillas echas a mano, en el Municipio de Teopisca estado de Chiapas. Foto: Carlos López/EFE

El mandatario mexicano comentó, durante su conferencia de prensa matutina, las productoras Maseca y Minsa acordaron con la administración federal que no hay motivos para elevar los costos. “Hubo un acuerdo con Maseca y Minsa para que no haya abusos”, dijo y reiteró que el único aumento de costos se daría por medio de los ajustes inflacionarios y descartó, de nuevo, que se de un aumentó en los precios de las gasolinas.

En noviembre las secretarías de Economía y de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) informaron que no existen elementos de abasto o presiones inflacionarias en los eslabones de la cadena productiva que justifiquen incremento alguno en el precio de la tortilla. Ante dicho informe, las recientes expresiones de empresas o personas sobre supuestos aumentos podrían constituir violaciones a la Ley Federal de Protección al Consumidor y a la Ley Federal de Competencia Económica.

“La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural señaló que las cosechas del ciclo agrícola Primavera-Verano 2020 registran una producción favorable, por lo que hay disponibilidad del grano y, actualmente, el precio del maíz se ubica en alrededor de cuatro mil 700 pesos por tonelada al productor, y de cinco mil 450 pesos por tonelada en molino, lo que permite un funcionamiento adecuado de la cadena productiva”, detalló la Sader en un comunicado.

Además, las dependencias aseguraron que mantienen un monitoreo permanente de la estructura de costos de la cadena productiva maíz grano-masa-harina-tortilla, por lo que también revisa los costos de energía, combustible, transporte, empaque y mano de obra que podrían derivar en aumentos injustificados en el precio de la tortilla.

Durante una reunión virtual Graciela Márquez Colín, quien fuera Secretaria de Economía, y el Secretario Víctor Villalobos Arámbula coincidieron en llevar acciones conjuntas en la evaluación de las cosechas de maíz, costos de producción y procesos industriales para determinar, en consenso, un precio de la tortilla asequible y que refleje las condiciones de competencia del mercado.