En pequeños instantes se pudo ver a lo lejos a González Iñárritu vestido de camisa blanca dando indicaciones y dirigiendo la producción al lado de una grúa de grabación.

México, 5 de marzo (EFE).- El segundo día de grabaciones en el centro histórico de la Ciudad de México de la película Limbo, del director mexicano Alejandro González Iñárritu, se vivió con total hermetismo con los accesos a la emblemática calle de Madero cerrados y cubiertos con tela negra.

El pasado 28 de febrero se hizo público que el director de Amores perros (2000) se encontraba en el centro de la ciudad acompañado del director de arte Eugenio Caballero y 15 personas más, planeando las grabaciones de su próxima película.

Tiempo después se filtraron las primeras imágenes de lo que se supone sería un ensayo de una de las escenas para la película en donde se observaba una cantidad grande de personas recostadas en el suelo mientras el actor Daniel Giménez Cacho caminaba entre ellas.

Las medidas de seguridad en torno a la localización de la película fueron aumentando conforme fue pasando la semana y este viernes la avenida peatonal Madero quedó cubierta en su totalidad por vallas y estructuras de metal de las que pendían telas negras para evitar que la gente observara lo que sucedía.

En pequeños instantes se pudo ver a lo lejos a González Iñárritu vestido de camisa blanca dando indicaciones y dirigiendo la producción al lado de una grúa de grabación.

Durante el rodaje también fueron vistos Giménez Cacho y Caballero, así como extras y gente de producción que formarán parte de la película del director de The revenant (2015).

El rodaje de la película “Limbo” en Ciudad de México. Foto: EFE

La vestimenta de los actores era en su mayoría ropa casual, como cualquier día común en el centro: mujeres con delantales, niños con uniformes, hombres con trajes, jeans y unos cuantos más con sombreros.

Entre ellos destacaba un hombre con un penacho utilizado para la danza prehispánica, práctica que suele realizarse cerca del Zócalo, una mujer vestida de monja, así como algunos perros xoloitzcuintles, una raza originaria de México.

Agentes de seguridad del equipo de González Iñárritu estuvieron cuidando en todo momento que tanto los transeúntes como la prensa no se acercaran a las vallas a observar o tomar fotografías.

A las 12:00 hora local (18:00 horas GMT) el director salió de la calle de Madero mientras dos personas sostenían un panel negro para impedir que fuera visto y lo escoltaron hacia un hotel aledaño.

Veinte minutos más tarde el equipo de producción terminó de retirar el equipo de la siempre transitada calle, tras lo cual todo regresó a la normalidad.

Según lo anunciado en un comunicado emitido por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, la casa productora Limbo Films solicitó un permiso para realizar la filmación de escenas de una película en las inmediaciones del Zócalo los días 4 y 5 de marzo.

Fuentes cercanas al equipo del productor afirmaron este viernes que el proyecto también contará con grabaciones en diversos estados de México y que el trabajo se llevará a cabo durante cinco meses.

Aunque se intuye que la película retratará la realidad política y social del país, persiste un halo de secreto en torno a los temas que el director quiere mostrar.

Cabe señalar que en 2020 González Iñárritu festejó los 20 años de su ópera prima, Amores perros, y desde ese debut no había regresado a su ciudad natal a grabar una película.