Foto: ZonaFranca.mx

León, Guanajuato.- Decenas de parejas protestaron este día contra el gobierno panista de esta ciudad  besándose en público, en apoyo al caso de Manuel Berumen, un profesor que fue arrestado hace unos días por cometer la “osadía” de besar a su esposa en la vía pública.

La convocatoria a “El besucón” fue hecha por las redes sociales. Los manifestantes acudieron a la Plaza del Expiatorio y, en parejas, se besaron en apoyo a Berumen, víctima de una ley promovida por el gobierno panista de esta ciudad.

Berumen fue arrestado por más de 12 horas después de haberse besado con su esposa. Una señora le reclamó por realizar dicho “acto indecente enfrente de los niños” y llamó a la policía, quien lo arrestó.

Al llegar a la Plaza Expiatorio, el profesor dijo al periódico a.m. “No hay nada más pacífico que venir a darse besos”.

“Yo esperaba que la policía defendiera mis libertades, que le dijera a la señora: El señor no esta haciendo absolutamente nada, este asunto no tiene ningún sentido de ser y ya mejor cada quien siga su camino, pero en cuanto llegó la señora a la caseta ella se subió y comenzó a decirle a la policía que yo la venía insultando, aparte de que estaba haciendo cosas, la policía le preguntó y ella dijo: Es que la forma en la que la estaba abrazando, ese día Mayra traía una blusa un poco corta y se le veía la espalda pero traía pantalón, pero a la señora le molestaba que yo la tomara de la parte que traía desnuda de la espalda”, dijo.

Manuel Berumen comentó que la señora era incapaz de explicar lo que sucedía, y para cuando fue detenido, esperaba que el juez lo pudiera dejar en liberta, ya que el profesor lo consideraba un hecho absurdo.

Pero el juez lo condenó a 12 horas de prisión o a una multa de $850, a lo cual se negó a pagar ya que, comentó, estaba convencido de que no había cometido ningún delito o falta.

Personas que transitaban por el lugar manifestaban su apoyo a Berumen, a quien le pedían que se besara con su esposa, y que no cejara en su intento de exigir justicia. “Bésate otra vez con tu esposa”, le gritó un hombre a Berumen; mientras otro le dijo: “Date otro beso, a ver si se atreven a llevarte”.