Marcha de estudiantes en Xalapa, en apoyo a los desaparecidos y muertos de Iguala. Foto: Cuartoscuro

Marcha de estudiantes en Xalapa, en apoyo a los desaparecidos y muertos de Iguala. Foto: Cuartoscuro

Por Óscar Ricardo Muñoz Cano, Alejandro Guerrero y Rosalba Ramírez García, especial para SinEmbargo

Ciudad de México, 5 de octubre (SinEmbargo/El Sur).– La escritora y periodista Elena Poniatowska consideró que el ataque de policías de Iguala, Guerrero, contra alumnos de la Normal de Ayotzinapa y un grupo de futbolistas la semana pasada, que dejó seis muertos, alcanzó los niveles de un crimen de Estado y preguntó: “¿Cuál es nuestro futuro en un país donde el Estado mata a sus estudiantes?”.

“¿Qué es lo que nos espera, dónde vivimos y quiénes nos protegen?, preguntarán las madres de familia [de los desaparecidos, de los muertos] y nosotros los mexicanos”, cuestionó al término de la ceremonia donde la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) le entregó un doctorado honoris causa ayer sábado.

Ante la noticia de que los cuerpos encontrados en fosas clandestinas en Iguala pudieran ser efectivamente de algunos de los 43 normalistas que desaparecieron durante el ataque, expresó su terror.

Dijo a El Sur que “eso es una tragedia humana y una desgracia que suceda en un país que se presume de democrático como el nuestro, y además, para el régimen, pues es un golpe tremendo…”

Por su parte, uno de los líderes del movimiento estudiantil de 1968, Salvador Martínez della Rocca, que acompañaba a Elena Poniatowska, lamentó los hechos y declaró que “si bien el Estado es el monopolio de la violencia legítima, y estamos viviendo el monopolio de la violencia ilegítima, pues no hay Estados fallidos, sólo no hay Estados”.

Por ello, agregó, “se tiene que exigir justicia, justicia y más justicia”.

Marcha de familiares en Chilpancingo, Guerrero. Foto: Cuartoscuro

Marcha de familiares en Chilpancingo, Guerrero. Foto: Cuartoscuro

DE 9 A 20 CUERPOS

Nueve cuerpos fueron hallados ayer en fosas clandestinas en la colonia Las Parotas, ubicada al pie del cerro Gordo al poniente de la ciudad de Iguala. En la colonia Jardín Pueblo Viejo, a corta distancia del hallazgo de fosas, también fue hallado armamento de alto poder y municiones que estaban enterradas en una supuesta casa de seguridad. Allí también fue asegurada una camioneta Cherokee.

Versiones de fuentes oficiales indican que los cuerpos hallados tienen indicios de haber sido quemados y hasta ayer, ninguna autoridad informó si el hallazgo de estos cuerpos está relacionado con la desaparición de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa detenidos y desaparecidos el pasado 26 de septiembre en esta ciudad luego del doble ataque a balazos por policías municipales y sicarios.

Enterrados en el terreno de esta propiedad, fueron hallados 10 rifles AK-47 cuernos de chivo, seis M-16 como los que usa el Ejército y otro calibre 30-30, además 57 cargadores abastecidos para armas de los mismos calibres. En el lugar del hallazgo también fue asegurada una camioneta Cheroke, de la que se desconocen las características.

El Gobernador Ángel Aguirre Rivero y el fiscal General del Estado, Iñaky Blanco Cabrera evadieron decir si los restos encontrados son de los estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa atacados a balazos y privados de su libertad por policías municipales, de los cuales 22 están detenidos.

Ayer, padres y familiares de los 43 alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa vivieron agobiados por las versiones en redes sociales y medios electrónicos sobre el ubicación  de tres fosas con cuerpos de los normalistas desparecidos tras los ataques del 26 de septiembre en Iguala

Por la noche una comisión de ellos se reunió con el Gobernador Ángel Aguirre para  conocer la verdad, y al salir de Casa Guerrero se dijeron burlados porque ni el mandatario ni el fiscal Iñaky Blanco Cabrera confirmaron onegaron que los cuerpos halla-dos –de los que tampoco precisaron número–, son de los estudiantes.

La catarsis del día, fue la quema de cohetones al interior de casa Guerrero, que lanzaron estudiantes y activistas desde la calle, así como algunas bombas molotov que reventaron en el portón principal de Casa Guerrero y dentro de la residencia oficial.

Antes de partir, un grupo de inconformes volteó un carro particular, un Beetle rojo, el único estacionado frente a la casa del Gobernador.

 

En el lugar donde se encontraron los cuerpos. Foto: Cuartoscuro

En el lugar donde se encontraron los cuerpos. Foto: Cuartoscuro

Desde las 11 de la mañana de ayer una fuerte movilización militar, de la Marina, agentes de la Policía Federal, Ministerial del estado, Fuerzas Estatales y Protección Civil estatal, acompañados de peritos y forenses de la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE), iniciaron los trabajos de búsqueda de los cadáveres enterrados en fosas.

Las corporaciones de seguridad pública, encabezadas por el titular de la Fiscalía General del Estado, Iñaky Blanco Cabrera y mandos militares del 27 y 41 Batallón de Infantería, llegaron hasta el punto del hallazgo con el apoyo de tres personas de entre 20 y 25 años que llevaban detenidos y se cree que fueron quienes indicaron el punto en el que estaban los cuerpos.

El paraje Las Parotas, ubicado en la zona rural al poniente de la ciudad, está a unos 20 kilómetros del centro de la ciudad, se llega a través de un camino de terracería y en el área de la zona hay escasas viviendas precarias, de concreto y lámina galvanizada.

Para llegar al punto del hallazgo se entra por el periférico poniente, se pasa por las colonias Villa de Guadalupe y se toma un camino de terracería hacia Jardín Pueblo Viejo y el asentamiento irregular Grajeles, este último donde fueron colocados filtros de efectivos armados de la Policía Ministerial que impidieron el paso a reporteros.

Del periférico poniente hasta el punto en el que se impidió el paso a reporteros existen unos 5 kilómetros de distancia y del filtro hasta la zona del hallazgo son 2 kilómetros y medio de distancia, estos últimos se recorren a pie en un camino de herradura.

La zona del hallazgo de los cuerpos, ya había sido “peinada” con anterioridad por las fuerzas de seguridad pública en patrullas y por aire con el apoyo de helicópteros, sin embargo la ubicación exacta de las fosas se logró a través de los tres detenidos que llevaba la Fiscalía.

La zona poniente de Iguala, al pie del Cerro Gordo, entre las colonias colindantes al punto del hallazgo de las fosas, en los meses de abril y mayo pasado, entre las colonia San Miguelito, La Joya y Monte Hored, fueron hallados un narco laboratorio para la producción de droga sintética y fosas clandestinas con 28 cuerpos humanos, sin que por esto haya sido detenido ninguna persona hasta ayer.

Una fuente que logró llegar al punto del hallazgo, confirmó que hasta las 9 de la noche de ayer habían sido localizados nueve cuerpos humanos en igual número de fosas clandestinas hechas a baja profundidad.

La fuente indica que los nueve cuerpos humanos tienen indicio de haber sido quemados y que aún tienen tejido de masa muscular y piel en la estructura ósea, además las plantas cercanas a las fosas también tienen indicios de quemaduras.

Hasta ayer, ninguna autoridad informó si el hallazgo de los nueve cuerpos tiene relación con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, los cuales fueron detenidos y desaparecidos luego de haber sido atacados a balazos por policías municipales y civiles armados el 26 de septiembre.

Las nueve fosas fueron halladas cerca de una barranca en la falda del cerro, punto al que la única forma de llegar es a pie o en bestia.

Otras versiones que se difundieron en la zona del hallazgo indican que fueron hallados 16 cuerpos, aunque otras señalan que 20, los cuales tienen indicios de desmembramiento y quemaduras, los cuales habrían sido sacados en bolsas negras.

Durante la jornada de ayer, al menos tres unidades del Servicio Médico Forense (Semefo) y de una funeraria, El Ángel, que tiene el servicio del Semefo, subieron y bajaron de la zona en al menos dos ocasiones.