México

En Moscú nada ha cambiado

La guerra, la inflación y el bloqueo de Occidente parecen lejanos para muchos rusos

06/09/2022 - 12:01 pm

A casi siete meses de que iniciara la guerra del Kremlin contra Ucrania, la ciudadanía rusa apenas si reciente algo del conflicto bélico desatado el 24 de febrero de este 2022.

Ciudad de México, 6 de septiembre (SinEmbargo/AP/Europa Press).– Valerie Hopkins, periodista de The New York Times, cuenta hoy en un amplio reportaje lleno de fotos que nada realmente ha cambiado en Moscú. Hay una guerra en Ucrania, claro. Y está el bloqueo económico de Occidente y una inflación que afecta a todo el planeta. Pero los rusos dicen que pueden soportar todo eso.

“Muy poco sobre la vida cotidiana parece haber cambiado en Moscú, donde la gente tiene los recursos financieros para soportar aumentos de precios significativos, a diferencia de gran parte del resto del país. GUM, el centro comercial de lujo junto a la Plaza Roja, está lleno de compradores, aunque muchas tiendas occidentales como Prada, Gucci y Christian Dior están cerradas, y los restaurantes y teatros hacen negocios prósperos. Las carreteras de Moscú todavía están llenas de autos de lujo como Lamborghinis y Porsches”, dice Hopkins.

Las tiendas occidentales, como McDonald’s, han sido cerradas, pero en vez de dejar locales vacíos se han abierto nuevas, pero de capital ruso. “Sabroso y punto” sustituye a McDonald’s en Rusia. Nadie ha dejado de visitar la sucursal ubicada en la calle Tverskaya, en el centro de Moscú, según un texto reciente de Europa Press. Las largas filas aún se mantienen con personas celebrando el lugar, mientras el país sigue en conflicto con Ucrania. La cadena de comida rápida estadounidense decidió cerrar sus puertas el 14 de marzo pasado, decidieron abandonar el mercado.

Los visitantes piden comida en un restaurante de comida rápida recién inaugurado en un antiguo establecimiento de McDonald’s en la calle Bolshaya Bronnaya en Moscú, Rusia, el domingo 12 de junio de 2022. Foto: Dmitry Serebryakov, AP.

El reportaje de habla de una estrategia interna para proteger a los rusos de las penurias de la guerra: “sin reclutamiento, sin funerales masivos, sin sentimientos de pérdida o conflicto. Gran parte del esfuerzo de Rusia en el campo de batalla no ha ido como lo había planeado Putin, pero en casa ha logrado hacer que la vida rusa se sienta lo más normal posible”.

“La mayoría de los museos y teatros están abiertos, siempre que sus líderes no critiquen al Kremlin, y en las noches de verano, los barcos de fiesta con juerguistas efusivos navegan por el cercano río Moskva y la gente hace un picnic en la hierba. Las temporadas de otoño en la ópera y el ballet acaban de comenzar, aunque algunos estrenos anticipados y producciones en curso se cancelaron después de que sus directores y estrellas hablaron en contra de la guerra o huyeron del país”, agrega.

“El ejército de Rusia ahora está librando una guerra lenta que ha dejado decenas de miles de muertos y ha contribuido a la inflación global y al aumento de los precios de la energía”, dice. Pero en Moscú nada, realmente, ha cambiado.

Miembros del personal esperan clientes en un restaurante de comida rápida recién abierto en un antiguo establecimiento de McDonald’s, en Moscú, el domingo 12 de junio de 2022. Foto: Dmitry Serebryakov, AP.

AJEDREZ CON LA MUERTE

Apenas el sábado pasado, Dmitry Medvedev, Vicesecretario del Consejo de Seguridad ruso, que está dirigido por el Presidente Vladímir Putin, advirtió a Occidente de que un intento de empujar a Rusia hacia el colapso equivaldría a una “partida de ajedrez con la muerte”.

Medvedev, quien fungió como Presidente entre 2008 y 2012, cuando los límites de mandatos obligaron a Putin a ocupar el cargo de Primer Ministro, era visto en Occidente como un político más liberal que su mentor. “Pero en los últimos meses ha realizado declaraciones que han sonado mucho más duras que las de los funcionarios más beligerantes del Kremlin, en un aparente intento de ganarse el favor de Putin”, dice Associated Press (AP).

La gente hace fila para ingresar a una tienda de H&M y comprar artículos en oferta en el centro comercial Aviapark en Moscú, Rusia, el martes 9 de agosto de 2022. Foto: Alexander Zemlianichenko, AP.

Tras asistir a la ceremonia de despida del exlíder soviético Mijaíl Gorbachov, Medvedev hizo una publicación en su canal de una aplicación de mensajería refiriéndose al colapso de la Unión Soviética en 1991 en la que acusó a Estados Unidos y a sus aliados de tratar de provocar la ruptura de Rusia. Según explicó, algunos en Occidente querrían “aprovechar el conflicto militar en Ucrania para empujar a nuestro país a un nuevo giro de desintegración, hacer todo lo posible para paralizar las instituciones estatales de Rusia y privar al país de controles eficientes, como ocurrió en 1991”.

“Esos son los sucios sueños de los perversos anglosajones, que se van a dormir con un pensamiento secreto sobre la ruptura de nuestro Estado, pensando en cómo destrozarnos, cortarnos en pedacitos”, escribió Medvedev. “Estos intentos son muy peligrosos y no deben subestimarse. Esos soñadores ignoran un axioma simple: la desintegración forzosa de una potencia nuclear es siempre una partida de ajedrez con la muerte en la que se sabe con precisión cuándo llega el jaque y el mate, el día del juicio final para la humanidad.”

Medvedev concluyó su mensaje apuntando que los arsenales nucleares del país son “la mejor garantía para salvaguardar la Gran Rusia”.

Personas se forman para entrar a un restaurante de comida rápida recién abierto en un antiguo establecimiento de McDonald’s, en Moscú, el domingo 12 de junio de 2022. Foto: Dmitry Serebryakov, AP.

JUEGOS DE GUERRA

Al mismo tiempo, el Presidente ruso Vladímir Putin asistió este martes a grandes juegos de guerra en el extremo oriental de su país en los que participaron tropas de China y otras naciones, en una muestra de músculo militar en medio de las tensiones con Occidente tras la invasión a Ucrania. El ejercicio de una semana de duración, que comenzó el jueves, tiene como objetivo mostrar los crecientes lazos de defensa entre Rusia y China y también demostrar que Moscú tiene suficientes tropas y equipos para los simulacros masivos, incluso mientras sus fuerzas están ocupadas en Ucrania.

El Ministerio de Defensa ruso dijo que el ejercicio Vostok 2022 (Este 2022), que se desarrolla hasta el miércoles en siete campos de tiro en el Lejano Oriente de Rusia y el Mar de Japón, involucra a más de 50 mil soldados y cinco mil unidades armadas, entre ellas 140 aviones y 60 buques de guerra. En él participan tropas de varias antiguas naciones soviéticas, así como China, India, Laos, Mongolia, Nicaragua y Siria.

Varias personas, algunas de ellas con flores, hacen fila para presentar sus respetos ante el féretro del exlíder soviético Mijaíl Gorbachov, instalado en la Sala de las Columnas de la Casa de los Sindicatos, en Moscú, Rusia, el 3 de septiembre de 2022. Foto: AP.

Beijing envió más de dos mil soldados junto con más de 300 vehículos militares, 21 aviones de combate y tres buques de guerra para participar en los simulacros, según informes de prensa chinos. Como parte de las maniobras, las Armadas rusa y china en el Mar de Japón practicaron acciones conjuntas para proteger las comunicaciones marítimas y apoyar a las fuerzas terrestres en las zonas costeras.

Neil Melvin, jefe de estudios de seguridad internacional del Royal United Services Institute de Londres, opinó que los simulacros tienen como objetivo “mostrarle a Occidente y a sus aliados en Asia, que esto se trata de una relación militar y de seguridad emergente que debe tomarse en cuenta”. Los ejercicios son la continuación de una serie de ejercicios militares conjuntos de Rusia y China en los últimos años, entre ellos ejercicios navales y patrullas por parte de bombarderos de largo alcance sobre el Mar de Japón y el Mar de China Oriental. El año pasado, las tropas rusas se desplegaron por primera vez en territorio chino para maniobras conjuntas.

El ejercicio marcó la primera vez que China envía tropas de tres ramas de sus fuerzas armadas para participar en un solo simulacro ruso, una señal de los lazos cada vez más estrechos entre Moscú y Beijing, que se fortalecieron desde que Putin envió tropas rusas a invadir Ucrania el 24 de febrero. China se ha negado reiteradamente a criticar las acciones de Rusia, culpando a Estados Unidos y a la OTAN de provocar a Moscú, y ha criticado las fuertes sanciones occidentales contra Rusia.

En la imagen, soldados rusos y combatientes de la República Popular de Donetsk custodian el campamento en el que residentes locales que dejaron su refugio en la siderúrgica de Azovstal. Foto: Alexei Alexandrov, AP.

“PODEMOS SOPORTAR ESO”

El reportaje de The New York Times dice en una noche reciente en la Plaza Roja, un cuerpo de paracaidistas de élite vestidos de camuflaje realizó una danza similar a una batalla con pirotecnia. Un artista egipcio vestido como un faraón, narra Valerie Hopkins, viajaba de un lado a otro en un carro que empuñaba un ankh, el antiguo símbolo egipcio de la vida, mientras una banda tocaba “Katyusha”, una canción de guerra patriótica de la era soviética.

Nataliya Nikonova, de 44 años, fue una de los miles de espectadores que vitoreaban desde las gradas en un festival que celebraba a los militares de Rusia y naciones amigas como Bielorrusia, India y Venezuela. “¡Estaba tan emocionado que casi perdí la voz!”, le dijo a la periodista Valerie Hopkins.

Nikonova afirmó que no había experimentado muchas interrupciones en su vida en los últimos seis meses. “Nada ha cambiado realmente”, expresó. “Claro, los precios subieron, pero podemos soportar eso”.

en Sinembargo al Aire

Opinión

Opinión en video