Estudio de la UANL afirma que con el fracking aumentó la fuerza de los sismos en la entidad, y se pondrá peor

11/03/2014 - 6:32 pm

Ciudad de México, 11 de marzo (SinEmbargo).– La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) presentó un estudio que relaciona el aumento de la actividad sísmica con la controversial técnica extractiva del fracking en diversos municipios de Nuevo León.

El análisis efectuado por la Facultad de Ingeniería Civil acerca de la sismicidad del estado, determinó que la profundidad del foco de los movimientos telúricos coincide con la profundidad de los pozos perforados en la Cuenca de Burgos, que abarca la zona noroeste de ese estado.

Las estadísticas del Servicio Sismológico Nacional (SSN) muestran un aumento en la intensidad así como en la frecuencia de sismos en Nuevo León, entidad que este año reporta 31 movimientos telúricos de entre 3.1 y hasta 4.3 grados en la escala de Richter.

En una entrevista con Info7, Juan Manuel Rodríguez Martínez, doctor por el Instituto Petrolero de Moscú y quien condujo el estudio “Sismicidad del Estado de Nuevo León”, afirmó el fracking, junto con las denotaciones en la pedreras y los colapsos de cavernas subterráneas por falta de agua, son los causantes del aumento de los sismos en la región en los últimos años.

“[El fracking] además de ese riesgo también genera sismicidad inducida por las cargas de presión que estás inyectando en el subsuelo. Yo considero que están directamente asociados con este sistema de explotación del gas shale.

“Coinciden también los temblores que es en una zona que está bien definida como es la que está entre Ramones y General Terán y Anáhuac, en un radio de 60 kilómetros a la redonda, es lógico que tenga que haber una consecuencia”, expuso a ese medio de comunicación el también Jefe del Departamento de Geohidrología y Geofísica del Instituto de Ingeniería Civil de la UANL.

“Estamos en una zona sísmica, aunque algunos digan que ya es sísmica, lo que sucede es que la periodicidad con que están sucediendo esos eventos responden a una actividad humana”, afirmó.

El fracking es un método de extracción de gas a altas profundidades, que se basa en la fractura de rocas para permitir la salida del hidrocarburo, un sistema que ha sido criticado a nivel internacional porque no solo representa un riesgo por su capacidad de provocar temblores, además amenaza los mantos acuíferos por el empleo de inyección a presión de agua tratada con químicos.

HABRÁ MÁS EXPLOTACIÓN

Actualmente, el fracking ya se opera en los municipios de Los Ramones, Lampazos y Anáhuac con la finalidad de cuantificar el gas shale disponible a futuro.

De acuerdo con el experto, “ese es otro de los efectos del fracking, precisamente, ya existen trabajos publicados en la Unión Americana sobre este sistema de fracturamiento hidráulico que han generado sismos como el que se reportó en Oklahoma en el 2011, el 6 de noviembre del 2011, donde la Universidad de Oklahoma, la Universidad de Colombus”, dijo a Info7.

Además, con las previsiones de perforación a raíz con la Reforma Energética se podría concluir que el problema apenas inicia, pues para la franja de la Cuenca de Burgos que corresponde a Nuevo León se tienen contemplados perforar hasta 17 mil pozos. La Cuenca de Burgos es considerada como la reserva de gas natural más grande de México que no se asocia de manera directa al petróleo.

Las empresas contratistas de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la región son Repsol, Tecpetrol, Petrobras y Lewis Energy, quE disponen de 7 mil pozos perforados, que se incrementarán, según las previsiones de Pemex, hasta 17 mil para 2022, con profundidades mayores a los 4.5 kilómetros.

GOBERNADOR: YA SE INVESTIGA

El análisis efectuado por la Facultad de Ingeniería Civil acerca de la sismicidad del estado, determinó que la profundidad del foco de los movimientos telúricos coincide con la profundidad de los pozos perforados en la Cuenca de Burgos.

En respuesta, el Gobernador Rodrigo Medina de la Cruz dijo que actualmente Pemex y la Universidad Autónoma de Nuevo León realizan estudios en la zona de la Cuenca de Burgos, donde ya se realizan trabajos para la extracción de hidrocarburos a través de esa técnica.

Aunque reconoció que esa práctica provoca presiones en el subsuelo, dijo que no tomará decisiones hasta tener los resultados de los estudios: “Todo lo que se trabaje en el subsuelo con alta presión como lo es para poder extraer el gas shale, o el gas de lutitas, o el fracking, provoca presión en el subsuelo y eso también habría que observar si es lo que provoca o pudiese provocar estos movimientos sísmicos”, expuso el mandatario a la prensa local.

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