La Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos (USHCC) denunció que los empresarios ya han sido fuertemente afectados por la COVID-19, por lo que los cambios de legislación, en materia de alimentos con alto contenido calórico, “dañará a nuestros miembros empresariales y a sus respectivos socios que operan internacionalmente”.

Ciudad de México, 12 de octubre (SinEmbargo).– Las nuevas reglamentaciones en materia de alimentos chatarra, como el etiquetado frontal y la prohibición de venta de esos productos a menores, generaron la molestia de la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos (USHCC). El gremio empresarial fronterizo alertó que estas modificaciones impactarán la industria que representan, así como la ejecución del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

“Estas iniciativas perjudican la confianza de inversión en México y otros mercados latinoamericanos. Al mismo tiempo, contravienen el espíritu del T-MEC”, anunció la organización de comercio estadounidense en un comunicado. Además se dijeron preocupados pues “estas nuevas leyes podrían afectar el comercio entre Estados Unidos y México e impactar a nuestros miembros colectivos en ambos lados de la frontera“.

La Cámara estadounidense, que aglutina a más de 4.7 millones de empresas, aseguró que estas iniciativas afectan la confianza de inversión en el país como en otros mercados latinoamericanos. Denunció que la decisión de Gobiernos estatales, como los de Oaxaca y Tabasco de prohibir la comercialización de alimentos chatarra y bebidas azucaradas en escuelas a menores de edad, paraliza estímulos económicos para la comunidad empresarial en el país.

La Alianza por la Salud señaló a los exsecretarios de Salud de favorecer a la industria de comida chatarra. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro.

“La comunidad empresarial ya ha sido fuertemente afectada por la COVID-19. Este tipo de legislación dañará a nuestros miembros empresariales y a sus respectivos socios que operan internacionalmente”, sostuvo la USHCC, por lo que llamó a la colaboración entre funcionarios de Gobierno, a través de la Secretaría de Salud y de Economía, para “salvaguardar el libre flujo de comercio y el comercio binacional creado a través de la reciente implementación del T-MEC”.

Ramiro Cavazos, director de la USHCC, aseguró que el sector del comercio debe recibir impulsos para lograr sacar el mayor provecho a las nuevas reglamentaciones que el T-MEC ofrece. “Necesitamos trabajar juntos para promover políticas que brinden fluidez y alienten el comercio y la creación de empleo. Este tipo de legislación dañará a nuestros miembros empresariales y a sus respectivos socios que operan internacionalmente”, destacó el documento.

“A medida que avanzamos en la economía global en medio de la COVID-19, necesitamos trabajar juntos para promover políticas que brinden fluidez y alienten el comercio, la creación de empleo y que permitan a todas las industrias aprovechar al máximo los acuerdos comerciales como el USMCA (T-MEC)”, planteó Cavazos.

En agosto, el Congreso de Oaxaca aprobó la modificación de la Ley de los Derechos de los Niñas, Niños y Adolescentes para prohibir la venta de alimentos con alto contenido clórico a menores.

Una niña con un envase de Coca-Cola.

“El consumo de ultraprocesados y bebidas azucaradas altera el gusto desde los primeros años de vida, generando hábitos de por vida que están en el origen de la pandemia global de obesidad”. Foto: Especial

El 1 de octubre entró en vigor en México el nuevo etiquetado de alimentos procesados. La aprobación de esta legislación representó una victoria para especialistas de salud y defensores del consumidor, pero para la relación entre el Gobierno y la industria significó un aumento de tensión.

La organización estadounidense espera generar diálogo para identificar las iniciativas que puedan generar disonancia y buscar la solución de “los enormes retos de todos los países y economías durante estos tiempos”. Su dirigente explicó que la USHCC se opone a las modificaciones de ley que puedan afectar a miembros del sector empresarial y su recuperación económica, como consideran son las nuevas normas en materia de etiquetado frontal y venta de alimentos chatarra a menores.

“Este tipo de legislación dañará a nuestros miembros empresariales y a sus respectivos socios que operan internacionalmente”, puntualizó el comunicado.  “Afirmamos nuestro apoyo a nuestros socios de la industria de alimentos y bebidas en Estados Unidos, México y América Latina. Esperamos una oportunidad para dialogar e identificar las iniciativas que solucionen los enormes retos de todos los países y economías durante estos tiempos”, planteó el grupo.

Revisarán iniciativa para eliminar comida chatarra en escuelas. Foto: Rodolfo Angulo, Cuartoscuro.

La nueva Norma Oficial Mexicana 051, premiada por Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud (OMS), busca combatir con advertencias frontales en envases la epidemia de obesidad de México, el segundo país con más sobrepeso del mundo. Su implementación fue producto de una reforma a la Ley General de Salud en 2019 y consiste en etiquetas en forma de octágonos negros que alertan sobre “exceso de calorías” u otras sustancias como azúcares, sodio y grasas, y la presencia de edulcorantes.

El modelo del nuevo etiquetado frontal mexicano se basó en uno adoptado en 2016 por Chile, donde cayó 25 por ciento la compra de bebidas azucaradas, 17 por ciento la de postres envasados y 25 por ciento el contenido promedio de azúcares en los productos, según un estudio de la Universidad de Chile y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

El 5 de agoto, el Congreso del estado de Oaxaca prohibió la venta de bebidas azucaradas y de alimentos de alto contenido calórico a menores de edad. La modificación prohíbe la venta de productos conocidos como chatarra, entre ellos chocolates, pan, confitería y refrescos, a menores de 18 años, quienes sólo podrán tener acceso a esos productos si van acompañados por un adulto que autorice la compra. También quedó prohibida la instalación de máquinas expendedoras de golosinas y refrescos, y la venta de los productos en escuelas públicas y privadas de educación básica y media superior.

En las microchatarras, los sellos son números, siendo el 5 el más dañino. Imagen: Captura del webinar de El Poder del Consumidor.

El estado de Tabasco aprobó, durante la tercer semana de agosto, restricciones a la venta de bebidas azucaradas embotelladas y a refrigerios con alto contenido de carbohidratos. A estas iniciativas se sumaron legisladores de varios estados que han presentado propuestas similares.

En el estado norteño de Chihuahua, el Diputado local René Frías presentó un proyecto de ley para “garantizar a nuestra niñez y juventud una alimentación más sana para abatir la obesidad y el sobrepeso”. Todavía no se ha votado sobre la medida.

En la Ciudad de México, donde se encuentra el mercado minorista más grande del país, la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum dijo hace unas semanas que “estamos trabajando con los diputados para ver si es factible hacer una legislación similar en la Ciudad de México”.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) considera que la obesidad infantil es una emergencia sanitaria en México, y dice que los niños del país tienen el consumo más elevado de comida chatarra y muchos obtienen el 40 por ciento de su ingesta calórica total de ella.

Los grupos empresariales mexicanos también se han pronunciado en contra de estas medidas pues se quejan del impacto que las leyes tendrán sobre decenas de miles de pequeños comercios y puestos callejeros que generan la mayor parte de su dinero vendiendo bocadillos, dijeron que las nuevas leyes sólo provocarán un mercado negro.

-Con información de EFE y AP