Una conspiración de Estado para beneficiar a las empresas Braskem (de Odebrecht) e Idesa (de la familia de Gerónimo Gutiérrez Fernández, exsubsecretario de Gobierno con Felipe Calderón) ha permitido al consorcio comprarle a Pemex etano barato desde 2015, lo que ha representado una pérdida de mil 900 millones de pesos a la petrolera, expone una denuncia de hechos presentada en 2018 sobre el Complejo Etileno XXI, un proyecto que Emilio Lozoya señaló por recibir trato privilegiado desde el Gobierno. La operación para blindar el proyecto ventajoso duró 10 días y abarcó las administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña.

–Con información de Dulce Olvera

Ciudad de México, 13 de agosto (SinEmbargo).– “No se trata de hechos aislados sino de un esquema criminal diseñado y ejecutado por una sofisticada red de corrupción en la que participan empleados públicos y empresarios en perjuicio de Pemex y la economía nacional. Una conspiración de Estado para beneficiar a Braskem–Idesa y a sus socios en el Gobierno”, destaca la denuncia de hechos por el posible desfalco a Pemex de mil 935 millones de pesos en el Complejo Etileno XXI, hoy en la mira de la Fiscalía General de la República (FGR) por presuntos privilegios que recibió desde el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa.

La denuncia de hechos en Etileno XXI, presentada en junio de 2018 ante la entonces Procuraduría General de la República (hoy FGR) por Alfredo Figueroa Fernández, exconsejero del IFE (hoy INE), y el abogado Paulo Díez Gargari, coincide con las declaraciones que Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) acusado de recibir sobornos de Odebrecht, hizo ante la FGR y en donde además acusó al expresidente Enrique Peña Nieto y a Luis Videgaray Caso, exsecretario de Hacienda, por su presunta participación en esta trama de corrupción y por autorizar sobornos.

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“Emilio ‘L’ apuntó al sexenio de Felipe Calderón (2006-2012) por presuntos privilegios para la planta petroquímica Etileno XXI, vinculada con una compañía mexicana que es socia de Odebrecht”, según informó el Fiscal Alejandro Gertz Manero en conferencia de prensa. Respecto a ese tema, añadió, Emilio “L” aseguró que “se le dieron una serie de privilegios en los precios de los insumos en los que el Gobierno federal tuvo pérdidas muy graves”.

El Complejo Etileno XXI de Braskem-Idesa ubicado en Coatzacoalcos, Veracruz. Foto: braskem.com

Estos privilegios que Lozoya menciona en su denuncia en realidad forman parte de un “pacto de impunidad entre las administraciones de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018)”, dijo a SinEmbargo el abogado Paulo Díez Gargari. “Por un lado la operación la hizo Luis Videgaray (con Peña) y del otro José Antonio Meade (con Calderón)”.

El esquema de corrupción en Etileno XXI para dañar a Pemex comenzó en el sexenio de Felipe Calderón el 6 de noviembre de 2009, cuando Braskem (filial de Odebrecht) y la mexicana Idesa (de la familia de Gerónimo Gutiérrez Fernández –entonces subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación–) ganaron la subasta promovida por Pemex Gas y Petroquímica Básica (PGPB), actualmente Pemex Transformación Industrial (PTRI), para el suministro de 66 mil barriles diarios de etano que serían utilizados como materia prima en el complejo petroquímico que se construiría en la zona de Coatzacoalcos, Veracruz.

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El esquema de corrupción en Etileno XXI para dañar a Pemex comenzó en el sexenio de Felipe Calderón y se consolidó con Peña Nieto. Foto: Cuartoscuro.

Meses después, el 19 de febrero de 2010, Pemex le adjudicó al consorcio un “Contrato de Suministro de Etano” por un periodo de 20 años. Braskem-Idesa invirtió 5 mil 200 millones de dólares para diseñar, financiar, construir, poseer y operar una planta de etileno y dos o tres plantas de polietileno con la infraestructura de servicios y de accesos.

“Estamos hablando de la más grande inversión de Brasil en México”, declaró el 23 de febrero de 2010 Bernardo Gradin, presidente de Braskem, en una reunión entre México y Brasil tras el cierre de la cumbre del Grupo de Río en el balneario mexicano de Playa del Carmen.

El 29 de abril de 2011, en la sesión ordinaria 827 del Consejo de Administración de Pemex presidida por José Antonio Meade Kuribreña, entonces Secretario de Energía, el consejero Rogelio Gasca Neri propuso suspender el Complejo Etileno XXI hasta que fueran aprobadas las modificaciones a los contratos, incluido el Contrato de Suministro, pero el presidente del Consejo ignoró la propuesta.

Los argumentos de Gasca Neri, según constan en el acta del Consejo solicitada vía transparencia por la plataforma Méxicoleaks, eran que Pemex se vería afectada por este negocio privado.

“La principal objeción de Gasca era un tema técnico muy sencillo: en el contrato Pemex declaraba que tenía reservas suficientes de gas para surtirle etano a Etileno XXI durante los 20 años del plazo original del contrato e incluso los 15 años de prórroga, lo cual era evidentemente falso”, explicó el abogado Paulo Díez.

Esta trama de presunta corrupción que comenzó en el sexenio de Felipe Calderón se consolidó con Enrique Peña Nieto. La operación para blindar el Complejo Etileno XXI duró 10 días y abarcó las dos administraciones.

“Siete días antes de terminar el sexenio de Calderón se publica en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto por el que se incrementa el impuesto a la importación de polietileno. El decreto debía entrar en vigor el 1 de enero de 2015, unos meses antes de la fecha de inicio de operaciones del Proyecto Etileno XXI”, detalló Díez Gargari.

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En esta imagen de diciembre de 2012 se observa a José Antonio Meade entregando el cargo como Secretario de Hacienda a Luis Videgaray en una ceremonia en el salón Tesorería de Palacio Nacional. Foto: Enrique Ordoñez, Cuartoscuro.

Se pactó el inicio de operación a más tardar al 30 de junio de 2015, así como un año de pruebas previo a su operación (30 de junio de 2014). Pero, observó la Auditoría Superior de la Federación (ASF), no generó valor económico ni rentabilidad para Pemex en 2016 pues empezó a operar hasta marzo.

Ya en el Gobierno de Enrique Peña Nieto y bajo la dirección de Emilio Lozoya Austin, para suministrar el etano al complejo Etileno XXI de Braskem-Idesa, Pemex formalizó el 13 de diciembre de 2012 un contrato por adjudicación directa de “Servicios de Transporte de Etano” por ducto, el cual consideró la construcción de un etanoducto de 226 kilómetros, para la conexión entre los centros procesadores de gas de Ciudad Pemex, Nuevo Pemex, Cactus y el Complejo Etileno XXI, así como del Complejo Petroquímico Cangrejera al Complejo Etileno XXI.

En esta imagen de julio de 2013 se observan a Enrique Peña Nieto (corbata morada), Luis Videgaray (corbata verde) y Emilio Lozoya (corbata roja). Foto: Cuartoscuro.

“Este es el esquema que usaron y que representa para Pemex una pérdida de 3 mil 642 millones de pesos por la diferencia entre el costo de haber importado el gas natural caro y venderle a Etileno XXI el gas etano barato”, refirió el abogado Paulo Díez. “Además hay unas penalizaciones enormes por 2 mil 800 millones de pesos porque como tampoco le podemos vender el etano que nos comprometimos a venderle, entonces penalizan a Pemex”.

En julio de 2015 el Consejo de Administración de Pemex autorizó que el monto del contrato por los 20 años 6 meses de su vigencia por el transporte pasaría de 982 millones de dólares a mil 346 millones de dólares, con una tarifa anual de 65 millones 746 mil dólares por cambios de diámetros en los ductos, de válvulas, instalación de calentadores y por problemas sociales que ocasionaron cambios de ruta.

 

EL DESFALCO A PEMEX

Por el desfase en el inicio de operación del Complejo Etileno XXI, de enero de 2015 a febrero de 2016 Pemex pagó por los servicios no prestados de transporte de etano 668 millones 986 mil 400 pesos (431 millones de pesos en 2015 y 237 millones en 2016), debido a que aunque el etanoducto estaba listo, Braskem-Idesa no inició operaciones sino hasta marzo de 2016, nueve meses después del inicio de operación pactado contractualmente, señala la Auditoría Superior de la Federación en la Cuenta Pública 2016.

Además, Pemex reportó pérdidas de mil 935 millones de pesos por la venta de etano, ya que el costo de producción de las ventas durante 10 meses de 2016 fue de mil 736 millones de pesos, que sumados a los mil 387 millones de pesos del servicio de transportación pagados durante 12 meses, resultan en un costo de ventas de 3 mil 123 millones de pesos, un monto mayor al ingresado por las ventas por mil 188 millones de pesos.

Por la baja producción de gas húmedo de los complejos procesadores de gas Cactus y Nuevo Pemex, los cuales producen etano para suministrar al Complejo Etileno XXI, un grupo multidisciplinario de Pemex evaluó diversas alternativas de suministro de este petroquímico, como la importación. Pero al no concretarse, ante la falta de materia prima Pemex Transformación Industrial mantuvo una tendencia a la baja en la producción de etano, lo que generó penalizaciones por el incumplimiento con Braskem-Idesa.

En 2017, cuando el titular de Pemex era José Antonio González Anaya, el precio de venta del etano se mantuvo por debajo de los costos de producción y transporte, lo cual no lo hizo rentable. En el contrato de suministro de etano firmado en 2010 no se consideró una cláusula de protección o de revisión de los porcentajes de descuento, por lo cual no se previeron situaciones de posible incumplimiento de baja producción.

El Contrato de Suministro tiene una vigencia de 20 años que puede extenderse, a opción de Braskem-Idesa, por tres periodos adicionales de cinco años cada uno. Es decir, la vigencia máxima puede ser de 35 años.

En esta imagen de junio de 2012 se observa Felipe Calderon, entonces Presidente de México, y a José Antonio Meade, entonces Secretario de Hacienda. Foto: Enrique Ordoñez, Cuartoscuro.

Si las pérdidas anuales de Pemex derivadas de la ejecución del Proyecto Etileno XXI fueran similares a las de 2016 durante toda la vigencia del Contrato de Suministro y sus prórrogas, el monto total del quebranto a Pemex podría ser superior a los 70 mil millones de pesos, según consta en la denuncia que en el año 2018 interpusieron Paulo Díez Gargari y Alfredo Figueroa.

Sobre esta denuncia, Díez Gargari señala que está detenida en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delitos Federales (SEIDF), donde aún existen infiltrados del Gobierno de Peña Nieto.

“Nosotros presentamos la denuncia en 2018 y yo he estado encima de la SEIDF, que está infiltrada por los peñanietistas y se han dedicado a no hacer nada”, dijo. “Hemos estado tratando de aportar pruebas adicionales y de sacar el asunto de la SEIDF para llevarla a otros lugares como la Fiscalía Anticorrupción, que es un área distinta que está tratando de hacer las cosas de mejor manera”.

LOS INVOLUCRADOS

Los involucrados en la trama de corrupción en el Complejo Etileno XXI van desde políticos, expresidentes y empresas transnacionales. Para el abogado Díez Gargari, los actores “forman parte de una red de corrupción con el propósito de saquear al país”.

–Braskem Idesa: Es una asociación creada en 2010 conformada por Braskem (filial de Odebrecht) y Grupo Idesa (de la familia de Gerónimo Gutiérrez Fernández). Lidera el Proyecto Etileno XXI.

–José Antonio Meade: Era subsecretario de Hacienda en la fecha de la celebración del Contrato de Suministro a Etileno XXI. Luego fue Secretario de Energía y presidente del Consejo de Administración de Pemex. Como Secretario de Hacienda firmó el decreto por el que se incrementó el impuesto a la importación de polietileno para beneficiar indebidamente a Braskem-Idesa.

–Emilio Lozoya: En la dirección de Pemex firmó un convenio modificatorio del Contrato de Suministro que privilegiaba a Etileno XXI.

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José Antonio González Anaya (corbata roja) ocupó el cargo de director de Pemex desde que Etileno XXI comenzó su operación. Foto: Enrique Ordoñez, Cuartoscuro.

–Luis Videgaray: El 5 de enero de 2016 firmó junto con el expresidente Enrique Peña un decreto en el que se crea una nueva fracción arancelaria para el polietileno de baja densidad lineal.

–José Antonio González Anaya: Fue director de Pemex desde el inicio de operaciones del Complejo Etileno XXI.

–Felipe Calderón: Firmó el decreto con el que se pretendía evitar o dificultar la libre concurrencia en la producción o comercio de polietileno a fin de favorecer a Braskem-Idesa.

En esta imagen de noviembre de 2012 se observa a Juan José Suárez Coppel, entonces director de Pemex  durante la comparecencia ante la Camara de Diputados. Foto: Enrique Ordoñez, Cuartoscuro.

–Enrique Peña Nieto: Permitió que entrara e vigor el decreto que establecía la tarifa de importación de polietileno.

–Juan José Suárez Coppel: Era director general de Pemex y miembro del Consejo de Administración de Pemex Gas y Petroquímica Básica en la fecha de celebración del Contrato de Suministro.

–Jordi Hernán Herrera: Fue director general de Pemex Gas y Petroquímica Básica en la fecha de la celebración del Contrato de Suministro de Etileno XXI.