Ciudad de México, 14 de septiembre (SinEmbargo).- Después de casi un mes de haber iniciado su plantón, fuerzas de la Policía Federal, apoyadas con tanquetas, desalojaron ayer del Zócalo del Distrito Federal a maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) con saldo de al menos 29 detenidos y 11 policías heridos.

Sin embargo, el Comisionado Nacional de Seguridad, Manuel Mondragón y Kalb reportó “saldo blanco” y aseguró que al gobierno federal “no nos gusta” emplear las fuerzas a su cargo para “este tipo de cosas”, ya que no se trata de integrantes de la delincuencia organizada.

Destacó que entre los detenidos no se encuentra ningún maestro sino integrantes de los llamados “Anarquistas”.

Grupos de maestros y encapuchados que permanecían en la plancha de esa plaza desde el 19 de agosto se resistieron en un principio, pero el Zócalo fue asegurado a los 15 minutos de iniciado el operativo federal.

Los maestros tuvieron que dejar la plancha después de 26 días durante los cuales realizaron diariamente marchas y bloqueos en las principales arterias del país que derivaron en dos enfrentamientos: el miércoles pasado cuando los maestros pretendían bloquear Reforma y Periférico y en el desalojo de ayer.

En los estados y el Distrito Federal se registraron también una serie de bloqueos en solidaridad con los maestros desalojados quienes llegaron a la capital para manifestar su inconformidad con las leyes secundarias de la Reforma Educativa, que les imponen una evaluación y nuevos términos de contratación.

La Secretaría de Gobernación (Segob) había puesto como plazo hasta las 12:00 horas de ayer para que los maestros de la CNTE desocuparan la plancha del Zócalo capitalino. Sin embargo, luego de las negociaciones, se impuso un nuevo margen a las 16:00, hora en la que la policía entró a la zona.

Aproximadamente a las 16:30 sólo 20 maestros del Istmo de Tehuantepec permanecían en el Zócalo, no habían alcanzado a levantar sus casas cuando los policías entraron a la plaza principal por la calle Corregidora.

Después los granaderos se dirigieron a las calles de Venustiano Carranza y 20 de noviembre donde los docentes habían instalado barricadas de resistencia. Las resistencias que estaban en la calle de Palma y 16 de septiembre fueron derribadas.

Cuando los maestros dieron retirada ante la avanzada de los elementos de seguridad, los policías comenzaron a festejar haciendo ruido y aplaudiendo con las macanas como señal de triunfo.

Quince minutos después, el Zócalo y zonas aledañas estaban vacías, los comercios permanecían cerrados y las calles parecían campo minado.

Empleados del Gobierno del DF iniciaron con la limpieza de la Plaza de la Constitución luego de que fue liberada.

Sólo algunos maestros y grupos de encapuchados (presuntamente “anarquistas”) respondieron con palos y tubos, y lanzando proyectiles contra los agentes federales.

Los enfrentamientos entre policías, maestros y “anarquistas” se extendieron por distintas calles. Varias columnas de humo se levantaron sobre las principales arterias del Centro Histórico. Se escucharon “cuetones” explotar en las barricadas en las que se pudieron observar tubos, palos, tanques de gas y oxígeno, piedras y hasta 2 excavadoras.

En los primeros momentos del operativo federal se reportaron enfrentamientos. Minutos después del inicio del operativo, la barricada en la calle de República de Cuba y Tacuba se convirtió en una de las de mayor resistencia. También otra en Venustiano Carranza y 20 de Noviembre.

Sobre Lázaro Cárdenas se registró otro choque entre ambos grupos, que culminó con un contingente de maestros encapsulado por elementos de la Policía Federal.

Muchos maestros se dirigieron, desde el inicio del operativo policial, hacia el Monumento de la Revolución que ahora es la nueva sede de su campamento.

En la calle de Izazaga manifestantes y policías antimotines se enfrentaron, por lo que al lugar tuvieron que arribar dos tanquetas de agua que replegaron a los inconformes.

“El gobierno de México ha hecho lo imposible para que actúen de otra manera. [Los maestros] han lastimado a la Ciudad de México y esto ya está llegando a su límite”, señaló el Comisionado de Seguridad previo al desalojo.

Al finalizar el operativo federal, en las calles Lázaro Cárdenas, 5 de Mayo y Madero unos cien jóvenes se enfrentaron a los policías con palos y piedras.

“NO HAY MARCHA ATRÁS”:  SEGOB

En rueda de prensa por la noche, el Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, aseguró que después de reuniones e incluso la entrega de una minuta con una propuesta de acuerdo, hace ocho días, no ha existido una respuesta oficial por parte de la CNTE.

Indicó que el operativo de desalojo fue “profesional y apegado a los protocolos en derechos humanos” y la decisión de llevarlo a cabo se tomó ante la negativa de los docentes de trasladarse a otro lugar para permitir la celebración de las fiestas patrias, “no encontramos voluntad”, subrayó.

Destacó que durante el operativo hubo infiltraciones al grupo de los maestros de parte de quienes buscaban la confrontación, ya que estaban enterados de que los policías federales no portaban armas.

 Sobre los apoyos ofrecidos a la CNTE, en particular a la sección 22 de Oaxaca, consisten en recursos para mejorar la infraestructura educativa y la preparación de sus integrantes.

Aseguró que a pesar del desalojo, el diálogo “no se agota” y a los maestros se les ha conminado a manejarse con respeto a los derechos de los mexicanos que habitan en la capital, “hay límites y estos no pueden rebasar los derechos de los otros”.

En rueda de prensa posterior, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera afirmó que la capital del país “sigue siendo una ciudad de libertades”.

Aseguró que las comisiones de derechos humanos nacional y del Distrito Federal serán las encargadas de expresar si se violaron o no las garantías de los maestros durante el operativo, toda vez que durante todo el desalojo estuvieron presentes visitadores de estos organismos.

“Los comentarios que puedan surgir respecto al por qué ha operado la autoridad federal ya han sido aclarados por el Secretario de Gobernación”, expresó ante las críticas de la izquierda por haber permitido que fuerzas federales se hicieran cargo del operativo.

“No vamos a pemitir que haya afectaciones mayores a la Ciudad de México; somos concientes que hay un derecho a la manifestación, pero no vamos a permitir afectaciones mayores la Ciudad de México”, advirtió.

BLOQUEOS EN APOYO A LA CNTE

En otro punto de la ciudad, estudiantes de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) bloquearon Periférico Sur. Un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública del DF les lanzó gas lacrimógeno para dispersar la manifestación.

También en la ciudad de México, estudiantes y granaderos chocaron en Ciudad Universitaria, luego de que un grupo de alumnos se manifestara para apoyar a la CNTE.

En Oaxaca, integrantes de diversas organizaciones sociales y magisteriales realizaron protestas por el desalojo de maestros en la capital del país.

En el Zócalo de la capital oaxaqueña, maestros, estudiantes normalistas y miembros de organizaciones sociales bloquearon los accesos al mismo con autobuses del servicio de transporte urbano, que retuvieron momentos antes en calles del centro.

Momentos antes, los manifestantes protagonizaron una gresca con los elementos policiales que custodian el Palacio de Gobierno, por lo que los accesos a dicho inmueble se cerraron por completo.

Por otra parte, en Tapachula, Chiapas, estudiantes, maestros y sus familiares marcharon por las principales calles de la ciudad, para protestar contra la Reforma Educativa. Los manifestantes partieron del sur de la ciudad, siguieron por la avenida central, hasta llegar al Parque Central, donde hicieron un mitin.

En Veracruz, maestros del Sindicato Autónomo de Trabajadores de la Educación en Veracruz (SATEV) y profesores disidentes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) tomaron las instalaciones del Aeropuerto de Minatitlán, al sur del estado, donde se realizan conexiones al Distrito Federal, al puerto de Veracruz, Villahermosa y otros destinos.

En Xalapa, Veracruz y Córdoba también hubo protestas que transcurrieron con normalidad.

Maestros de Tlaxcala también bloquearon los principales accesos carreteros a la entidad.

En Guerrero, los dirigentes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), Minervino Moran y Mario Mendoza, fueron detenidos por agentes de la Policía Ministerial Estatal (PME), cerca del municipio de Zihuatanejo.

Los líderes fueron trasladados a la ciudad de Chilpancingo para ponerlos a disposición de la autoridad judicial.