“Todo ser humano posee un gran potencial que debe ser desarrollado a través del acondicionamiento físico y mediante una evolución mental y espiritual”, esa era la frase con la que “El Profesor Zovek”, el más grande escapista de México, terminaba todo sus actos.

Ciudad de México, 15 de diciembre (SinEmbargo).– El luchador profesional conocido como “Latin Lover” hizo su debut en el cine con Roma, la película de Alfonso Cuarón estrenada mundialmente el día de ayer en Netflix, interpretando a “El Profesor Zovek”, pero ¿quién fue él?

La cuenta de Twitter de Netflix Latinoamérica ha estado arrojando datos sobre Roma en el marco de su estreno en la plataforma, y se dio a la tarea de explicar quién fue este personaje y qué representó en México en la época de los 60.

Su nombre era Francisco Javier Chapa del Bosque y fue considerado el más grande escapista de México que, incluso, fue comparado con el gran Harry Houdini.

Fue un telépata, hipnólogo y practicante de artes marciales que en los años 60 fue tan famoso que apreció en la televisión realizando hazañas físicas de riego en programas como Siempre en Domingo.

Desarrolló el método “Vuelo sin escalas”, una disciplina que acercaba a las personas a la perfección física, misma que en 1968 fue aplicada a miembros del ejército, alumnos del Instituto Nacional de la Juventud Mexicana y de escuelas primarias, explica Netflix.

“Todo ser humano posee un gran potencial que debe ser desarrollado a través del acondicionamiento físico y mediante una evolución mental y espiritual”, esa era la frase con la que “El Profesor Zovek” terminaba todo sus actos y repetía a sus estudiantes a los que les llamaba Combatekas.

“El increíble profesor Zovek” (1972). Foto: Twitter vía @NetflixLAT

En 1972, el mismo año de su fallecimiento, protagonizó su película El increíble profesor Zovek (1972) dirigida por René Cardona Jr.

Su muerte fue trágica. Javier Chapa descendería de una cuerda atada a un helicóptero en una plaza de Cuautitlán, pero la aeronave se elevó justo cuando escapista bajaba.

El helicóptero dio vueltas y “El Profesor Zovek” no aguantó la gran fuerza con la que la cuerda se balanceaba y terminó por caer en el techo de una fábrica donde perdió la vida.