“La mayoría de los bebés de personas con buen seguro médico hoy en día van a ser concebidos de esa manera”, predice Henry Greely, profesor de derecho de la Universidad de Stanford, California, que trabaja en bioética.

Nueva York/Ciudad de México, 18 de abril (AP).-Así que quieres un bebé.

¿Quisieras una niña con pelo oscuro y buenas posibilidades de talento musical, pero con alto riesgo de cáncer del colon?

¿O prefieres una niña con buenas probabilidades de altas notas en la escuela y talento atlético, pero con riesgo grande de lupus y trastorno bipolar de adulto?

¿Quizás un niño con buenas probabilidades de talento musical y evitarse asma, pero predispuesto a cataratas y diabetes 2?

¿Confundido? Es apenas el inicio. Hay decenas de opciones para cuál de tus embriones puede ser colocado en el útero.

Ése es el futuro que un experto de ética biomédica prevé en unos 20 o 40 años, lo suficientemente cerca que los niños de hoy pudieran enfrentar esas decisiones cuando comiencen sus propias familias.

“La mayoría de los bebés de personas con buen seguro médico hoy en día van a ser concebidos de esa manera”, predice Henry Greely, profesor de derecho de la Universidad de Stanford, California, que trabaja en bioética.

Usted probablemente ha escuchado preocupaciones sobre “bebés de diseño”, cuyo ADN es organizado por medio de edición de genes. Greely está concentrado en una tecnología diferente que ha recibido mucha menos atención: En una suerte de alquimia biológica, los científicos han mostrado que pueden convertir células ordinarias de ratones en esperma y óvulos.

Es demasiado pronto para saber si puede hacerse con humanos. Pero si se puede, pudiera convertirse en una poderosa herramienta en el tratamiento de la infertilidad, permitiendo paternidad genética a personas que no pueden producir esperma u óvulos.

También significaría que la mujer que quiere salir embarazada puede producir decenas de óvulos más por intento. Y eso significa más opciones.

A diferencia de la fertilización in vitro de la actualidad, que usualmente arroja alrededor de ocho óvulos por intento, el nuevo método pudiera resultar en 100 embriones.

El ADN completo de los embriones sería decodificado y analizado para revelar predisposiciones genéticas, tanto para enfermedades como para rasgos personales. La pareja recibiría información sobre los embriones que pasan las pruebas mínimas de aptitud.

La pareja podría entonces escoger uno o dos para implante.

Y no termina allí. La tecnología pudiera permitir que parejas homosexuales tuviesen hijos genéticamente relacionados con los dos.

Amander Clark, de la Universidad de California, Los Ángeles, dice que su objetivo es ayudar a investigaciones sobre por qué algunas personas son infértiles. Reconoce no obstante que la técnica puede ser usada para tratar infertilidad, especialmente en personas jóvenes dejadas infértiles por tratamientos para cáncer.