AstraZeneca aún permanece en el ojo del huracán luego de que varios estudios señalaran que su vacuna contra la COVID-19 es una posible causante de coágulos en la sangre. En escenarios contrarios, mientras países como Suecia o Dinamarca se deshacen de ellas, en algunos latinoamericanos las utilizan como una esperanza de “regresar a la normalidad” y confiando en que es mayor el beneficio que el riesgo de vacunarse.

Estocolmo/ Ciudad de México/ Santiago de Chile, 21 de abril (RFI/AP).– Pacientes que no acuden a las citas, otros que piden vacunarse con una vacuna distinta a la de AstraZeneca y que acaban yéndose a casa. Estas escenas son cada vez más frecuentes en los centros de vacunación suecos. En la región de Dalarna, algunas personas tienen que tirar de 10 a 15 dosis cada día. En todo el país, varios cientos de dosis acaban en la basura cada día.

Esta desconfianza también ha sido fomentada por las sucesivas y a veces contradictorias instrucciones de las autoridades. La vacuna de AstraZeneca estaba inicialmente destinada a personas menores de 65 años, ya que faltaban datos sobre su eficacia en los ancianos.

A principios de marzo, podía administrarse a toda la población, pero dos semanas después, tras las sospechas de efectos secundarios graves en los más jóvenes, se suspendió… antes de volver a autorizarse para los mayores de 65 años esta vez. Sin embargo, estos efectos secundarios tan raros sólo se observaron en Suecia en tres personas, tres mujeres, una de las cuales falleció.

Las vacunas AstraZeneca y Johnson & Johnson, basadas en la misma tecnología, son sospechosas de provocar en ciertos casos excepcionales coágulos sanguíneos.

El uso de la vacuna AstraZeneca fue drásticamente restringida en la mayoría de los países de la UE a causa de posibles casos de trombosis, y Dinamarca anunció que renuncia a ella definitivamente.

AMLO CONFÍA EN VACUNA DE ASTRAZENECA

El Presidente Andrés Manuel López Obrador se aplicó el martes la vacuna de AstraZeneca para estimular la vacunación contra el coronavirus en México, el tercer país del mundo con mayor número de muertes y que está en una carrera contra el tiempo para inocular a su población antes de una nueva ola de contagios.

Ante las cámaras de televisión y en presencia de decenas de representantes de los medios de comunicación, que participaban de su habitual conferencia matinal en el Palacio Presidencial, López Obrador se quitó el saco y se sentó en una silla para escuchar las instrucciones de una enfermera militar que poco después le aplicó la primera dosis del inoculante en su brazo izquierdo mientras el gobernante decía “cabeza fría, corazón caliente” y reconocía que no le dolió.

“Estamos nosotros seguros de que no hay ningún riesgo, ningún peligro, que no hay reacciones graves, que estamos dándole seguimiento a todos los estudios que se están haciendo en el mundo para garantizar la seguridad de las personas”, dijo el mandatario al defender la vacuna británica, que ha sido cuestionada en algunos países debido a las reacciones adversas que ha generado, y al exhortar a los mayores de 60 años a vacunarse.

Luego de semanas de declaraciones encontradas sobre su vacunación López Obrador, de 67 años, recibió la primera dosis de una de las cinco vacunas que se están aplicando en México.

Inicialmente el gobernante, que se contagió en enero de COVID-19, anunció que no haría un “espectáculo” con su vacunación y que esperaría su turno cuando la población de más de 60 años y de los barrios del centro de la Ciudad de México recibiera sus primeras dosis. Pero días después cambió de opinión alegando que esperaba estimular la vacunación en el país, que acumula casi 2.5 millones de contagios de coronavirus.

México ha sufrido casi 212 mil 500 muertes confirmadas de COVID-19 pero debido a que el país realiza tan pocas pruebas las autoridades reconocen que la cifra real supera las 336 mil.

La cantidad de casos de COVID-19 en México disminuyó drásticamente desde el último brote en enero, pero en la última semana se ha observado un repunte de aproximadamente cuatro por ciento.

El 20 de abril, durante la “mañanera”, el Presidente López Obrador se vacunó contra la COVID-19 con la vacuna de AstraZeneca. Foto: AP.

Pese al ejemplo dado por el mandatario Andrea Martínez, una barrendera de calles de la Ciudad de México, se mostró reacia a vacunarse alegando que el medicamento es “de otro patrón de metabolismo” distinto al de los mexicanos. “Estaría bien la vacuna pero si la estudiaran bien y la acomodarán de acuerdo a nuestro metabolismo”, agregó.

Si bien López Obrador busca dar el ejemplo con la vacuna, en las primeras etapas de la pandemia desdeñó del uso de los cubrebocas y se negó a hacerlo obligatorio alegando que eso violaría las libertades individuales.

A su vez se ha negado constantemente a impulsar confinamientos más drásticos como los impuestos en otros países, tácticas que ha catalogado de “autoritarias”.

En México se han suministrado casi 14.4 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19, un registro muy bajo considerando que el país tiene aproximadamente 126 millones de habitantes. Entre las vacunas que se están aplicando están las de Pfizer, BioNTech, AstraZeneca, Sputnik V, Sinovac y CanSino.

El país arrancó el 20 de abril la vacunación masiva de maestros con la esperanza de reabrir las aulas en los estados menos afectados. El estado de Campeche, en la costa del Golfo, se convirtió en el primero de los 32 estados de México en reabrir parcialmente las escuelas el lunes, lo que permitió a los estudiantes de primaria regresar a las aulas con clases reducidas y mascarillas.

EN CHILE SERÁ PARA MUJERES MAYORES DE 55 AÑOS

El Instituto de Salud Pública de Chile recomendó el lunes destinar las vacunas de AstraZeneca a las mujeres mayores de 55 años y a los hombres a partir de los 18 años como una medida de precaución ante la notificación de trombosis en vacunados.

Inicialmente el ente regulador chileno había autorizado a fines de enero el uso de emergencia de la vacuna británica para todos los mayores de 18 años.

“Es importante recalcar que la tasa de notificación de eventos vinculados a trombosis, temporal a la administración de la vacuna, es muy baja (86 casos en 25 millones de vacunados al 22 de marzo)”, dijo el Instituto de Salud Pública en un comunicado.

Agregó que seguirá analizando los estudios internacionales “para esclarecer si existen antecedentes que vinculen a AstraZeneca con trombosis”.

Chile recibirá está semana unas 160 mil dosis de AstraZeneca mediante el mecanismo internacional Covax que busca una distribución mundial equitativa de las diversas vacunas. El país sudamericano compró directamente a AstraZeneca cuatro millones de dosis y otras dos millones 650 mil a Covax. El país sudamericano desarrolla uno ensayo clínico del inmunizante europeo.

“Es una vacuna segura”, afirmó el lunes la Subsecretaria de Salud, Paula Daza.

Chile ha registrado hasta ahora 1.1 millones de contagiados y más de 25 mil fallecidos, según el Centro de Ciencia e Ingeniería en Sistemas de la Universidad Johns Hopkins. Foto: Esteban Félix, AP.

Chile aspira inmunizar a 15 de sus 19 millones de habitantes. Hasta la víspera 7.7 millones de personas -el equivalente al 40.7 por ciento de su población total- habían recibido la primera dosis y 5.4 millones -un 28.5 por ciento- la segunda.

El 90.1 por ciento de los vacunados recibieron la vacuna de la farmacéutica china Sinovac y el resto la estadounidense Pfizer.

Chile, que destaca a nivel mundial por la velocidad y cantidad de población inoculada, ha disminuido el ritmo de vacunación contra el coronavirus debido a un aparente menor interés de los más jóvenes y sanos por inocularse.

El Ministro de Salud, Enrique Paris, aseveró que muchos jóvenes no se están vacunando porque lo hicieron anticipadamente porque integran grupos de riesgo, como ser funcionarios de la salud o trabajadores esenciales, mientras que la Subsecretaria Daza recientemente atribuyó el desinterés a que los menores de 59 años “tienen una menor percepción de riesgo” de la COVID-19.

Desde el inicio de la vacunación masiva el 3 de febrero, cuando se priorizó a los adultos mayores y luego fue descendiendo por edades, hubo jornadas en las que los vacunados rozaron los 400 mil diarios en marzo. En abril se han inmunizado en promedio 220 mil al día.

Paris enfatizó que hay que considerar que simultáneamente se está vacunando contra la influenza.

Chile, que destaca a nivel mundial por la velocidad y cantidad de población inoculada, ha disminuido el ritmo de vacunación contra el coronavirus. Foto: Esteban Félix, AP.

Varios expertos de la salud han propuesto abrir el calendario de vacunación diaria, que está semana está entre los 47 y 48 años, idea que fue rechazada en forma tajante por Paris. “Abrir la vacunación generaría un desorden gigantesco, toda la gente que quisiera vacunarse y acudiera de forma masiva a los centros aumentaría la posibilidad de contagio, de desorden”.

Añadió que, además, debe actuarse según la cantidad de vacunas disponibles.

El país sudamericano vive una fuerte segunda ola de la pandemia y los menores de 59 años son los que más siguen llegando a las unidades de cuidados intensivos, que tienen una ocupación de camas de uso crítico de alrededor de 95 por ciento, la gran mayoría con COVID-19.

Chile ha registrado hasta ahora 1.1 millones de contagiados y más de 25 mil fallecidos, según el Centro de Ciencia e Ingeniería en Sistemas de la Universidad Johns Hopkins.

–Con información de Frédéric Faux, corresponsal de RFI en Estocolmo, y de Eva Vergara, de AP