Ciudad de México, 21 de julio (SinEmbargo).- La captura del cabecilla del grupo delictivo de Los Zetas, Miguel Ángel Treviño Morales, alias el Z-40, debilita a la organización no sólo por tratarse de su líder sino porque los actuales integrantes del cártel no tienen el entrenamiento y habilidad de Treviño Morales o de su antecesor, Heriberto Lazcano Lazcano, alias “El Lazca”, asesinado el 7 de octubre del año pasado.

Un análisis de InsightCrime, organización estadounidense dedicada al estudio del crimen en América Latina, detalla que pocos de los actuales reclutas de los Zetas tienen el entrenamiento y la disciplina militar de aquellos que fundaron el grupo criminal a finales de los años noventa –como Lazcano y Treviño–. “Ahora sueltos, estos homicidas desquiciados siguen estando profundamente arraigados en muchas ciudades y pueblos mexicanos”.

De acuerdo con el ex jefe de la DEA en la Ciudad de México, Mike Vigil, entrevistado por la ONG, entre estos sicarios poco entrenados estaría Alejandro Treviño Morales, alias Omar o el Z-42, hermano de Miguel Ángel y su presunto sucesor.

Alejandro se ha jactado públicamente de que mientras Miguel Treviño podría haber matado a 2 mil personas, él mismo ha matado a unas mil.

Treviño, quien asumió el control de los Zetas en octubre pasado, es buscado por numerosos actos criminales en México y Estados Unidos, incluyendo homicidios y lavado de dinero en ambos países, así como el asesinato de unos 265 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, entre 2010 y 2011.

“Omar es tan despiadado y violento como su hermano”, dice Vigil. “No creo que sea tan inteligente. Pero es lo suficientemente capaz de controlar a los Zetas. Aprendió de Miguel.”

Actualmente dirige las operaciones del grupo en Piedras Negras, aguas arriba del Río Grande desde el bastión del grupo en Nuevo Laredo.

Sin embargo, el análisis advierte, que antes de la captura del Z-40 dentro de la agrupación se habían enfrentado “recientes rebeliones” de lugartenientes, quienes sospechan que ellos (los Treviño) traicionaron a sus rivales dentro de la organización.

Entre los traicionados estarían Jesús Enrique Rejón, “El Mamito”, capturado hace dos años y quien ahora es un testigo del Gobierno de Estados Unidos; Iván Velásquez, llamado “El Talibán”, detenido en septiembre; y el mismo Heriberto Lazcano.

“Aquellos leales a estos tres hombres puede que tengan entre ojos a Omar, quien también es probable que se encuentre en el radar de las fuerzas de seguridad de Estados Unidos y México. En caso de que Omar caiga, zetas menos importantes, cuyos nombres son conocidos sólo en las ciudades y pueblos que están atormentando, seguramente lucharán unos contra otros con la esperanza de reemplazarlo”, destaca el análisis.

"El Lazca" murió en 7 de octubre de 2012 en un enfrentamiento con la Marina. Foto: especial

“El Lazca” murió el 7 de octubre de 2012 en un enfrentamiento con la Marina. Foto: especial

EL BAÑO DE SANGRE

Tras la captura del Z-40, “definitivamente va a haber consecuencias, dado que la organización de los Zetas es muy vengativa”, advirtió Vigil, quien aseguró que “habrá represalias”.

Según InsightCrime, la captura de Treviño aumentará los bonos del Presidente de México, Enrique Peña Nieto, en su lucha contra el crimen, pero también, una pugna por el poder no sólo por el tradicional reacomodo de los cárteles sino también al interior de los mismos zetas donde existen una serie de “personas” que consideran que pueden ocupar el lugar que deja vacante el Z-40.

Esta pugna entre zetas podría tener como escenario la mayor parte del país toda vez que el grupo opera en 20 de los 32 estados. Dentro de esta batalla se debe tomar en cuenta que este grupo no sólo se dedica a traficar con drogas – sólo el 50% de sus ganancias llega por esta vía- sino que también es asiduo a perpetrar ataques en comunidades y en contra de la sociedad civil.

La lucha por el control de Los Zetas así como el intento de Joaquín “El Chapo Guzmán” por extender su dominio “podrían provocar sangrientas batallas en todo el territorio del grupo, en especial, los estados fronterizos del noreste: Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León”.

Guzmán, ahora aliado con los antiguos enemigos del alguna vez dominante Cartel del Golfo, ya está tratando de tomar Nuevo Laredo, un punto clave de contrabando que él intentó y no pudo arrebatarle a los Zetas entre 2004 y 2005. El Cartel del Golfo, cuyos principales jefes fueron capturados el año pasado, ha recuperado el terreno perdido de los Zetas en Monterrey y se han movido hacia el estado occidental de Zacatecas, el cual ha sido un fortín de los Zetas.

“Damos todo el apoyo al CDG [Cartel del Golfo], para limpiar de Zetas a México”, señalaban unas narcomantas que aparecieron el lunes en Tamaulipas supuestamente firmadas por “El Chapo”.

También, para el Gobierno federal será más difícil la captura de los nuevos líderes del grupo criminal ya que han abandonado, en gran medida, su práctica de viajar en convoyes de camionetas armadas, pero fáciles de identificar.

Ejemplo de ello, es la captura del Z-40, detenido sin un solo disparo, y del mismo Lazcano Lazcano quien fue acribillado mientras asistía a un partido de béisbol en Coahuila, acompañado de sólo dos guardaespaldas.