Hasta la tierra tembló: The Cure en México, crónica de una fiesta que duró cuatro horas

22/04/2013 - 7:12 am

Ciudad de México, 22 de abril (SinEmbargo).– Este domingo The Cure concluyó en el Foro Sol de la Ciudad de México su gira por América latina “”LatAm2013” con un concierto que cautivó al público mexicano durante cuatro horas.

Alrededor de las 20:17 hora local, poco antes de que la banda británica saliera al escenario, un sismo de 5.8 grados se sintió en el Foro Sol. Adentro del lugar, el público impaciente pudo observar la forma en que las torres de las luces se movían de un lado a otro, como si estuvieran comenzando la fiesta; porque esta madrugada, todos festejaban el cumpleaños número 54 de Robert Smith.

Al unísono y sin caer en pánico, se escuchó a muchos decir: “está temblando”. Por otro lado, afuera los asistentes continuaban ingresando despreocupados por el sismo, importaba más llegar al escenario antes que la banda. No obstante, los vendedores ambulantes atemorizados recomendaban a la gente no entrar al recinto, sentían el temblor fuerte e interminable.

The Cure salió al escenario a las 20:40, cuando el temblor había pasado y la luna ya se veía en la oscuridad de la noche. Fue “Open” la primera de las casi 50 canciones que al final sólo disfrutaron los melómanos y conocedores de la amplia discografía de la banda de Robert Smith. La segunda y tercera de la noche, “High” y “The End of the World”, fueron mejor recibidas que la primera; sin embargo, el público enloqueció con “Love song” y “In between days”.

Muchos de los 57 mil 500 asistentes, entre ellos niños, adolescentes y adultos, portaban playeras con insignias de la agrupación conformada por Jason Cooper en la batería, Roger O’Donnel en los teclados, Simon Gallup en el bajo, Reeves Gabrels en la guitarra y el festejado de la noche, Robert Smith, quien en varias ocasiones fue ovacionado al mostrar su gran voz y habilidad en la guitarra.

Algunos de los asistentes coincidieron que en las primeras canciones el audio estaba mal ecualizado: los bajos se escuchaban saturados, una de las guitarras casi no se percibía, y en algunos sitios se oía más el canto de la persona de al lado que el de Robert Smith. No obstante, la fiesta apenas comenzaba, la gente se emocionaba al escuchar “Pictures of you”, “Lullaby”, “Mint car”, “Friday I’m in love”; también bailaba al ritmo de “A forest”, “Just like heaven”, “The walk”, “Wrong number”, entre otras.

Se escuchaba “One hundred years”, cuando después de dos horas de espectáculo algunos personas comenzaron a retirarse. The Cure realizó la primera de varias pausas al terminar de tocar “End”, fue en ese momento cuando el número de los desertores aumentó. A los pocos minutos la banda regresó al escenario con una espectacular presentación de “The Kiss”: las luces del escenario eran rojas, como la portada del “Kiss me, kiss me, kiss me”; con poco éxito, Robert Smith trató de disuadir a quienes se marchaban con un increíble solo de guitarra, precedido con la frase que da nombre al disco mencionado.

REGALO PARA ROBERT SMITH O RECOMPENSA PARA QUIENES SE QUEDARON HASTA EL FINAL

The Cure realizó un total de cuatro pausas y en cada una más gente se retiraba. La segunda fue a las 23 horas, tras tocar “Fight”, al poco tiempo continuaron con un pequeño bloque de canciones en el que tocaron temas como “Playsong” y “Disintegration”.

El audio había mejorado poco antes de que se realizara la primera pausa; parecía que cada vez se escuchaba mejor, o quizá era que la fiesta estaba en su esplendor. La banda británica tocaba menos canciones conocidas y más melodías de culto. Robert Smith se veía contento. Algunos de los asistentes lo felicitaban, seguramente no los escuchaba, pero sí podía ver, oír y sentir la euforia de quienes estuvieron hasta el final.

Diego Andrés González Rodea, uno de los asistentes declaró para Sin Embargo que muchas personas parecían aburrirse antes de la primera y segunda pausa, cuando The Cure tocó canciones como “Prayers for rain”, “If only tonight we could sleep”. Asimismo, afirmó: “fueron como dos conciertos diferentes. Las primeras dos horas tocaron canciones más comerciales. En las segundas dos fueron más canciones de culto como ‘The Cold’, ‘The primary’ o famosas de culto como ‘Fascination street’”.

En el último bloque, The Cure recompensó a quienes tras casi cuatro horas permanecían, incluso, más eufóricos que al inicio de la fiesta. Todos bailaron y cantaron “Close to me”, “Hot, hot, hot” o “ Why can’t I be you?”. Tres canciones fueron para el festejado, pues Robert Smith tocó solo con su guitarra “ Three imaginary boys”, “Boys don’t cry” y “Fire in Cairo”.

The Cure concluyó el espectáculo a las 00:50 horas de este lunes, después de cuatro horas el público disfrutó un efusivo final con “10:15 Saturday night” y “Killing an Arab”. “No sé si fue por su cumpleaños pero tocaron todo lo mejor al último. Fue como una fiesta y el premio para quienes nos quedamos hasta el final”, dijo con una sonrisa Diego Andrés González Rodea.

Elizabeth Vilchis Martínez
en Sinembargo al Aire

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