La propuesta del Diputado de Morena planteó la recaudación de alrededor de 100 mil millones de pesos con gravar la fortuna de cerca de 173 mil personas. Un impuesto a las grandes riquezas permitiría recaudar, cuando menos, 26 mil 504 millones de dólares anuales en América Latina, de acuerdo con Latindadd.

Ciudad de México, 23 de febrero (SinEmbargo).- El encuentro oficial entre los Presidentes de Argentina y México, Alberto Fernández y Andrés Manuel López Obrador, sirvió para recordar la iniciativa de Alfonso Ramírez Cuéllar, Diputado de Morena, en la que pidió se plantee la posibilidad de establecer un impuesto sobre las grandes fortunas, como el aprobado por el Senado argentino en diciembre.

Ramírez Cuéllar planteó que este impuesto permitiría la recaudación de alrededor de 100 mil millones de pesos, impactando sólo al 0.13 por ciento de la población, es decir, a aproximadamente 173 mil personas.

“Debemos avanzar hacia un sistema fiscal que permita la etiquetación de una parte de los impuestos que obtiene el Estado, lo que brindaría mayor certeza a la población sobre el uso de los recursos públicos y disminuiría su renuencia a realizar las contribuciones. Específicamente, para el caso de este impuesto por única ocasión a las grandes fortunas, se propone asegurar que lo obtenido se destine a la atención de pacientes COVID”, planteó.

Explicó que el ISR para el uno por ciento de la población con más ingresos asciende al 34 por ciento, lo que significa una de las tasas más bajas para los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Sin embargo, debido a las reducciones realizadas, sólo pagan la mitad, más o menos el 18 por ciento.

Un impuesto a las grandes riquezas permitiría recaudar, cuando menos, 26 mil 504 millones de dólares anuales en América Latina, un monto con el que se podría garantizar la cobertura universal y gratuita de la vacuna contra la COVID-19 en la región o combatir el hambre en personas de extrema pobreza, explicó David Blanco Bonilla en una nota para la agencia Efe.

La Red Latinoamericana por Justicia Económica y Social (Latindadd) recordó apenas en diciembre que el impuesto en Uruguay, Colombia, Bolivia y más recientemente, en Argentina hay impuestos al patrimonio neto. En Chile ya hay un proyecto de impuestos para los superricos, mientras que en Perú hay proyectos que se dirigen a “una base más grande”, al comprender a cerca del 10 por ciento de la población.

¿CÓMO AYUDARÍA?

La Latindadd remarcó en un documento que la crisis causada por la pandemia hará retroceder en más de 15 años la lucha contra la pobreza en la región, ya que a finales de este año unos 45 millones de personas habrán caído en la pobreza mientras que el PIB se desplomará cerca de un 9.1 por ciento.

A pesar de ello, los milmillonarios de la región aumentaron su riqueza en 48 mil 200 millones de dólares durante el periodo más estricto del confinamiento y “fueron los grandes ganadores de la crisis”, según el texto de autoría de la economista Rosa Cañete.

“Ese es un dato que ya rebalsa lo que para nosotros es una permanente inequidad en la distribución del ingreso: América Latina es la región que siempre ha sido la más inequitativa en la distribución del ingreso, el 10 por ciento más rico capta 22 veces más la renta nacional que el 10 por ciento más pobre, el 1 por ciento de los más ricos obtiene el 21 por ciento de los ingresos de toda la economía”, dijo a Efe el coordinador general de Latindadd, Carlos Bedoya.

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En su informe semestral sobre perspectivas económicas, la OCDE indica que México está sufriendo “aumentos significativos en pobreza, desigualdad y brecha de género” por culpa de la pandemia. Foto: EFE.

El representante consideró que esto “es inmoral cuando mucha gente ha perdido su empleo, sus ingresos, su vida” y, por ese motivo, este “es el momento de modificar la estructura tributaria”.

De acuerdo con Latindadd, una estimación “conservadora” indica que un impuesto a las grandes fortunas tendría un potencial de recaudación en 20 países de la región de 26 mil 504 millones anuales, aunque podría llegar al doble de ese monto. Con ese dinero se podría cubrir el acceso gratuito y universal a la vacuna contra el virus SARS-CoV-2 en Latinoamérica, con lo que se salvaría la vida de hasta 2.5 millones de personas, o financiar un bono contra el hambre en personas de extrema pobreza durante seis meses en el continente.

El 50 por ciento de los ingresos tributarios de la América Latina y el Caribe proviene de impuestos al consumo “que no discriminan entre ricos y pobres y por lo tanto llegan a aumentar la desigualdad”, mientras que en la OCDE “dependen tan solo un 33 por ciento de este tipo de impuestos”.

La organización ha calculado que con un impuesto de 2 por ciento por encima del millón de dólares “de manera muy conservadora” se podría recaudar los 26 mil millones de dólares y con la revisión del impuesto predial un estimado de 22 mil millones de dólares al año.