“Pemex podría requerir que la empresa ya no pierda más terreno contra los particulares, o inclusive que recupere algo de lo cedido”, advirtió HR Ratings.

“Sería muy deseable que Pemex haga cambios al modelo de su negocio”, expresó Carlos Serrano, economista jefe de BBVA México, para que la deuda de la petrolera no afecte a la de México.

Ciudad de México, 24 de noviembre (SinEmbargo).- Petróleos Mexicanos (Pemex) enfrenta este martes la recomendación del banco BBVA para realizar un cambio de modelo de negocio ante el riesgo de que su deuda afecte la calificación crediticia de México, un déficit que, de acuerdo con la opinión de la calificadora HR Ratings, representa pérdidas netas para el país debido al balance financiero negativo que la compañía presentó en el tercer trimestre de 2020.

La paraestatal estatal mostró un déficit de 216 mil 900 millones de pesos en el periodo de julio a septiembre. Esta cifra fue mayor al mismo periodo de 2018 (83 mil 800 mdp) y de 2019 (9 mil 900 mdp). Estas cifras son una aportación negativa para el Estado mexicano, aseguró la calificadora.

“La deteriorada situación financiera es resultado tanto de la caída en sus precios de venta como de la disminución en sus volúmenes de venta”, puntualizó la agencia en una nota publicada este martes. “La caída en las ventas internas fue aún mayor, considerando que las ventas externas tuvieron un desempeño mejor con una reducción en su déficit”, agregó.

En el tercer trimestre del año las ventas brutas de Pemex cayeron 111 mil 700 millones de pesos, hasta 571 mil millones, detalló HR Ratings.  Sin embargo, el déficit de problemas operativos, se compensó con la política fiscal del Gobierno federal que le otorgó una reducción fiscal de 67 mil 100 millones de pesos, además del aumento en sus ingresos, principalmente gubernamentales por 113 mil 900 millones.

“Pemex podría requerir que la empresa ya no pierda más terreno contra los particulares, o inclusive que recupere algo de lo cedido”, advirtió. “En lo que refiere a sus ventas externas netas y su balance comercial, el deterioro en su mercado doméstico implicó pasar de un resultado deficitario a un resultado superavitario”, detalló la agencia.

Es probable que el techo de endeudamiento de Pemex -10 mil millones de pesos y de 1 mil 250 millones de dólares- “termine siendo mayor como lo que está sucediendo a nivel del déficit”, planteó HR Ratings. Además, la caída en los precios internacionales del petróleo rebajó el déficit privado, pero las importaciones aumentaron debido al avance en sus ventas nacionales. “Es la consecuencia de un aumento estimado en su participación del mercado”.

“El déficit fue financiado básicamente con emisión de deuda denominada en moneda extranjera, seguido de emisión de deuda denominada en pesos y la utilización de efectivo”, detalló HR Ratings por lo que el impacto más fuerte sobre la deuda provino dela depreciación del peso.

Actualmente, Pemex está construyendo una nueva planta de refinación en Dos Bocas, en el suroriental estado de Tabasco, cuya inversión supondría unos 8 mil 900 millones de dólares. Además, la petrolera pública, como parte de los planes del Presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, está impulsando la reforma de las otras seis refinerías existentes en el país.

Fitch ratificó a principios de mes la calificación BBB- con perspectiva estable para México, después de la rebaja emitida en abril desde el nivel de BBB que otorgaba al país antes de la crisis derivada de la COVID-19.

BBVA REOMIENDA NUEVO MODELO

“Sería muy deseable que Pemex haga cambios al modelo de su negocio”, expresó Carlos Serrano, economista jefe de BBVA México, para que la deuda de la petrolera no afecte a la de México, tras unos comentarios emitidos por la calificadora Fitch Ratings en ese sentido.

Serrano recomendó al Gobierno federal “dejar de invertir y de insistir en la refinación”, puesto que es “donde más dinero se pierde” y la actividad “va a ir a la baja en el mundo”. Expuso también la conveniencia de “abrir las puertas a la inversión privada”, algo que parece lejano dadas las intenciones del Ejecutivo de alcanzar la soberanía energética.

“Hay muchas reservas en aguas profundas que Pemex no tiene los recursos ni los conocimientos para explotarlas”, señaló el economista jefe de BBVA.

La filial mexicana del banco español publicó un estudio la pasada semana advirtiendo que los ingresos petroleros de México seguirán bajando pese a que consiga aumentar su producción, debido a la depreciación del peso frente al dólar y al comportamiento general de los precios.

La pandemia de COVID-19 hizo que a finales del primer trimestre de 2020 el precio del petróleo tuviera su mayor caída de las últimas décadas (53.4 por ciento). Pese a que tanto la demanda como el precio manifiestan una recuperación desde junio, no hay un retorno a niveles anteriores a la pandemia y “las variaciones anuales continúan en terreno negativo”, consideró entonces BBVA.

Al segundo trimestre de 2020, el PIB real del subsector de minería petrolera constituyó el 4 por ciento del total de la actividad económica, en contraste con el 8 por ciento que representaba en el primer trimestre del año 2000.

-Con información de EFE