En la cocina de Daniela Soto-Innes no hay una regla de silencio: la suya es una cocina vibrante donde la música y el personal se calientan con los ejercicios antes del servicio.

Ciudad de México, 25 de abril (SinEmbargo).- La mexicana Daniela Soto-Innes, de 28 años de edad, se convirtió en la chef más joven en ser nombrada como la mejor chef mujer del mundo por la lista The World’s 50 Best Restaurants.

Soto-Innes es originaria de la Ciudad de México, pero desde los 12 años se mudó a Houston, Texas, en Estados Unidos. Pero continuó viviendo las tradiciones mexicanas que ahora expresa en sus platillos.

Hasta sus 20 años fue competidora en natación y, aunque nunca tuvo la intención de ser cocinera, su madre, sus tías y su abuela, le transmitieron esa pasión por la gastronomía.

La mexicana recibirá el premio en una ceremonia que se celebrará el 25 de junio en Singapur, misma fecha en la que se dará a conocer la lista de los mejores restaurantes del año.

“Por las mujeres chingonas y los hombres que nos apoyan”, así celebro la joven cocinera el título otorgado por la prestigiosa lista.

El Presidente López Obrador aplaudió el nombramiento de la mexicana y expresó que “todo lo que sea un triunfo de un mexicano es un halago para el Gobierno y desde luego para toda la sociedad”.

En 2014, junto con Enrique Olvera, abrió su restaurante de cocina mexicana moderna, con el que entraron por primera vez en el ránking de los mejores establecimientos del mundo en 2017.

A los 25 años ganó un premio como estrella emergente de la cocina entregado por la prestigiosa James Beard Foundation.

En 2017, ella y Olvera abrieron Atla, un restaurante informal durante todo el día que sirve elegantes clásicos mexicanos como los huevos rancheros y las quesadillas en el distrito NoHo de Nueva York, de acuerdo con The World’s 50 Best Restaurants.

Actualmente está a cargo del restaurante Cosme, al que define como “institución cultural”, más que un restaurante, y ha establecido sus propias normas en la cocina, según el ranking.

En la cocina de Soto-Innes el personal no necesariamente tiene entrenamiento formal, sino que aprenden todas las habilidades que necesitan bajo su cuidadosa matrícula. No hay una regla de silencio: la suya es una cocina vibrante donde la música y el personal se calientan con los ejercicios antes del servicio.

Define el Cosme como una “institución cultural”, más que un restaurante, y ha establecido sus propias normas en la cocina, según destaca The World’s 50 Best Restaurants.

“Cocinar en un restaurante que tiene un gran volumen y demanda mucho de ti es muy estresante en algunas ocasiones. Pero lo que hace que todo funcione son las personas con una sonrisa después de trabajar diez o doce horas al día, sin parar”, reflexiona Daniela Soto-Innes.

Su menú, que incluye platos para compartir y pone el “énfasis en el sabor”, de acuerdo con la publicación británica.

“Tienes que ser feliz mientras estás haciendo mole o tamales. Si no, no saldrían bien”, señaló la chef a la publicación.

En una industria dominada por los hombres, Soto-Innes gobierna una cocina en la que dos tercios de las trabajadoras son mujeres

-Con información de Efe