Por un error de identificación, Rogelia Blanco fue confundida con su compañera de cuarto en un geriátrico, que murió por COVID-19 el 13 de enero.

Los Ángeles, 26 de enero (RT).- Rogelia Blanco, residente en un geriátrico San Bartolomeu, en el municipio de Xove en Galicia, España, regresó el pasado viernes al centro diez días después de ser declarada muerta por error.

Tras ser diagnosticadas con COVID-19, Blanco y su compañera de cuarto, Concepción Arias, fueron trasladadas el 30 de diciembre al centro de Os Gozos, en Pereiro de Aguiar. Por un problema técnico con la ambulancia durante el camino, fueron recogidas por un segundo vehículo, momento en que se produjo la confusión.

“Entre las personas mayores trasladadas se encontraban dos mujeres que tenían asignada la misma habitación”, cita el diario gallego El Progreso a la Fundación San Rosendo, que maneja el centro.

“Un error de identificación durante el proceso de traslado desde Xove a Pereiro de Aguiar propició que el 13 de enero se certificase el fallecimiento de una de ellas, aunque equivocadamente se le asignó la identidad de su compañera”, agrega la entidad. Asimismo, sostiene que ha “reforzado las medidas de control y seguimiento de los usuarios que se trasladen de una residencia a otra, incorporando una identificación visual para las personas mayores cuando van de un centro a otro y garantizar su seguimiento”.

En cuanto a Arias, inhumada bajo el nombre de Blanco, se activó el trámite judicial para exhumarla e identificarla correctamente, tras ser notificadas las familias.

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