La Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos denunció que en la Reforma Laboral, aprobada el lunes por el Senado, no se consultó a los trabajadores agrícolas en Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Zacatecas, San Luis Potosí, Michoacán, Baja California y Jalisco.

Ciudad de México, 30 de abril (SinEmbargo).– La Reforma Laboral aprobada en el Senado responde a requerimientos de Estados Unidos y Canadá dentro del T-MEC, así como a la nueva clase sindical del Gobierno federal, pues se dejó marginados a más de 5 millones de trabajadores agrícolas que viven en los campos en el noroeste del país y Baja California, denunció la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC).

Acusó que esos jornaleros agrícolas son regulados por sindicatos “fantasma” y contratos de protección administrados por la Confederación Nacional Campesina (CNC), Confederación de Trabajadores de México (CTM), Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) y la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM).

“Para hacer una reforma genuina, lo primero que habría que demandar del Gobierno de la República es que dé a conocer el número de contratos de protección existentes y las agrupaciones sindicales que administran esos contratos sin dejar de lado que la mayoría de los Contratos Colectivos de Trabajo son solapados por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social”, solicitó Federico Ovalle Vaquera, secretario general de la CIOAC.

El dirigente de la CIOAC pidió armonizar el derecho laboral mexicano con el derecho internacional, por lo que no basta con desaparecer las Juntas de Conciliación y Arbitraje y crear, en su lugar, tribunales. “Lo que hay que desaparecer es la toma de nota de los sindicatos”. Foto: CIOAC.

El lunes, el Senado aprobó en lo general la Reforma Laboral, que contempla 479 artículos modificados de los 1,010 con que cuenta la Ley Federal del Trabajo.

La nueva normatividad suprime las Juntas de Conciliación y Arbitraje y da paso para que el Poder Judicial Federal resuelva los conflictos entre sindicatos y patrones, entre trabajadores y la clase patronal.

La iniciativa, aprobada por los diputados el 11 de abril y turnada al Senado, fue cuestionada por algunos líderes sindicales y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), esta última alertaba que la legislación contiene artículos que atentan contra algunos derechos de los trabajadores y pondría en riesgo a las empresas.

El dirigente de la CIOAC pidió armonizar el derecho laboral mexicano con el derecho internacional, por lo que no basta con desaparecer las Juntas de Conciliación y Arbitraje y crear, en su lugar, tribunales. “Lo que hay que desaparecer es la toma de nota de los sindicatos”.

“Los sindicatos existen, dice la norma internacional reconocida por la Organización Internacional del Trabajo, por voluntad de quienes lo conforman, pero en México los sindicatos existen por decisión de quienes lo reconocen y la toma de nota es un elemento para ello y ese trámite se tiene que hacer ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, así que tú no puedes crear un sindicato si no tienes la venia del Gobierno federal”, explicó el líder campesino.

Federico Ovalle señaló que las autoridades mexicanas, el Inegi y otras instituciones reconocen que en México hay más de 5 millones de jornaleros, de manera permanente y, en ocasiones, de forma temporal.

Mencionó que este sector constituye el mayor de trabajadores mexicanos y también el más excluido de los derechos constitucionales y laborales.

“Por ello es necesario incluir en la actual Reforma Laboral a los casi 5 millones de trabajadores agrícolas por ser asalariados del campo y merecer un salario digno, Seguridad Social de la cual carecen, gozar de una casa habitación pues en muchos casos viven hacinados en bodegas o en galeras y reconocer su derecho a la libre sindicalización”, subrayó.

La Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos insistió en reformar el capítulo Octavo de la ley Federal del Trabajo para que haya justicia en el campo y dejen de vender la fuerza de trabajo de los jornaleros por un salario “miserable”. “Merecemos una Reforma Laboral integral, progresista, democrática y de justicia”, dijo Ovalle.

Denunció que en esta Reforma Laboral los trabajadores en Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Zacatecas, San Luis Potosí, Michoacán, Baja California y Jalisco, no fueron consultados.

“El Gobierno y el Congreso de la Unión se están preocupando por adecuarla a los requerimientos del nuevo tratado comercial y las exigencias una potencia económica: Estados Unidos y su Presidente”, dijo el líder de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos.

Este martes el Presidente Andrés Manuel López Obrador celebró la aprobación en el Senado de la Reforma Laboral, la cual calificó como “un gran avance” en beneficio de los trabajadores del país, pues destacó que ahora podrán votar libremente a sus dirigentes sindicales.

López Obrador señaló que la reforma fue apoyada por los empresarios, por los sindicatos y por los legisladores.

Llamó ahora a los legisladores de Estados Unidos para que terminen de aprobar el tratado de libre comercio. “Nosotros estamos cumpliendo y queremos ese tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá”, dijo.