Fotografía de Rogelio Cuellar (Cortesía Cecut)

Fotografía de Rogelio Cuellar (Cortesía Cecut)

Ciudad de México, 30 jun (SinEmbargo).- Apenas un retrato, un hombre barbado de ojos grandes, con ese rostro eternamente sorprendido que está guardado en la memoria como si fuera parte de la familia, un tío que vive muy lejos pero que siempre se acuerda de nosotros, el mejor amigo de nuestro padre que a menudo nos manda regalitos.

Entre los muchos trabajos que ha realizado el fotógrafo Rogelio Cuellar (México, 1950) sobresalen sus retratos a creadores integrantes de un libro que ya es un clásico en la materia, El rostro de las letras.

Precisamente, así se llama la muestra que transcurre en estos días en el prestigioso Centro Cultural Tijuana (CECUT).

Alojada en la Sala de Exposiciones Central, ubicada en la parte baja del vestíbulo del Museo de las Californias, la muestra reúne los rostros de 60 escritores mexicanos y latinoamericanos.

A 50 años de la publicación de Rayuela, la obra máxima del argentino Julio Cortázar (1914-1984), muchos fijaron su mirada en la imagen del autor vestido con una camisa blanca que brilla en la exposición de Cuellar y que muestra a un Cortázar barbado, la tez bronceada, el pelo húmedo peinado para atrás.

Se trata de una fotografía tomada a finales de los ’70, cuando el autor de Historia de cronopios y de famas llegó a México para formar parte del jurado de un concurso de Nuevo Periodismo Latinoamericano, convocado por Julio Sherer García, director de la revista Proceso.

Rogelio Cuellar en la inauguración de la muestra dedicada a Rayuela (Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo)

Rogelio Cuellar en la inauguración de la muestra dedicada a Rayuela (Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo)

En su calidad de jurado del certamen, Cortázar compartió esa responsabilidad con sus colegas Gabriel García Márquez, Ariel Dorfman y René Zavaleta y para tal cometido el grupo se trasladó a una hacienda en Coyococ, en el estado de Morelos.

La imagen de medio cuerpo tiene como fondo las raíces de un árbol y, según cuenta Cuellar, le costó mucho pedirle a Cortázar que se dejara fotografiar.

“Un escritor tan admirado como él, García Márquez u Octavio Paz, no era fácil de abordar, pero apenas me armé de valor para decirle él aceptó gustoso”, dice Rogelio.

“El escritor estaba acompañado por su mujer, Carol Dunlop, fotógrafa ella misma. Sabía, además, que el escritor era un gran aficionado a la fotografía, lo que aumentó mi nerviosismo”, agrega.

“La situación se relajó gracias a la buena disposición de Cortázar y a una serie de fotos tomadas con una cámara polaroid que le regalé”, dice.

“Me siento como los primeros exploradores de nuestra América, comentó Cortázar frente a un muro de adobe completamente invadido por gruesas raíces, visibles en la foto del escritor que forma parte de El rostro de las letras.

DE LA TIERRA AL CIELO

Hoy, la novela de Cortázar vuelve a convocar a Rogelio Cuellar, quien junto a María Luisa Passarge, directora de Ediciones La Cabra, ha organizado la exposición en la librería Rosario Castellanos De la Tierra al Cielo. 50 años de Rayuela, que reúne a un grupo de 55 artistas visuales inspirados en la célebre novela del autor argentino.

Se trata de un proyecto multidisciplinario que incluye pintura, fotografía, dibujo y hasta música, en el que los artistas participantes representan su visión del significado de Rayuela.

Foto: FIL 2012

Foto: FIL 2012

Rogelio Cuellar nació en la ciudad de México en 1950. Inició su carrera como fotógrafo en 1967. Ha desarrollado su oficio dentro del fotoperiodismo y la fotografía de autor en tres vertientes: el retrato de creadores, el paisaje rural y urbano y el desnudo fotográfico. Cursó estudios de cine, artes plásticas, así como de publicidad y periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Ha hecho innumerables ilustraciones para libros y centros culturales y publicado los libros Huellas de una presencia (1981), El rostro de las letras (1997), De frente y de perfil (1993) y Entre la historia y la memoria (2003).

Durante su larga trayectoria, Rogelio Cuellar ha retratado a más de 1000 creadores de las letras, artes plásticas, arquitectura, el teatro y la danza, haciendo un seguimiento fotográfico de ellos y de su proceso creativo. Su trabajo es un referente obligado para reconstruir  una época de la vida cultural de México, a través de los rostros de sus más destacados creadores.

Su obra  se encuentra en más de 30 acervos  de instituciones, entre las que destacan la Fototeca del Colegio Nacional de México, Casa de las Américas, en La Habana, Cuba; The Museum of Fine Arts en Houston, Texas; The Art Institute of Chicago, Illinois; el Museo de Arte Contemporáneo “José Luis Cuevas” en el DF, entre muchas más.

En 2006 recibió la beca del Programa de Intercambio de Residencias Artísticas, México-París, del FONCA y la Cité Internationale des Arts y el Premio Bloksberg a la Paz por Innovación y Creatividad, que otorga la Fundación XART de Estados Unidos.

Su trabajo también formó parte de la Selección Festival Aella Photo Latina, París 2006, y ha sido artista seleccionado e invitado a exponer individualmente en el Festival Internacional de Fotografía de Pingyao (China), en septiembre de 2007.

En 2012 recibió el Premio al Periodismo Cultural Fernando Benítez, en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.

2014, AÑO CORTÁZAR

El Año Cortázar 2014 fue lanzado este viernes en Buenos Aires, con una serie de actos  y muestras en homenaje al escritor, al cumplirse el 50 aniversario de la publicación de su emblemático libro Rayuela.

La Secretaría de Cultura argentina inauguró la muestra Rayuela. 50 años en el acto de lanzamiento del Año Cortázar 2014 realizado en la sede de la Televisión Pública en la capital, con la presencia de numerosas autoridades de la cultura.

La muestra, que podrá visitarse hasta el 10 de julio, cuenta con más de 30primeras ediciones de libros de Cortázar que integran el patrimonio de la Biblioteca Nacional; el mítico retrato realizado por la fotógrafa Sara Facio y bocetos, dibujos y fragmentos de Rayuela.

Dedica además un espacio a “La raíz del ombú”, historieta escrita por Cortázar e ilustrada por Alberto Cedrón, al que se suma la proyección de un documental en el que el artista relata el proceso creativo.

En el acto se anunció en tanto una serie de actividades en homenaje a Cortázar y su emblemático libro, entre ellas exposiciones de fotografías, jornadas internacionales de literatura, un concurso de guiones y videojuegos, la edición de un libro de historietas, y la inauguración de un centro cultural en la localidad de Chivilcoy, donde el autor trabajó como docente.

Por otra parte, la ciudad de Buenos Aires organizó actividades culturales (literarias, musicales, teatrales) para celebrar la publicación de Rayuela.

Cortázar nació el 26 de agosto de 1914 en Bruselas, a comienzos de la Primera Guerra Mundial y murió el 12 de febrero de 1984. Su familia regresó poco después de su nacimiento a la Argentina. Pasó su infancia y adolescencia en Banfield, suburbio sureño de Buenos Aires.

Foto: Cecut

Foto: Cecut

Trabajó como docente en Bolívar y Chivilcoy, pueblos de la provincia de Buenos Aires, y luego se desempeñó como profesor en la Universidad de Cuyo, a la que tuvo que renunciar por oponerse al peronismo.

En 1951 se instaló en París y ese mismo año publicó su primer volumen de cuentos, Bestiario.

Esa misma década vieron la luz nuevos volúmenes de cuentos: Final del juego (1956) y  Las armas secretas (1959).

En 1960 se publicó su primera novela, Los premios, y dos años más tarde, la colección de textos Historias de cronopios y de famas, donde aparecen los cronopios, “esos seres desordenados y tibios” que obran con rebeldía.

En 1963 fue el turno de Rayuela, que lo impulsó a la celebridad internacional y se convirtió en una de las insignias del incipiente boom latinoamericano. La novela ofrece realizar una lectura lineal o bien invita al lector a convertirse en cómplice, saltando de un capítulo a otro, según se indica en su Tablero de Dirección.

Con información del Cecut y de dpa