Las Afores, instituciones financieras privadas que administran fondos de retiro y ahorro de los trabajadores afiliados al IMSS e ISSTE, llevan 20 años operando en México con uno de los más bajos niveles de montos dados a los trabajadores, por lo que el país ocupa el segundo lugar en la tasa de pobreza de personas retiradas entre naciones de la OCDE.

Al ser el sistema de ahorro del retiro el segundo bien patrimonial del mexicano después de la vivienda, la Subsecretaria de Hacienda afirmó que las claves para contar con uno más productivo y competitivo es incentivar la formalización de los trabajadores, incrementar las aportaciones mediante incentivos y subir la edad de retiro actualmente en 65 años.

Ciudad de México, 30 de octubre (SinEmbargo).- A 20 años de operación de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) en México, economistas han expuesto que ante el aumento demográfico y de expectativa de vida, se debe incrementar el nivel de formalización de los trabajadores, aumentar la edad de retiro y desarrollar la educación financiera para garantizar un retiro digno, ya que en la actualidad se dan bajas y pocas pensiones por lo que México ocupa el segundo lugar en la tasa de pobreza de personas retiradas entre naciones de la OCDE.

Las Afores, instituciones financieras privadas que administran fondos de retiro y ahorro de los trabajadores afiliados al IMSS e ISSTE, están reguladas por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).

SinEmbargo informó que las afores invirtieron, con dinero para el retiro, en proyectos de los empresarios Jerónimo Gerard, cuñado del ex Presidente Enrique Peña Nieto, y de Juan Armando Hinojosa Cantú, contratista del sexenio y relacionado con la Casa Blanca.

Durante la inauguración de la convención de Afores, la Subsecretaria de la Secretaría de Hacienda, Vanessa Rubio, destacó “sería impensable concebir las reformas estructurales como la de telecomunicaciones o la energética si no pensáramos en este ahorro que se invierte en proyectos productivos en México”.

Vanessa Rubio, subsecretaria de Hacienda y Crédito Público; Carlos Noriega Curtis presidente de la Asociación Mexicana de Afores, y Rodolfo Gónzalez Guzmán, secretario general de la CROM, durante la inauguración de la Segunda Convención Nacional de Afores “Afore MX” y del “XV Seminario Internacional FIAP” llevada a cabo en el Centro Banamex. Foto: Mario Jasso, Cuartoscuro.

Las Afores, instituciones financieras privadas que administran fondos de retiro y ahorro de los trabajadores afiliados al IMSS e ISSTE, están reguladas por la Consar. Foto: Mario Jasso, Cuartoscuro.

Rubio expuso que el aumento en la expectativa de vida del mexicano ha pasado de 66 a 76 años, lo que implica una dependencia a la pensión por más tiempo.

Además, aunque ahora hay cinco trabajadores del IMSS por cada pensionado, y tres trabajadores del ISSSTE por pensionado, en los próximos años serán dos trabajadores por pensionado.

Al ser el sistema de ahorro del retiro el segundo bien patrimonial del mexicano después de la vivienda, la Subsecretaria de Hacienda afirmó que las claves para contar con uno más productivo y competitivo es incentivar la formalización de los trabajadores, incrementar las aportaciones mediante incentivos y subir la edad de retiro actualmente en 65 años.

Augusto Iglesias, socio de Primamérica Consultores, aseguró que el sistema de pensiones de América Latina, incluyendo México, padece dos debilidades: se pagan bajas pensiones a pocas personas en edad de retiro y los afiliados no entienden el servicio ofertado por las Afores, por lo que es “urgente” implementar una reforma de pensiones.

“En América Latina los nuevos sistemas de pensiones (el de México data de 1992) no convencen a la opinión pública de que pueden pagar buenas pensiones porque se pagan a poca gente y más bajo de lo esperado”, dijo.

En la región, la tasa de reemplazo con más de 25 años de cotización es en promedio entre 25 y 40 por ciento, no más de la mitad del salario que tenían antes de retirarse, documentó.

El economista chileno explicó que esto se explica por los altos niveles de informalidad en la región (en México la tasa es del 57 por ciento de los trabajadores) y por las reglas de pensión sobre el número de años que un empleado debe cotizar.

Iglesias llamó a aumentar el nivel de formalización laboral, postergar la edad de pensión-retiro, así como desarrollar el ahorro provisional voluntario.

Willem H. Buiter, economista en jefe de Citigroup, destacó que uno de los factores determinantes para un sistema de pensión funcional es la tasa de ahorro nacional.

La de México se ubica en 23 por ciento del PIB frente al 18 por ciento promedio de América Latina. El economista holandés evaluó que no es una de las “peores” a nivel mundial, pero no es suficiente. En China es del 48 por ciento, matizó.

“Debe haber una concientización de que el consumo después del retiro se financia a partir de ahorros personales”, aseguró Huiter.

Advirtió que el porcentaje de mexicanos de 65 años y más está por aumentar, ya que los de etapa productiva están envejeciendo. También coincidió con que la tasa de reemplazo para alguien que laboró durante más de dos décadas son muy bajas por lo que México ocupa el segundo lugar en la tasa de pobreza de personas retiradas entre loa países de la OCDE.

Robert Kapito, presidente de Blackrock, sostuvo que América Latina tiene gran potencial porque su tasa de dependencia (personas menores de 18 años y mayores de 65 años) es baja y cuenta con una gran cantidad de trabajadores.

Para aprovechar esta oportunidad, dijo, se debe desarrollar la educación y alfabetización financiera ya que el 25 por ciento de los mexicanos ha dicho no contar con ella.