MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS).- Al menos 24 personas han muerto durante las últimas horas en tres ataques israelíes en el sur de Líbano y son ya más de 60 los fallecidos por operaciones de Israel en el país después de la infructuosa incursión efectuada el sábado por el ejército israelí en el este del país para recuperar los restos mortales de un militar israelí desaparecido hace 40 años, mientras que los militares israelíes confirmaron dos efectivos muertos, también este domingo, en un ataque de las milicias de Hezbolá.
De los fallecidos, 18 han sido identificados en la localidad de Sir al Ghabariya, y otros dos en el municipio de Saida, donde un ataque israelí destruyó un domicilio entero que mató a dos miembros de una misma familia, padre e hijo, y la madre, que está en estado crítico. Otras siete personas más resultaron heridas, según informó la agencia oficial libanesa NNA.
Además, otras cuatro personas murieron este domingo en Aitit, en el municipio de Tiro, como consecuencia de el tercer ataque israelí.
Horas antes, otras cuatro personas perdieron la vida como consecuencia de un bombardeo israelí perpetrado a última hora del sábado contra un hotel de Beirut, donde ocho personas más salieron heridas, según el último balance de las autoridades libanesas recogido por el diario L'Orient le Jour.

El ejército israelí, por su parte, no ha hecho comentario alguno en relación a estos incidentes, si bien las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron en un mensaje publicado en Telegram a última hora del sábado que estaban "atacando infraestructuras de [el partido-milicia chií libanés] Hezbolá en la zona de Dahiyeh", en los suburbios del sur de la capital libanesa, donde además fueron atacados "comandantes clave" de la Guardia Revolucionaria.
Israel ha sido acusado de violar en varias ocasiones el alto al fuego pactado con las milicias de Hezbolá en noviembre de 2024 durante la guerra de Gaza. El ejército israelí esgrime que Hezbolá ha incumplido los términos del acuerdo al seguir actuando en el sur del país y ahora, con la guerra de Irán y la reincorporación del partido milicia-chií, aliado de Teherán, a la ofensiva, la actividad militar israelí se ha reanudado a plena potencia.
Desde el comienzo de estos nuevos enfrentamientos, los ataques israelíes han dejado, según el Ministerio de Salud libanés, 394 muertos, incluidos 83 niños, y otros mil 130 heridos.
Hezbolá, por su parte, se ha atribuido en las últimas horas la responsabilidad de varios ataques contra los avances militares israelíes en el sur del Líbano, concretamente en Markaba, en el distrito de Marjayun, y en Aitarun, en el distrito de Bint Jbeil.

Según declaraciones del partido chií y sus milicias, los ataques también alcanzaron bases israelíes a lo largo de la frontera, así como las localidades de Nahariya y Kiryat Shmona, cuyos residentes habían sido amenazados por Hezbolá el día anterior.
Dos militares israelíes muertos
Este domingo, el ejército israelí confirmó la muerte de dos militares en un ataque de Hezbolá en el sur del Líbano: el sargento de primera clase Maher Khatar y otro militar todavía no identificado, ambos fallecidos este día.
El incidente tuvo lugar cerca de un puesto militar en el sur del Líbano, justo frente a la comunidad fronteriza israelí de Manara.
Según una investigación preliminar de las FDI, recogida por el Times of Israel, el incidente comenzó cuando un vehículo blindado de transporte de personal Puma se atascó en medio de las operaciones en la zona.

Las FDI enviaron otro vehículo blindado de transporte de personal Puma y dos excavadoras blindadas D9 para intentar rescatarlo, momento en que una de las excavadoras fue alcanzada por un proyectil, posiblemente un misil antitanque o un mortero, lo que provocó un incendio que mató a los dos soldados, según la investigación de las FDI. Un oficial también resultó levemente herido en el incidente.



