Ciudad de México, 8 de mayo (SinEmbargo).- La alerta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el reciente brote de hantavirus en un crucero que está en el Océano Atlántico ha causado mucha especulación sobre este virus muy poco conocido.
De acuerdo con el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), el hantavirus se transmite principalmente de roedores infectados.
El contagio ocurre a través del contacto directo de la saliva, orina o heces de los roedores infectados con heridas en la piel, los ojos, la nariz o la boca de personas. Aunque también puede dispersarse por el aire y contagiarse respirando el oxigeno contaminado.
Si bien este virus puede causar enfermedades graves que afectan a pulmones y riñones, así como un nivel de letalidad alto de hasta el 50 por ciento, lo cierto es que no tiene un alto nivel de contagio como otras enfermedades.
De acuerdo con la OMS, la transmisión de persona a persona del virus se ha documentado sólo en América y sigue siendo poco común. Cuando ocurre, se ha asociado con un contacto estrecho y prolongado, especialmente entre miembros de la misma familia o parejas íntimas, y parece ser más probable durante la fase inicial de la enfermedad, cuando el virus es más transmisible.
¿Quienes están en mayor riesgo de contagio de hantavirus?

Una de las principales dudas al rededor del hantavirus es cuáles son las circunstancias que aumentan el riesgo de contagio, así como los grupos más vulnerables al virus.
Evidentemente, se debe de evitar el contacto con la orina, los excrementos, la saliva y los materiales de anidación de animales, principalmente de roedores.
El CDC señala que si hay ratones o ratas dentro o alrededor de tu casa, es importante limpiar constantemente, principalmente sus excrementos, y hacerlo de forma segura para evitar la propagación involuntaria del virus
Las autoridades sanitarias recomienda no tener roedores como mascotas, incluidos los ratones y los hámsteres, sobre todo en familia con niños de cinco años de edad o menos.
El CDC también hace un énfasis en las mujeres embarazadas y las personas con sistemas inmunes debilitados como los principales grupos de riesgo ante el virus.
Esos grupos (niños menores de cinco años, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunes debilitados) corren un mayor riesgo de contraer enfermedades graves en caso de contagio.
Otro grupo que claramente es más propenso a contagiarse de hantavirus son aquellos que manipulan roedores y se encargan de la limpieza tras ellos, como los exterminadores de plagas y los cuidadores de animales, por lo que deben tomar precauciones.
De igual forma quienes trabajan con roedores vivos o los tienen como mascotas pueden exponerse al hantavirus a través de mordeduras de roedores o al tocar la saliva, la orina, las heces o la ropa de cama contaminada de animales infectados.
Cuáles son las medidas de prevención

La prevención de la infección por hantavirus depende principalmente de la reducción del contacto entre personas y roedores. Las medidas eficaces, de acuerdo con la OMS, incluyen:
- Mantener limpios los hogares y los lugares de trabajo.
- Sellar las aberturas que permiten la entrada de roedores a los edificios
- Almacenar alimentos de forma segura
- Utilizar prácticas de limpieza seguras en áreas contaminadas por roedores.
- Evitar barrer en seco o aspirar los excrementos de roedores
- Humedecer las áreas contaminadas antes de la limpieza
- Reforzar las prácticas de higiene de manos.
Durante los brotes o cuando se sospecha la presencia de casos, la identificación y el aislamiento precoces de los casos, el seguimiento de los contactos cercanos y la aplicación de las medidas estándar de prevención de infecciones son importantes para limitar una mayor propagación.



