Como el Brexit, como la elección de Donald Trump, como eso que dicen que es una revolución burguesa y que no hay que entrarle por izquierda. ¿Por qué ha crecido tanto el independentismo catalán? Libros que van y que vienen, para tratar de entender algo de este complejo mapa.

Ciudad de México, 4 de noviembre (SinEmbargo).- Banderas de independencia pueblan la rambla de Barcelona. El domingo, sin ir más lejos, volaron muchísimas banderas de unidad, al grito de “soy español”. ¿Qué hay entre las unas y las otras?

El Gobierno español, liderado por Mariano Rajoy y por el rey Felipe no les cae bien a mucha gente, pero ¿se puede entrar por izquierda a un gesto político sumamente complejo que no nos alcanza con saber lo que sabemos para dirimir cuestiones?

Cataluña no es el País Vasco y en ella no anidaron grupos terroristas como ETA, al parecer lo que evidencia para su independencia es el centralismo de España, de cómo son despojados de dinero que, en caso de libertad, iría a parar a los bolsillos de los ricos hoy en la región.

“Eso no es para la clase obrera. Me da igual. No es problema nuestro, no mejora ni empeora nada. La burguesía lo que quiere son negocios fáciles y cómodos, ganar mucho dinero y cree que siendo independiente ganará más. El pueblo catalán está sojuzgado por la burguesía”, dijo la semana pasada el escritor Juan Madrid.

Voces como la de Fernando Savater, que ha calificado como “una agresión a los españoles” la celebración del referéndum, ha definido el punto de división al que se ha llegado en Cataluña responde por un lado a “una cuestión de educación: no se han contado las cosas tal y como son y a un asunto económico”, por otra parte.

Personalidades como la de Antonio Muñoz Molina también se ha pronunciado al respecto: “La diferencia fundamental es que el independentismo, el nacionalismo tanto vasco como catalán, han sabido hacer una política internacional cultural en la que han invertido muchísimo dinero mientras que el Estado ha gastado muy poco y mal y no ha sido capaz de contrarrestar algo que es muy difícil porque tiene una inercia muy poderosa”, ha explicado Muñoz Molina en declaraciones a Onda Cero recogidas por Europa Press.

“Trato de entender lo que pasa pero me domina un sentimiento de abatimiento”, ha dicho Joan Manuel Serrat.

Acerca del artículo 155 que pretende poner el Gobierno de España, el cantautor ha dicho que “sería deseable que no se aplicara ningún artículo que, de alguna manera, diera marcha atrás con lo que Cataluña y su gente, mayoritariamente, no unos cuantos, ha tenido que pelear por avanzar” y se ha mostrado muy crítico, al señalar que “sería deseable que los acentos se moderaran, que la dureza que hoy escuché en el discurso del presidente y de la bancada popular (del Senado) no fuera aplaudir todo lo duro sino que el camino que deberíamos emprender es todos juntos; no solo el blanco o el negro, sino el mundo de grises que somos todos”.

Cerca de mil intelectuales y artistas españoles de “izquierdas” rechazaron el referéndum ilegal del 1 de octubre por la independencia convocado por el Gobierno de Cataluña y expresamente prohibido por el Tribunal Constitucional español.

En el manifiesto este amplio grupo de intelectuales denuncia la “estafa antidemocrática” que supone esta consulta.

Entre quienes suscriben el manifiesto están el escritor Juan Marsé, la cineasta Isabel Coixet, la actriz Rosa María Sardá y el diseñador Javier Mariscal, todos ellos catalanes.

Sin embargo, 638 autores, editores y libreros han suscrito un manifiesto de adhesión al referéndum independentista. Los escritores Jaume Cabré, Quim Monzó, Albert Sánchez Piñol y hasta el irlandés Colm Tóibin, los editores Pilar Beltrán o Montse Ayats (presidenta, además de la Associació d’Editors en Llengua Catalana) o la librera Isabez Sucunza son algunos de los firmantes a título personal, mientras que también se han adherido entidades como la Associació d’Escriptors en Llengua Catalana y el Gremi de Llibreters de Catalunya, entre otros.

Establecer posiciones en un tema tan complejo equivale a enfrentar un reto. Los libros, como siempre, ayudan en estas situaciones tan difíciles.

La rebelión catalana, de Antonio Baños

Este es un libro sobre Cataluña y su destino. El libro no tiene pretensiones científicas ni métodos académicos ni datos exhaustivos, y recurre a la ironía y al sentido del humor para tratar uno de los asuntos que más llena de seriedad y gravedad a tantos: el proceso independentista.

Es una mezcla de ideas que pretende hacer más fácil, relajada y enriquecedora la discusión y la reflexión. Antonio Baños, barcelonés, es un catalán de los de toda la vida, que nunca fue nacionalista y a los que las patrias perdidas le daban mucha pereza: “Yo, que Dios me perdone, era federalista, pero los padres de la mejor España de la historia, con Aznar a la cabeza, son los que me han empujado a la sedición. Soy de los que creo que la rebelión catalana”, afirma, “ha de ser completa y ha de llevarnos a reconstruir todos los discursos y todas las realidades, sistema productivo incluido. Y todo ello con alegría”.

¿Quiénes mandan de verdad en España?, de Carlos Elordi

Es la pregunta a la que el reputado periodista Carlos Elordi pretende dar respuesta con claridad meridiana en este libro. Las elecciones celebradas cada cuatro años en España solo dan el pistoletazo de salida para que los poderes fácticos que de verdad rigen los designios del país se posicionen para dirigir el futuro de la nación. La banca, los grandes empresarios, la Iglesia católica, la Casa Real, la Unión Europea etc. influyen en la toma de decisiones y cada uno de ellos ejerce directamente presión sobre la sociedad.

Elordi analiza en este libro cómo se articulan internamente esos poderes, cómo ha evolucionado la capacidad de influencia de unos y otros sectores y cuáles la han ganado o la han perdido como consecuencia de la actual crisis económica. Un análisis que se completa con un repaso a la estructura del poder en algunas regiones y un capítulo específico se destina a los medios de comunicación. Un ensayo que arroja luz sobre este imbricado mosaico que es el poder en España.

Las 10 mareas del cambio, de Juan Luis Sánchez

Entre el ensayo y el reportaje, Las diez mareas del cambio reconstruye la historia de estos movimientos, mira hacia atrás para ver sus orígenes, sus causas y las circunstancias en las que nacieron; en la reconstrucción narrativa de la historia de las distintas mareas de protesta, Sánchez (subdirector de eldiario.es) realiza una aguda reflexión acerca del nuevo escenario que, desde hace ya un par de años, se ha abierto ante la ciudadanía, un escenario en el que el ciudadano ya no quiere ser un pasivo espectador, sino que reclama ser protagonista, reclama ser personaje principal de una obra llamada sociedad. Si en su día Nietzsche proclamó la muerte de Dios, hoy no estamos equivocados si proclamamos, sin el pudor y el miedo que inevitablemente paraliza, la muerte o, si prefieren, el fin del mito de la transición: un mito basado en el paradójico concepto de consenso, pues cabría preguntarse, ¿acaso lo consensuado, por el mero hecho de ser consensuado, es de por sí social y políticamente positivo?, ¿ acaso el consenso implica necesariamente la acrítica aceptación y la imposibilidad de toda enmienda?

Contra las patrias, de Fernando Savater

Fue publicado en 1985 por Tusquets, hoy lo rescata Planeta Editorial, ampliado y revisado por su autor, quien además le añade un prólogo, vuelve a nosotros como si fuera nuevo, como una reflexión ininterrumpida, de una impecable coherencia, que estimula nuestra memoria, nos arranca de la indiferencia y nos sacude la indolencia en la que suele sumergirnos el dulce encanto del olvido.

De los veintidós textos de la primera edición, Savater hoy tan sólo elimina tres y los sustituye por ocho. Acaso eso ya diga mucho acerca de esa persistencia en el tiempo de sus preocupaciones, de su pensamiento.

Contra las patrias, es decir, contra la colectivización de la violencia, contra las unanimidades forzosas, contra las identidades nacionales prefabricadas, contra la utilización de la peculiaridad cultural como fundamento estatalista, contra la exaltación del ombligo propio por medio del denigramiento de lo ajeno, contra los símbolos sanguinarios: banderas, himnos, mártires, y contra el ridículo entusiasmo de las fronteras.

Contra las patrias, o sea, a favor de los hombres, diferentes e iguales, a favor de la tradición cultural que cada creador reinterpreta a su modo y manera, a favor de la libertad de las lenguas, a favor del exilio y del desarraigo, a favor del federalismo, a favor del antimilitarismo y del antipatrioterismo, y sobre todo a favor del cosmopolitismo, que fue y sigue siendo la verdadera gran idea progresista desde que el viejo Demócrito afirmara en Grecia que “la patria del sabio es el mundo entero”.

Yo no soy español, de Víctor Alexandre

Un modo de afirmar “quien soy” es proclamar sin complejos “quien no soy”. Bajo el título Yo no soy español, Víctor Alexandre plasma veinte conversaciones sobre cuestiones relacionadas con la identidad de los catalanes. Ha dialogado con personas procedentes de diversos ámbitos: de la televisión, de la literatura, de la música, del periodismo, de la religión, del deporte…

Víctor Alexandre dialoga con:

Salvador Cardús, Eliseu Climent, Alfons Quintà, Antoni Deig, J.M. Solé i Sabaté, Enric Masip, Alfred Rodríguez Picó, Joel Joan, Francesc Bellmunt, Lluís Llach, Maria Antònia Oliver, Toni Soler, Lluís Gavaldà, Núria Cadenas, Isabel-Clara Simó, Avel·lí Artís-Gener (Tísner), Joan Rendé, Narcís Comadira, Oriol Bohigas y Joan Brossa.

Prólogo de Til Stegmann, catedrático de Filología Románica de la Universidad de Frankfurt.

La independencia explicada a mi hijo, de Víctor Alexandre

El autor construye en este libro la ficción de un padre que explica a su hijo, en diálogo con él, los asuntos más relevantes concernientes al proceso iniciado en Cataluña hacia su independencia política con relación a España. Uno de sus mensajes centrales consiste en transmitir al chico un pensamiento crítico.

Un pensamiento propio, capaz de tamizar la enorme cantidad de datos que recibimos desde fuentes, dispares sí, pero siempre sesgadas por los intereses políticos a los que sirven. Ese conjunto de datos; aparentemente caótico, no constituye de por sí información. Eso es lo que debe procesar cada persona, de acuerdo con unos criterios propios adquiridos a lo largo de la vida, para constituirse en información. Tales criterios no serán inmutables, evolucionarán con la persona y dependerán de su madurez, pero siempre deberán ser propios.

Cuando pintábamos algo en Madrid, de Josep López de Lerma

Los microrrelatos recogidos en este breviario de acción exponen no sólo anécdotas de una vida política en Madrid, sino también un cosmos de relaciones y actuaciones que permite observar hasta qué punto hubo un tiempo durante el que el gobierno de Cataluña era, a su vez, el gobierno de España. Esa etapa existió, aunque ahora se vea como un episodio vencido, contrario a la visión política que impera en España y en la propia Cataluña.

Esos microrrelatos plasman una concepción que posibilitaba el diálogo y el acuerdo, mostrando que la política se basa en los pequeños detalles que, a veces, resultan determinantes para el buen funcionamiento de la maquinaria del Estado.

Lecciones españolas, de Lluís Basetts

Lluís Bassets radiografía el problema catalán en Lecciones españolas, al entender que se trata de una cuestión de estado, general, que se debe abordar conjuntamente. El periodista entiende que el soberanismo trata de poner en pie un país nuevo, inmaculado, una especie de Dinamarca del sur, que resulta más un sueño colectivo que un proyecto posible. Pero también apuesta por un cambio en la matriz del estado español, para que se reparta mejor el poder, que es una de las causas del descontento que ha dado alas al independentismo.

Un pa com unes hòsties, de Josep Antoni Duran i Lleida

Pronto habrá una versión en español, mientras tanto, en catalán, el autor dice: “Me animó a publicar este libro el deseo de hacer un acto de justicia. No hacia mí, por lo fácil del “ya lo decía yo”… ¿De qué me serviría? Absolutamente de nada. El acto de justicia es con la realidad. ¡Es la que es! Llevamos años asistiendo a un espectáculo grotesco en el que unos y otros han intentado manipular constantemente la realidad. En los últimos años, las pantallas se han ido sucediendo, pero la realidad es tozuda. Se ha hecho, y se seguirá haciendo, demasiada política ficción, pero llegará el día en que ya no dará más de sí y, entonces, se impondrá la terca realidad.

A menudo se habla de si el independentismo es o no populismo. Tengo mi opinión, pero ahora no conduce a ninguna parte. Lo que sí es importante es ser consciente de que algunos hacen populismo al defender la independencia. Como también lo hacen otros cuando niegan la realidad nacional de Cataluña, su identidad cultural y lingüística y su particular voluntad de ser. Con la publicación de este libro, lo que he pretendido precisamente es hacer un acto de justicia hacia esta realidad”.

Una ñ inesperada: Crónica de una desobediencia. Antonio Baños en campaña electoral, de Gabi Martínez

Una ñ inesperada es una crónica sobre los movimientos de Antonio Baños durante la última semana de campaña electoral culminada el 27 de septiembre de 2015 con las votaciones al Govern de la Generalitat. Por entonces, Antonio Baños era el Número 1 de la CUP. Este libro explora cómo Baños introdujo otra forma de hacer política en España, incluyendo un humor del que esta narración participa. Una ñ inesperada es un texto divertido, rebosante de acción y no poco análisis.

Otro aspecto clave es su incitación a la desobediencia civil. Por eso, este libro también repasa la desobediente carrera de Baños y su “coherencia” a la hora de transmitir que desobedecer a la ley es una posibilidad. A la vez, se interroga sobre la capacidad y el atrevimiento de un amplio sector de la sociedad para, por muy independentista que sea, pagar los peajes que implicaría una desobediencia real.

Una eñe inesperada aspira a deslizar una cierta claridad en el conflicto abierto entre España y Catalunya atendiendo a la experiencia de un individuo concreto, de una persona que defiende una causa que, según algunos, no corresponde a sus orígenes (educación, barrio, apellido), pero a través de la cual se pueden atisbar el porqué de ciertas acciones y sentimientos.