A lo largo de los años ¿cuántos juegos no hemos visto de este famoso plomero? ¿Cuántas aventuras hemos vivido en diferentes escenarios? ¿Y cuántas horas no hemos invertido en esos juegos? Oswi reseña una de las mejores piezas de Nintendo en los últimos años.

Ciudad de México, 5 de noviembre (SinEmbargo).– Cuando conocimos por primera vez el Nintendo Switch hace prácticamente un año, de los primeros títulos que se mostraron pudimos ver un Nuevo juego de Mario… el cual conoceríamos como Super Mario Odyssey y, claro, ¿quién no quiere jugar un nuevo juego de Mario cada que se puede? Pero si había algo peculiar del juego en ese primer vistazo era que nos dejaba ver que recorreríamos partes del mundo en esta nueva aventura de Mario y que, básicamente se veía increíble… Un año después el juego llegó arrollando todo a su paso y aquí les contamos por qué.

¿Hay algo que Nintendo no haya hecho bien este año? Pues bien, esta ocasión no es la excepción y podemos asegurar que es la entrega más ambiciosa que ha tenido Mario hasta la fecha; además del diseño espectacular de niveles, las nuevas y refrescadas mecánicas de juego, los increíbles escenarios y las gráficas dignas de un nuevo título de Mario… no se puede pedir nada más y sobre todo para una consola que apenas va a cumplir un año en el mercado el próximo mes de marzo.

Los gráficos y modo de juego lo podrían hacer el mejor juego del año. Imagen: Nintendo

La historia del juego, podríamos decir que es un poco redundante, pero no me disgusta la mecánica de la princesa en peligro y rescatarla las veces que sean necesaria. Sí, nuevamente tenemos que rescatar a la princesa Peach de los malévolos planes de casarse con la princesa de nuestro villano favorito: Bowser, pero en esta ocasión tenemos a “cappy”, quien será nuestro fiel acompañante en esta aventura, pero ¿quién es cappy? Nuestra gorra, quien también intenta rescatar a la princesa de su reino; la cual también ha sido capturada por Bowser; ella es una tiara y cappy es un sombrero. Pero no entremos en más detalles de la historia que esa es su punto principal y con esa base tendrás que ir persiguiendo a Boswer por diferentes partes del mundo intentando rescatar a la princesa y ayudando a los diferentes mundos de que la “famosa boda” no destruya todo lo bueno que conocemos, además de que para esta tarea contamos con la “Odyssey” la cual básicamente es nuestro medio de transporte la cual se irá alimentando de “lunas” (hablaremos más delante de esto) para poder viajar a las diferentes partes del mundo.

Hablemos de lo verdaderamente importa y esos son los mundos/niveles; ¿por qué? Porque básicamente eso es lo que hace único a cada juego de Mario que hemos tenido, más allá de la premisa básica de rescatar a la princesa un juego de Mario sin un buen diseño de niveles, pues básicamente no sería un juego de Mario y en esta ocasión este diseño de niveles fue más allá de lo que conocemos o hemos visto en títulos como Super Mario Bros, Mario 64, Mario Sunshine, Mario 3D World y demás, al final es una combinación de todos los caminos recorridos donde tenemos la combinación de niveles y partes de estos niveles donde podemos ir de un diseño 3D a un 2D y aún así luce increíble, donde las dinámicas cambian gracias a cappy, ya que con nuestra nueva gorra tenemos la opción de controlar a ciertas criaturas dentro del juego las cuales nos ayudarán para pasar partes en específico o las cuales cuentan con habilidades que son necesarias para alcanzar cierto lugar; de igual forma, cappy sirve como nuestra arma principal al momento de enfrentar a los enemigos; podemos tomar el control de un tanque, de un goomba, de una planta, de un chomp, de un dinosaurio, etc y cada uno de estos elementos tienen un propósito como tal al momento de que el juego se desarrolla o al momento de combates específicos…

Mario en un México un poco estereotipado. Imagen: Nintendo

Tenemos que juntar lunas, las cuales son muchas y durante cada nivel estos te pedirán una cantidad específica de lunas para poder alimentar la Odyssey y llegar al siguiente mundo, así como un mundo te puede pedir 15 y tal vez encontraste 30, seguramente existen muchísimas más. Pero también tenemos esta especie de “monedas moradas”, las cuales sirven para ser canjeadas por artículos que son decoración para tu Odyssey o para trajes específicos y muy característicos de Mario; si bien estos trajes no nos dan habilidades especiales como podría ser en juego anteriores, algunos de ellos sirven para entrar a partes específicas de cada mundo; como en el reino acuático necesitabas un atuendo adhoc para poder pasar una puerta y escogías entre un traje de buceo o un traje de baño; o en la ciudad necesitabas lucir como un trabajador para poder entrar a un edificio… Mecánicas muy sencillas, peor que funcionan de una gran manera, además de que son muchos los atuendos que podemos tener para Mario, es uno de los grandes placeres del juego: juntar atuendos. Y el mejor de todos, un poncho con sombrero de mariachi.

Además de esto, en esta entrega desapareció el sistema de vidas, ahora tus muertes dependen de la cantidad de monedas que tiene, realmente tendrías que ser muy malo para quedarte sin monedas por causas de muerte y uno podría pensar que desapareció una característica muy marcada de los juegos del plomero, pero la realidad es que se agradece que la experiencia se vuelva más fluida y disfrutable sin preocuparse porque te queda cierto número de vidas y eres muy malo… No se preocupen, de verdad es muy difícil quedarte sin estas “vidas”.

Y por último, pero no menos importante esta la música, si bien es algo de lo más característico de la saga porque es de los complementos más importantes de cada entrega, en esta ocasión no es la excepción y toda la banda sonora tiene una gran variedad debido a los diferentes tipos de escenarios con los que contamos y cada una de las melodías que escuchamos te hacen sentir en una experiencia diferente, en un ritmo diferente y en un mundo diferente, algo bastante bien logrado ante el reto de la variedad de temáticas que se tratan en el juego.

Super Mario Odyssey es un juego espectacular y sinceramente, lo que más me molesta es que haya salido el mismo año que salió un nuevo juego de Zelda (Breath of the Wild); porque seguramente Mario Odyssey será el juego del año y es bastante bien merecido. Personalmente considero Mario Odyssey la mejor entrega del plomero por los niveles, por el diseño del juego que implica tomar referencias de todas las entregas pasadas y conglomerarlas en una entrega única y sin igual. Así que si tienen un Nintendo Switch… es un juego prácticamente imperdible.