Mañana comienza la cuarta ronda de negociación del TCLAN y este martes Donald Trump revivió su amenaza de salir del acuerdo. Dijo a la revista Forbes: “Pienso que el TLCAN tendrá que ser cancelado si es que lo vamos a hacer bien. De otra manera, pienso que uno no puede negociar un buen acuerdo”.

En tanto, el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, busca convencerlo de que se centre en México como la fuente de los problemas, de acuerdo con la agencia Reuters. El miércoles, Trudeau se reunirá con Donald Trump y ahí le explicaría “con toda claridad al Presidente […] que Canadá no es el problema de Estados Unidos”. 

En enero de este año, un miembro del Gabinete de Trudeau dijo a la prensa canadiense: “Amamos a nuestros amigos mexicanos, pero nuestros intereses nacionales están primero y la amistad viene después”.

Canadá tiene en México un trato privilegiado. Las mineras, por ejemplo. Se han desarrollado interesantemente en territorio nacional en las últimas décadas, pero –a pesar de las quejas permanentes por violaciones a los derechos humanos– nunca han sido llamadas a cuentas por el Gobierno federal mexicano.

Ciudad de México, 10 de octubre (SinEmbargo).– A un día de que comience la cuarta ronda de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, revivió su amenaza de cancelar el acuerdo, mientras que el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, busca convencerlo de que se centre en México como la fuente de los problemas.

Donald Trump dijo hoy a la revista Forbes: “Pienso que el TLCAN tendrá que ser cancelado si es que lo vamos a hacer bien. De otra manera pienso que uno no puede negociar un buen acuerdo”.

La declaración de Trump ocurre sólo un día antes de que equipos negociadores de los tres países inicien en Washington la Ronda Cuatro de pláticas de renegociación del TLCAN y en la víspera de una visita de Justin Trudeau a la Casa Blanca para abordar el tema.

De acuerdo con la agencia Reuters, mañana miércoles, cuando Justin Trudeau se reúna con Donald Trump, tratará de persuadirlo de que se centre en México.

La Ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, dijo que Trudeau le explicaría “con toda claridad al Presidente (…) que Canadá no es el problema de Estados Unidos”. Freeland dijo el domingo a CTV que el mensaje para sus vecinos al sur será: “Somos su mayor cliente”.

Trump ha amenazado con abandonar el TLCAN, que entró en vigor en 1994, a menos que se apliquen modificaciones que traten asuntos como el déficit de 64 mil millones de dólares con México.

Mañana los negociadores se reúnen en Washington para la cuarta de siete rondas planeadas de conversaciones.

En enero de este año, un miembro del Gabinete de Trudeau dijo a la prensa canadiense: “Amamos a nuestros amigos mexicanos, pero nuestros intereses nacionales están primero y la amistad viene después”.

Pero Canadá tiene en México un trato privilegiado. Las mineras, por ejemplo. Se han desarrollado intersamente en terrritorio nacional en las últimas décadas pero, a pesar de las quejas permanentes por violaciones a los derechos humanos, nunca han sido llamadas a cuentas por el Gobierno federal mexicano.

De acuerdo con un informe del Instituto Fraser, el 74 por ciento de las concesiones para exploración minera en México son canadienses. Y, de acuerdo con el Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina, de norte a sur del país, al menos 17 mineras canadienses han dañado a comunidades mexicanas.

Además de afectar su medio ambiente contaminando sus aguas, hay casos de tres asesinatos y diversas amenazas e intimidaciones contra los ejidatarios relacionados con estas firmas.

Los canadienses suelen venderse en el mundo como una nación defensora de los derechos de los más débiles, de una supuesta convicción igualitaria, de solidaridad con los pueblos. Pero apenas tiene oportunidad o le llega alguna presión, y esos principios se los guarda para después.

En México tienen acusaciones de violar el derecho a la consulta de las comunidades indígenas; la mayoría de las minas establecidas en territorio nacional tienen denuncias por contaminar recursos naturales y por sobreexplotar yacimientos.

Las mineras canadienses señaladas por poblaciones (la mauyoría indígena) de dañar su comunidad y cometer otros actos de agresión en su contra son muchas: Metallica Resources en San Luis Potosí; Minefinders en Chihuahua; Great Panther en Guanajuato; BlackFire en Chiapas; Torex Gold en Guerrero; Alamos Gold en Sonora; Vista Gold en Baja California Sur; Continnum Resosurces en Oaxaca, Linea Gold Corp en Chiapas y Oaxaca; Gold Group en Veracruz; Almaden Minerals en Puebla; Fortuna Silver en Oaxaca; Araganout Gold en Baja California; Excellon en Durango; First Majestic Silver Corp en Coahuila y Zacatecas; Gabfer en Colima y Samalayuca en Chihuahua.