El próximo 30 de noviembre, Agustín Carstens dejará el Banco de México para hacerse cargo del Banco de Pagos Internacionales (BIS) en Basilea. El Presidente Enrique Peña Nieto tiene 20 días para nombrar a su sucesor, de lo contrario se corre el riesgo de un vacío en una institución clave de la política económica, coincidieron analistas consultados por la agencia Reuters.

Banxico ayudó a reducir la inflación de dos dígitos en la década de 1990 a un mínimo histórico de 2.13 por ciento a fines de 2015. Pero la depreciación del peso y la eliminación de subsidios a la gasolina en enero llevaron la inflación por encima del 6 por ciento en 2017, un máximo de 16 años.

Este vienes, en una de sus últimas reuniones públicas como Gobernador del Banxico, Carstens habló de la inflación. Recomendó prudencia ante la posibilidad de un aumento en el salario mínimo, a fin de que no sea un factor que impulse la inflación.

Ciudad de México, 10 de noviembre (SinEmbargo).– La carrera presidencial en México complica que el Presidente Enrique Peña Nieto nombre al sucesor de Agustín Carstens Carstens en el Banco de México (Banxico), lo que crea el riesgo de un vacío en una institución clave de la política económica del país, alertaron analistas consultados por la agencia Reuters.

“Los mercados ya empiezan a cuestionar hasta cuándo el Presidente va a esperar para hacer la nominación, lo cual puede ponerlos nerviosos”, dijo a la agencia Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics.

Para Reuters, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y sobre todo las elecciones del próximo año en México complican aún más el nombramiento del titular de Banxico.

“Casi un año después de que Agustín Carstens dijera que renunciaba como Gobernador de Banxico, la carrera electoral está complicando su sucesión en un país donde la estabilidad económica ya está bajo la amenaza de la administración del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump”, expuso Reuters.

Parte del problema, mencionó, es el hecho de que uno de sus posibles sucesores, el Secretario de Hacienda, José Antonio Meade Kuribreña, está también muy arriba en la lista de aspirantes a convertirse en el candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para los comicios del 2018.

El 30 de noviembre Carstens dejará el Banco de México para hacerse cargo del Banco de Pagos Internacionales (BIS) en Basilea.

Carstens anunció su partida en diciembre de 2016, antes de acordarse una prórroga de cinco meses a su estadía en el autónomo banco debido a la incertidumbre causada en México por la presidencia de Trump.

Las amenazas de Trump de abandonar el TLCAN llevaron al peso a mínimos históricos y aumentaron la presión sobre el Banco Central para elevar las tasas a un máximo de ocho años.

Banxico ayudó a reducir la inflación de dos dígitos en la década de 1990 a un mínimo histórico de 2.13 por ciento a fines de 2015. Pero la depreciación del peso y la eliminación de subsidios a la gasolina en enero llevaron la inflación por encima del 6 por ciento en 2017, un máximo de 16 años.

Ayer, el organismo mantuvo en 7.0 por ciento su tasa de referencia, nivel que conserva desde el 22 de junio pasado. El Banco Central cumplió con en línea con lo esperado en la última reunión de la Junta de Gobierno encabezada por Agustín Carstens.

POSIBLES SUCESORES

Los nuevos miembros de la junta de gobierno de Banxico deben ser confirmados por el Senado, cuyo periodo ordinario de sesiones concluye el 15 de diciembre.

Peña Nieto ha dicho que el candidato presidencial del PRI debería anunciarse antes de que comience el 14 de diciembre la fase de precampaña para las elecciones del 2018.

“Mientras Meade compita por la candidatura del PRI, el Banco Central se mantendrán las preguntas sobre la sucesión”, dijeron a Reuters tres altos funcionarios del partido, que hablaron bajo condición de anonimato debido a la delicado del asunto.

Entre otros candidatos principales para el puesto que han sido mencionados por funcionarios están el subgobernador de Banxico, Alejandro Díaz de León, y el subsecretario de Ingresos de Hacienda, Miguel Messmacher.

Si no se nombra un nuevo gobernador antes del 1 de diciembre, la ley señala que el miembro con más años de servicio de la junta de gobierno del banco, de cinco miembros, asuma interinamente el puesto. Eso pasaría la responsabilidad al veterano Roberto del Cueto.

Alfredo Coutiño, de Moody’s Analytics, expresó a Reuters su preocupación de que el gobierno pueda designar a un funcionario de Hacienda que pudiera estar dispuesto a presionar por menores costos de endeudamiento para impulsar la economía.

Pero Richard Hall, un analista de mercados emergentes de T. Rowe Price, en Baltimore, dijo que no estaba preocupado.

“Todos los candidatos potenciales pasarían la prueba básica. Todos son economistas ortodoxos”, dijo Hall. “Ninguno de ellos son del tipo dispuesto a tomar órdenes del presidente”, añadió.

PRUDENCIA EN SALARIO MÍNIMO: CARSTENS

Este viernes, Carstens recomendó prudencia ante la posibilidad de un aumento en el salario mínimo, a fin de que no sea un factor que impulse la inflación.

“Si bien el Banco de México apoya que haya mayores salarios mínimos, la recomendación es que se haga con mucha prudencia, de tal forma que no se vuelva en sí mismo un impulso a la inflación”, dijo en entrevista a medios al término de una reunión privada con integrantes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Carstens agregó que es necesario encontrar el “punto medio”, con la prudencia de que no alimente el proceso inflacionario, al cual es muy importante “darle la vuelta”.

Agustín Carstens recomendó prudencia ante la posibilidad de aumento en los salarios mínimos, a fin de que no sea un factor que impulse al alza la inflación. Foto: Twitter @cceoficialmx

Aseguró que el Banxico seguirá la evolución del índice inflacionario, para asegurar que a finales del próximo año se coloque en la meta del 3.0 por ciento, y subrayó que luego de su relevo como gobernador del banco central, a finales de este mes, se dará continuidad a la misión de la institución.

El pasado 25 de octubre, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) exigió al Gobierno federal que el salario mínimo pase de 80.04 pesos a 95.24 pesos, un incremento que serviría para que los mexicanos alcancen la línea de bienestar establecida por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Se prevé que antes del 15 de noviembre se defina el monto del incremento del salario mínimo.