Los cadáveres de dos escoltas del gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, fueron arrojados en dos de las avenidas más transitadas de Monterrey, lo que esta mañana movilizó a todos los cuerpos policiacos de esa entidad. Según la prensa local, hasta el momento no se ha revelado los nombres de las víctimas, pero sí se confirmó que son parte del equipo de seguridad del mandatario estatal.

A las 11:40 horas, el propio Medina comentó, a través de su cuenta de Twitter: “Las amenazas no detendrán mi determinación de combatir la delincuencia organizada”.

Según testigos, los delincuentes balearon los restos de las víctimas antes de huir, por lo que en el pavimento quedaron 18 casquillos de fusiles AR-15 y AK-47.