Río de Janeiro, 16 jun (EFE).- La Cámara de Diputados de Brasil aprobó en la madrugada de hoy un proyecto de ley que flexibiliza las licitaciones para las obras del Mundial de fútbol que el país organizará en 2014 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016.

La medida establece un Régimen Diferenciado de Contrataciones Públicas para las licitaciones de las obras necesarias para los dos eventos deportivos, lo que permite acelerar la construcción o reforma de estadios, aeropuertos y proyectos de infraestructura prometidos para el Mundial o para los Olímpicos.

El proyecto aprobado, que transforma en ley un decreto ejecutivo de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, aún tendrá que ser sometido a consideración del Senado.

El texto básico de la medida fue aprobado por 272 votos a favor y 76 en contra en el pleno de la Cámara Baja, pero los diputados programaron una nueva votación para el 28 de junio en la que se pronunciarán sobre siete enmiendas que introducen algunas modificaciones a la ley.

El Gobierno presentó la medida a consideración del Congreso hace dos meses y la Cámara de Diputados intentó votarla en cinco oportunidades pero no había avanzado por las protestas de los legisladores opositores, que alegan que la ley puede favorecer la corrupción y que le resta transparencia a los gastos.

La flexibilización de las licitaciones también es criticada por la Procuraduría, que considera que la medida permitirá al Gobierno escoger contratistas subjetivamente y sin justificar sus decisiones.

El Ejecutivo alega que, sin flexibilizar las normas de las licitaciones, difícilmente conseguirá cumplir el cronograma de algunas obras, principalmente las referentes a las reformas de los aeropuertos.

Pese al atraso de algunas obras, Rousseff garantizó esta semana que las obras tanto para el Mundial como para los Olímpicos serán concluidas a tiempo.

La gobernante alegó en una columna publicada en diarios regionales que, de las 12 ciudades que serán sede del Mundial de 2014, 11 ya realizaron las respectivas licitaciones para la construcción o la reforma de sus estadios y 10 ya iniciaron las obras de los escenarios deportivos.

Aclaró que la única ciudad que no lanzó una licitación fue Sao Paulo, posible sede del partido inaugural del Mundial, debido a que el estadio en la mayor metrópoli del país será construido por la iniciativa privada.

Rousseff asegura que su gobierno invertirá 5.500 millones de reales (unos 3.480 millones de dólares) en la ampliación y en la reforma de los aeropuertos.

La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) reconoce que, además de los estadios, los mayores atrasos y preocupaciones son precisamente los aeropuertos, que no tendrían en este momento capacidad para recibir a los millones de visitantes esperados.

La Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA) también ha advertido que, a exactos tres años del partido inaugural del Mundial de 2014, Brasil corre contrarreloj para ejecutar las obras, que avanzan a ritmo lento y con presupuestos muy superiores a los inicialmente previstos.

Hasta ahora se ha terminado el 7,5 por ciento de las obras, según un reciente reportaje de la revista Veja que, de forma provocadora, calculó que al ritmo de trabajo actual, Brasil solo conseguirá terminar los estadios en 2038.