Pekín, 16 jun (EFE).- El candidato mexicano a director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Agustín Carstens, señaló hoy en Pekín que no se “declara derrotado” frente a la candidata francesa, Christine Lagarde, tras reunirse con autoridades económicas chinas, con las que mantuvo un diálogo “fructífero”.

Carstens, también gobernador del Banco Central de México, señaló que para él es un “hándicap” que “en esta ocasión Europa no haya adoptado el espíritu de tener un proceso basado en los méritos” de los candidatos y haya dado su apoyo a Lagarde “incluso antes de que fuera presentada formalmente como candidata”.

Sin embargo, Carstens, que consideró la crisis europea como una de las prioridades actuales, señaló que eso no significa que se vea ya derrotado por la ministra de Finanzas francesa.

“Puedo entender porqué en esta ocasión Europa piensa que, dado que los problemas están en Europa, deberían tener un europeo” al frente del FMI, aunque añadió que “lo que necesita la institución es alguien que estará dirigiendo para todos los miembros”.

“Si fuera el director (del FMI), daría a Europa toda la atención que requiere”, aseguró Carstens, “creo que sería muy objetivo al tratar con Europa”, y remarcó su experiencia en saber manejar situaciones de crisis en su país.

“Mexico representa en cierto sentido lo que puede conseguir un país trabajando de forma constructiva con el fondo”, explicó Carstens, en referencia a las crisis que atravesó su país en décadas pasadas y la situación actual de la economía mexicana.

Carstens se reunió hoy en Pekín con el gobernador del banco central chino, Zhou Xiaochuan, y con el ministro de Finanzas, Xie Xuren, con quienes mantuvo conversaciones “fructíferas” y de quienes dijo percibir “completa neutralidad”.

Con los responsables económicos chinos Carstens trató, entre otros asuntos, la necesidad de aumentar la vigilancia del fondo, “con particular atención a las economías avanzadas”, ya que señaló que hasta la crisis, se vigilaba como el punto más débil de la economía mundial a los países emergentes, cuando en realidad la crisis estalló en los avanzados.

“Expresarán su punto de vista cuando consideren que es el momento oportuno”, señaló respecto a la postura china Carstens, que ya cuenta con el apoyo de España y una docena de países latinoamericanos.

Por ahora, China ha declinado apoyar a ninguno de los dos candidatos y se ha limitado a señalar que debería ser elegido de forma democrática, aunque sí ha mostrado su interés en que el fondo refleje mejor la representatividad de las economías en desarrollo y emergentes, postura que defiende Carstens.

La ministra francesa de Finanzas y candidata favorita a dirigir el FMI visitó la semana pasada el gigante asiático para buscar apoyos y se reunió también con el gobernador del banco central chino y el ministro de Finanzas, además de con el ministro de Asuntos Exteriores chino, Yang Jiechi, y el viceprimer ministro Wang Qishan.

Lagarde, que cuenta con el respaldo de la Unión Europea (UE) a su candidatura, describió su visita como “muy positiva” y apoyó el aumento de representación de China en el fondo y la necesidad de que las economías emergentes tengan más peso, aunque destacó que su prioridad como directora del FMI sería la crisis en la zona euro.

El director gerente del FMI, el francés Dominique Strauss-Kahn, dimitió el 19 de mayo tras ser acusado de siete cargos de agresión sexual e intento de violación de una empleada de hotel en Nueva York, donde se encuentra bajo arresto domiciliario.