Santiago de Chile, 17 jun (EFE).- La policía chilena detuvo a 14 militares bolivianos armados que se desplazaban en la frontera en dos vehículos y el Gobierno confirmó que le pedirá las explicaciones pertinentes al Ejecutivo de Bolivia.

Según un comunicado de Carabineros, los militares fueron detenidos en la noche de este jueves en la zona del salar de Coposa, situada a 154 kilómetros de Pozo Almonte y a unos 1.800 kilómetros al norte de Santiago, quienes al ser sorprendidos argumentaron “que patrullaban la frontera”.

La policía chilena señaló que los bolivianos armados argumentaron que se encontraban en esa zona con el fin de evitar el contrabando de vehículos desde este país a la nación altiplánica.

El ministro de Relaciones Exteriores, Alfredo Moreno, afirmó esta tarde a los periodistas que se pedirán explicaciones al Gobierno boliviano por el ingreso ilegal de 14 soldados, con armas y municiones de diverso tipo y calibre a bordo de dos vehículos con patente chilena.

Moreno indicó que el director de asuntos vecinales chileno citó al Cónsul general de Bolivia en Santiago, Ramiro de la Fuente, a quien se le entregará una nota de protesta por los graves hechos.

Asimismo, señaló que se contactó con el canciller boliviano, David Choquehuanca, para presentarle el malestar del Gobierno “para que se tomen las medidas pertinentes con el fin de que estos hechos no vuelvan a repetirse”.

Los militares, de los que trece son clases (tropa) y uno es oficial, que se encuentran detenidos en un retén de Carabineros de la localidad de Colchane, han sido puestos a disposición de la Fiscalía local de Pozo Almonte y de la Fiscalía Militar.

La policía chilena dijo a Efe que en poder de los militares bolivianos se encontraron dos pistolas calibre 9 milímetro con sus respectivos cargadores y municiones y dos fusiles calibre 5.56 milímetros, con sus respectivos cargadores y municiones.

El pasado miércoles el senado solicitó al Gobierno chileno que formule una protesta formal contra Bolivia tras una ley aprobada en ese país que permite regularizar los papeles de vehículos que se encuentren en ese territorio sin los permisos legales aduaneros, la mayoría robados.

Los legisladores dijeron a los periodistas que se trata de la Ley 133, recientemente promulgada en La Paz, la que establece un “perdonazo” a quienes hayan ingresado vehículos en forma irregular a ese país altiplánico.

El documento de los legisladores chilenos sostiene que “con esta ley el Gobierno boliviano avala las prácticas de robo y contrabando desarrolladas por organizaciones criminales a ambos lados de la frontera”.

Adicionalmente, los parlamentarios chilenos solicitaron “el pronunciamiento de la Organización Mundial del Comercio sobre esta controversia, para impedir la aplicación de esta ley”. EFE