Cada cuento muestra la singular interpretación que los autores tenían respecto a los “muertos vivientes” que aterraron a los habitantes en aquellos tiempos.

Este libro recopila la historia de Carmilla, escrita por Joseph Sheridan Le Fanu; El Vampiro y La Familia del Vurdalak, ambos de Alekséi K. Tolstói, y por último, a cargo de John William Polidori, El Vampiro. 

Ciudad de México, 2 de noviembre (SinEmbargo) .- Los vampiros, o muertos vivientes, han sido desde hace cientos de años, una de las criaturas míticas preferidas para ser representadas tanto en la literatura como en el cine, y hoy, aprovechando las celebraciones de Día de Muertos en México, y el Halloween en otras partes del mundo, aprovechamos para presentarte la reseña de la antología de Vampiros, de Alianza Editorial.

Vampiros, presenta la historia de Carmilla, escrita por Joseph Sheridan Le FanuEl Vampiro y La Familia del Vurdalak, de Alekséi K. Tolstói, y por último, a cargo de John William Polidori, El Vampiro, y cada uno a su particular manera, representa a estos muertos vivientes que habitaron y aterraron en aquellas épocas.

La historia de Carmilla es breve y se desarrolla a través del relato de Laura, que habita un viejo castillo en compañía de su padre y unas cuantas personas más que estaban a su servicio.

El primer contacto de Laura con Carmilla se da cuando tenía seis años de edad, y es entre sueños que se da ese primer acercamiento al nota su presencia, e instantes después, al sentir un pinchazo a la altura del cuello, lo cual la altera pero, al no ver a nadie en habitación y también gracias a la compañía de su niñera, consigue tranquilizarse y seguir con su vida cotidiana.

Años después y de manera poco afortunada vuelven a cruzar sus caminos, ahora personalmente, y es a partir de ese momento que ante las circunstancias de ese momento, Carmilla comienza a vivir en el mismo castillo que Laura y es entonces que, con el paso de los días, las sospechas sobre su nueva amiga comienzan a crecer a la par de que su salud va empeorando.

Después de varias revisiones médicas, el padre de Laura tiene por fin un diagnóstico, aunque descabellado, acertado sobre lo que le ocurre a su hija, por lo que decide emprender un viaje para poder poner fin a todos los tormentos de los que Laura estaba siendo presa.

En medio de la expedición, tanto su padre como Laura escuchan un relato que les hace darse cuenta de la verdadera identidad de Carmilla, quien en realidad de llama Millarca, que llevaba años muerta.

Al ver que su existencia corría peligro, Carmilla decide desaparecer de la vida de Laura sin dejar rastro, lo cual deja muy contrariada a su amiga, aunque a salvo de perder la vida como ya había ocurrido con otras personas que cruzaban su camino con Millarca, pero, mientras escapa, el padre de Laura descubre el lugar donde yacen los restos de Carmilla y decide terminar con ellos para que nunca más vuelva a cometer crimen alguno.

En segundo y tercer lugar, vienen los relatos de Alekséi K. Tolstói, siendo “El Vampiro” el primero de sus relatos, y es aquí donde narra la historia del joven Runevski, quien durante un baile se ve atraído por una linda chica de nombre Dasha, a la cual decide comenzar a conocer y cortejar.

En el transcurso del baile, Runevski conoce a parte de la familia de Dasha, y en particular con quien tuvo mayor interacción fue con la brigadiera Sugrobina, quien le contó parte de la historia de su familia. Al termino del baile, el joven recibió la invitación para conocer el lugar donde habitaba Dasha junto con la brigadiera, la cual aceptó gustoso con tal de pasar más tiempo con su amada.

Tiempo después de haber estado compartiendo espacios con la brigadera y en especial con Dasha, decide pedir formalmente la mano de su amada para poder contraer matrimonio; dicha petición lo hace emprender el viaje, en el cual descubrirá la parte de la historia de la familia de la brigadiera Sugrobina, misma que lo adentra a un mundo en el que se ve envuelto por los sueños u alucinaciones que le hacen entender que está tratando con fuerzas sobrenaturales.

La segunda historia de Tolstói, “La Familia Vurdalak”, se desarrolla en Viena, y nos cuenta la manera en que un jefe de familia emprende la casería del perro pagano Alibek, un conocido bandido que había estado atormentando a los habitantes de la zona.

Antes de partir, Gorcha le hace la petición a su familia de que, si al cabo de 10 días no regresa, lo den por muerto, pues seguramente en las montañas le habría sucedido algo, y en caso de que regresara pasado ese tiempo, le enterraran una estaca, ya que muy seguramente se trataría de un “Vurdalak”.

Transcurrió el tiempo sugerido por el padre y no regresó hasta minutos antes de que se llegara el límite de espera, pero para desgracia de la familia, su regreso no se dio en las mejores condiciones, ya que con el paso de los días, Gorcha fue contagiando y, posteriormente asesinando a todos los miembros de su familia.

Y para terminar, tenemos el relato de John William Polidori, “El Vampiro”, que relata la historia de Aubrey, que a una edad temprana quedó huérfano, y junto con su hermana menor, quedaron al cuidado de sus parientes más cercanos.

Al crecer y no tener un rumbo fijo, Audrey frecuentaba fiestas en diferentes puntos de la ciudad, hasta que en una ocasión conoció a Lord Ruthwen, quien mostraba indiferencia ante todos y ante cualquier situación, lo cual, a ojos de Audrey, lo hacía más interesante.

Transcurrió el tiempo y ambos se hicieron cercanos hasta desarrollar una relación amistosa, al punto de emprender juntos un viaje por Europa, en el cual, con el paso de los días, fue dejando evidencias claras de que Lord Ruthwen, era una persona despreciable, por lo que decidieron separar sus caminos, pero, tiempo después, volvieron a encontrarse.

En la segunda etapa de su relación, tanto Audrey como Ruthwen fueron más abiertos y tolerantes el uno con el otro , por lo que resistieron juntos incluso hasta la muerte de Lord, quien como última petición, obligó a Audrey a guardar silencio y en secreto su muerte durante un año y un día, lo cual aceptó.

De regreso a casa, el joven Audrey descubrió una serie de crímenes que en vida lord Ruthwen había cometido, pero la promesa que le había hecho, no podía confesar, lo cual hizo que su salud comenzara a deteriorarse por la presión y arrepentimiento que sentía.

Para desgracia de Audrey, esa promesa que le hizo al Lord en su lecho de, iba a significar que su hermana terminara cayendo en sus garras sin poder hacer nada al respecto, a pesar de saber la verdadera identidad de aquel vampiro.