Chang’e 5, la tercera nave china que logra posarse sobre la Luna y la primera en emprender el viaje de regreso, es la hazaña más reciente del ambicioso programa espacial de la potencia asiática que además ha enviado una sonda a Marte con un robot rodante.

BEIJING, 3 de diciembre (AP) — La sonda que China logró enviar a la Luna empezó el jueves su viaje de regreso a la Tierra cargando muestras del suelo lunar, informó la prensa estatal china.

Chang’e 5, la tercera nave china que logra posarse sobre la Luna y la primera en emprender el viaje de regreso, es la hazaña más reciente del ambicioso programa espacial de la potencia asiática que además ha enviado una sonda a Marte con un robot rodante.

La sonda se posó sobre la superficie lunar el martes con la misión de recabar rocas y suelo lunar para traerlo de vuelto a la Tierra, algo que no ocurría desde que una sonda rusa lo hizo en 1976.

Su módulo de ascenso despegó de la superficie lunar poco después de las 11 p.m. hora de Beijing (1500 GMT), y se dirigió a su vehículo de retorno para orbitar la luna y pasarle las muestras a la cápsula.

Una foto distribuida por la Administración Espacial Nacional de China (CNSA) muestra una imagen tomada por la cámara panorámica a bordo de la combinación de módulo de aterrizaje y ascenso de la nave espacial Chang’e-5 después de aterrizar en la luna el 02 de diciembre de 2020. Foto: EFE/EPA/ Administración Espacial Nacional de China

El módulo explorador del Chang’e 5, que permaneció en la Luna, es capaz de recoger muestras lunares y también de taladrar 2 metros (6 pies) bajo la superficie para extraer materia que podría arrojar luz sobre los orígenes de la Luna, la Tierra y otros cuerpos o fenómenos celestiales.

Si bien la extracción de suelo lunar fue su principal misión, la sonda también tiene la capacidad de tomar fotos del área a su alrededor, sondear con su radar la materia debajo de la superficie y analizar suelo lunar con la posibilidad de detectar agua o minerales.

El módulo de regreso de Chang’e 5 deberá aterrizar en las llanuras del centro de Mongolia, donde han aterrizado todas las misiones espaciales tripuladas chinas desde que ese país por primera vez envió un hombre al espacio en 2003. China es apenas el tercer país del lograr tal hazaña, después de Rusia y Estados Unidos.