Francisco Muñoz, investigador de la Universidad de Guadalajara, explicó que la mutación fue hallada en una región de la proteína S del virus que lo une al receptor humano y es el encargado de activar el sistema inmunitario en las personas. También señaló que “más allá de que podamos detectar una nueva cepa o un nuevo linaje que pueda ser propio de la población mexicana, lo importante es que se detectó esta mutación que ya está circulando en México”.

Por Mariana González-Márquez

Guadalajara (México), 4 feb (EFE).– Autoridades y científicos mexicanos investigan una posible nueva variante del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, que habría nacido en el occidental estado de Jalisco y que se sumaría a otras mutaciones surgidas en el Reino Unido, Brasil o Suráfrica.

Investigadores del Laboratorio de Diagnóstico de Enfermedades Emergentes y Reemergentes (LaDEER) de la Universidad de Guadalajara dieron a conocer esta semana que encontraron una variación del SARS-CoV-2 en las muestras de cuatro personas contagiadas originarias de esta entidad.

Natali Vega, jefa del laboratorio, afirmó en conferencia de prensa que estas variaciones podrían ser indicadores de una nueva variante mexicana o de que el virus tuvo afectaciones en los procesos que dan inmunidad a una persona tras el contagio.

“Esta mutación es importante, ya que podría tener una menor afinidad por los anticuerpos neutralizantes. Esto quiere decir que si ya me infecté y generé inmunidad teóricamente estaría protegida si vuelvo a estar en contacto con el virus, pero si este cambia es probable que la inmunidad no me proteja”, indicó.

Explicó que ampliaron la investigación a las muestras de más personas contagiadas en el último mes en la región, una de las más pobladas de México, y realizan trabajos de secuenciación y análisis bioinformático que en dos semanas tendrán resultados más contundentes.

La especialista precisó que es “apresurado” decir que esta variación incidirá en la efectividad de las vacunas, pues es necesario realizar estudios clínicos más a profundidad.

El LaDEER realiza pruebas gratuitas tipo PCR y serológicas a pacientes sospechosos de contagio de la COVID-19 como parte de la estrategia Radar Jalisco.

Los investigadores del laboratorio, en conjunto con una empresa de diagnóstico por biología molecular, han revisado 700 muestras y detectaron el pasado 27 de enero cuatro casos positivos con una mutación parecida a la E484K del virus SARS-CoV-2 -presente en la cepa de Brasil y en la de Suráfrica- como parte de una investigación para detectar nuevas variantes o mutaciones.

MENOS PODER INMUNE

Uno de los pacientes tuvo contacto con una persona en Puerto Vallarta, donde inició el contagio, mientras que los demás no reportaron haber tenido contacto con gente que haya viajado al o del extranjero.

Investigadores trabajan con muestras de la COVID-19 ayer, en el Laboratorio de Diagnóstico en Enfermedades Emergentes y Reemergentes (LaDEER) de la Universidad de Guadalajara (UDG), estado de Jalisco (México).

Investigadores trabajan con muestras de la COVID-19 ayer, en el Laboratorio de Diagnóstico en Enfermedades Emergentes y Reemergentes (LaDEER) de la Universidad de Guadalajara (UDG), estado de Jalisco (México). Foto: Francisco Guasco, EFE

La mutación fue hallada en una región de la proteína S del virus que lo une al receptor humano y es el encargado de activar el sistema inmunitario en las personas, detalló a medios Francisco Muñoz, investigador de la Universidad de Guadalajara.

“Más allá de que podamos detectar una nueva cepa o un nuevo linaje que pueda ser propio de la población mexicana, lo importante es que se detectó esta mutación que ya está circulando en México y que ha tenido una relevancia importante porque disminuye de cuatro a 10 veces la afinidad con los anticuerpos”, precisó.

Investigadores trabajan con muestras de la COVID-19 ayer, en el Laboratorio de Diagnóstico en Enfermedades Emergentes y Reemergentes (LaDEER) de la Universidad de Guadalajara (UDG), estado de Jalisco (México).

Investigadores trabajan con muestras de la COVID-19 ayer, en el Laboratorio de Diagnóstico en Enfermedades Emergentes y Reemergentes (LaDEER) de la Universidad de Guadalajara (UDG), estado de Jalisco (México). Foto: Francisco Guasco, EFE

Esto representaría un problema con los pacientes ya recuperados que podrían sufrir un nuevo contagio o en quienes sean vacunados en los próximos meses.

Y dificultaría la lucha contra el coronavirus en México, un país que suma casi 1.9 millones de contagios y más de 161 mil 200 muertos, siendo el tercer país del mundo en número absolutos de decesos por la COVID-19.

LAS OTRAS CEPAS

El pasado 14 de diciembre Reino Unido informó de la identificación de una nueva variante del SARS-CoV-2 que de acuerdo a diversos estudios puede propagarse más fácilmente entre las personas. La mutación llegó a países de Europa así como a Estados Unidos.

La mutación E484K fue encontrada el pasado 6 de enero en un paciente de Brasil ha levantado las alertas entre los científicos debido a que esta variación hace al virus más resistente a las vacunas además de acelerar el contagio.

La variante detectada a finales de diciembre en Sudáfrica presenta una mutación que podría hacer al virus más contagioso y más resistente a los anticuerpos del organismo.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó en enero pasado que tres variantes de la COVID-19 circulan en 14 países de la región. Se trata de la mutación encontrada en Reino Unido y la de Sudáfrica que llegaron a las Américas por contactos con personas que viajaron al extranjero, mientras que la mutación brasileña ha causado más estragos locales.

Imagen del nuevo coronavirus.

Imagen del nuevo coronavirus. Foto: NIAID