De la guerra al racismo: frases que inmortalizó Muhammad Ali

04/06/2016 - 1:09 pm

Muhammad Ali será recordado por haber sido el primer pugilista en ganar tres veces el título de la máxima división del boxeo y por sus famosas declaraciones sobre la guerra de Vietnam, la discriminación racial, la religión y su filosofía.

En esta foto de archivo del 29 de marzo de 1967, el campeÛn mundial del peso completo, Muhammad Ali, izquierda, aparece junto a Martin Luther King en una rueda de prensa. Ali falleciÛ el viernes, 3 de junio de 2016, a los 74 aÒos. (AP Photo/File)
Muhammad Ali, izquierda, aparece junto a Martin Luther King en una rueda de prensa. Foto: AP

Ciudad de México, 4 de junio (SinEmbargo).– El boxeador Muhammad Ali fue reconocido en el mundo no sólo por sus múltiples campeonatos, también era famoso por sus declaraciones.

Ali comenzó a practicar el boxeo a los 12 años de edad, peleó por treinta años y finalizó su carrera con un récord de 56-5 y 37 nocáuts, 26 de esas peleas con la promoción de Arum, y fue el primer púgil en ganar tres veces el título de la máxima división del boxeo.

“Vuela como mariposa, y pica como abeja. ¡Ruge, joven, ruge!”, antes de su primera pelea ante Sonny Liston en 1964.

Ali le habló al mundo de una manera coloquial, incluso cuando el mundo no quería escuchar lo que decía.

“¿Hablas en serio? Tengo que quedarme aquí y conducir a mi gente al hombre correcto, Elijah Muhammad”, fue su respuesta cuando Robert Lipsyte, del New York Times, le preguntó en una entrevista el 26 de abril de 1967 por qué no se iba del país, dos días antes de rechazar ser reclutado por el Ejército.

El 17 de febrero de 1966 se negó a ser reclutado al ejército de los Estos Unidos para combatir en la guerra de Vietnam, “No tengo ningún problema con el Viet Cong”. Tras tomar esta decisión su carrera quedó en pausa por tres años y medio.

“En el cuadrilátero hay un árbitro que detiene la pelea si uno de los hombres está muy lastimado. El boxeo no es como ir a la guerra con metralletas, bazucas, granadas y aviones bombarderos”, en una demostración contra la guerra de Vietnam en la primavera de 1967 en Chicago.

Cuando explicó por qué cambió su nombre a Muhammad Ali dijo: “Cassius Clay era el nombre del negrero”, el 30 de junio de 1967.

Un día después de perder la pelea ante Joe Frazier, el 9 de marzo de 1971, un asistente intentó sacar a periodistas de su habitación de hotel a lo que Ali dijo: “No, dejen que se queden. Hablo cuando gano, tengo que hablar cuando pierdo”.

“Ya celebré. Recé a Alá”, cuando le dijeron que su sentencia por evadir el reclutamiento fue revocada por el Tribunal Supremo de Estados Unidos el 28 de junio de 1971.

“Ellos hicieron lo que les pareció correcto, y yo hice lo que me pareció correcto”, declaró sobre los intentos del gobierno para mandarlo a prisión.

“Le dije a todos mis críticos, que soy el mejor de la historia… nunca esperen que pierda hasta que tenga unos 50 años”, después de noquear a George Foreman para convertirse en campeón del peso completo por segunda ocasión el 1 de octubre de 1974 en Kinshasa, Zaire.

“Vi a tu esposa. No eres tan tonto como pareces”, al presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, unos cuantos días antes de vencer a Joe Frazier en Manila el 1 de octubre de 1975.

“Mi nombre es famoso en Serbia, Pakistán, Marruecos. Esos son países en los que no prestan atención al Derbi de Kentucky”, entrevista con el New York Times en abril de 1977.

“Soy un maestro de la ilusión. Me he derrotado a mí mismo, he derrotado a las tentaciones, no soy el mismo hombre que anunció esta pelea”, sobre su figura esbelta antes de perder ante Larry Holmes el 2 de octubre de 1980.

“Afganistán será para los rusos lo que Vietnam fue para Estados Unidos”, en Nueva Delhi, India, el 1 de febrero de 1980, rumbo a Africa, al explicar el pedido del presidente estadounidense Jimmy Carter de un boicot a los Juegos Olímpicos de Moscú.

“La gente dice que ahora hablo lento. Eso no es sorpresivo. Calculo que recibí 29.000 golpes. Pero gané 57 millones de dólares, y ahorré la mitad. Así que recibí algunos golpes. ¿Sabes cuántos negros son matados con pistolas y cuchillos todos los años, sin tener un solo centavo? Puede que hable lento, pero mi mente está bien”, el 20 de enero de 1984, en Seattle.

“No tengo miedo. Me pueden decir mañana, ‘Ali, tienes cáncer del corazón, te quedan seis meses de vida’. Yo diré, ‘me alegro. Tuve una buena vida, fui bueno con la gente, y estoy contento por conocer a Alá”’, el 20 de septiembre de 1984 en el hospital Columbia-Presbyterian de Nueva York, cuando le diagnosticaron Parkinson.

“Caminas conmigo y detengo el tráfico. Nunca había sido tan popular. No creo que mi nombre vaya a morir”, el 29 de octubre de 1984 en Nueva York, donde recibió el Premio Marciano.

“Lo que he sufrido físicamente valió la pena por lo que logré en la vida. Un hombre que no tiene en valor de arriesgarse, jamás logrará algo con su vida”, en una conferencia de prensa el 28 de octubre de 1984 en Houston.

“Me cae bien Joe Frazier. Él y yo montamos un buen espectáculo. Fue un buen espectáculo itinerante”, en una entrevista en marzo de 2001.

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