Ciudad de México, 5 de agosto (SinEmbargo).– La Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (Cepal) afirmó que México es el único país de América Latina donde el salario mínimo está por debajo del umbral de la pobreza.

La Comisión detalló que el salario mínimo en el país ha sufrido una depreciación del 70 por ciento para adquirir la canasta básica, cubrir educación y vivienda.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, dijo que los trabajadores que perciben un salario mínimo como pago, aunque estén dentro de la formalidad, son considerados en pobreza extrema.

“Aquellos que reciben dos salarios mínimos tienen una remuneración ligeramente superior al umbral de la pobreza extrema”, explicó en un videomensaje trasmitido en el marco del Foro Internacional Salarios Mínimos, Empleo, Desigualdad y Crecimiento Económico, organizado por el Gobierno del Distrito Federal.

De acuerdo al diagnóstico realizado sobre el salario mínimo en México el 14 por ciento de la población económicamente activa percibe dos salarios mínimos.

Lo anterior impide que se cumpla con el artículo 123 constitucional donde se establece que la remuneración debe de ser suficiente para que un jefe de familia pueda proveer de alimento, educación vivienda y hasta de actividades recreativas a su familia.

La funcionaria de la Cepal advirtió que la realidad de México contrasta con la experiencia de otros países, y mencionó: “por ejemplo, el Costa Rica (el salario mínimo) triplica el ingreso del umbral de la pobreza”.

Y señaló que México es el único país de América Latina en donde no se ha vivido un proceso de crecimiento y recuperación de los salarios mínimos, como un mecanismo potente para promover la igualdad, el consumo masivo y un robusto crecimiento económico.

“En países como Brasil, Argentina, Uruguay y Chile la mejora del salario mínimo se ha traducido en una caída de la desigualdad y no ha afectado negativamente el empleo ni la formalidad”, afirmó.

Finalmente, Bárcena señaló que el rezago salarial mexicano data de 1970 y se encuentra muy por debajo de lo establecido por la Cepal, es decir, se ubica en 0.66 por ciento cuando el crecimiento debe ser del 3.18.