Para quien busque ahondar en este personaje, se puede acercar a las páginas de la compilación de ECC Cómics. En su edición de aniversario, encontrarás historias desarrolladas por firmas destacadas del mundo del cómic estadounidense, cuyo fin es darle al sidekick de Batman una identidad propia.

Por Juan R. Coca

Ciudad de México, 5 de diciembre (Culturamas).- Matei Calinescu en sus Cinco caras de la modernidad explica claramente qué significa el término kitsch y qué supone culturalmente lo kitsch. Este concepto está vinculado a la producción artística y a los elementos estilísticos relacionados. Este “estilo” está centrado en lo mediocre, en lo banal y en lo familiar, para que sus productos lleguen a un público amplio que, evidentemente, acepta este fake-game.

Lo kitsch incorpora un eclecticismo carente de sentido y relacionado con cierto hedonismo por parte de aquellos que consumen este tipo de productos. Es, por lo tanto, una de las expresiones más destacadas de la posmodernidad actual donde el consumo está por encima del sentido. Robin es seguramente uno de los personajes más kitsch del universo DC.

Ha estado unido a Batman como si fuese un superhéroe en proceso. Al fin y al cabo, el ayudante del caballero oscuro no es mucho más que una imitación de un superhéroe. Un joven en conflicto permanente con el héroe al que pretende imitar, aunque intentando evitar ser él.

En realidad, la denominada bat-familia (bat-girl, bat-woman, etc.) presenta un carácter imitativo y, de ahí, que los personajes que la conforman parece que no terminan de tener una narrativa propia e independiente. Existen dos ejemplos destacados que se separan un poco de esta idea: Nightwing y Red Hood. Ambos han logrado tener cierta entidad propia, gracias a la confrontación simbólica con Batman y a una separación narrativa.

Ahora bien, Robin ha sido el personaje más vinculado a Batman y cuya entidad ha sido, posiblemente, menor. El carácter kitsch del personaje hizo que fuese altamente aceptado, aunque también trajo consigo rechazo. En este sentido, una de las historias más sugerentes y que mayor luz aporta a lo que estamos hablando es Una muerte en la familia. Como es bien conocido, la editorial hizo una encuesta telefónica para preguntar si el bat-kitsch debería morir. La audiencia, finalmente, decidió que así fuera. De ahí que Joker matase en esa afamada obra a Jason Todd.

Tengamos en cuenta también que Robin se separó de Batman y se relacionó con los Teen Titans. Pese a las diferencias en los personajes y a la búsqueda de entidad propia, Robin seguía presentando las características imitativas de Batman. Es, por tanto, ese fake-heroe imitador que no termina de madurar y caer del árbol.

Para ahondar más en este personaje, podemos acercarnos a las páginas del recopilatorio publicado por ECC. Aquí se puede comprobar el esfuerzo por dejar de lado el carácter fake de Robin y convertirlo en un héroe con identidad propia. En la obra en cuestión se han seleccionado diferentes historias desarrolladas por firmas destacadas del mundo del cómic estadounidense. En definitiva, una buena manera de adentrarse a este personaje tan particular.

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