Fenómenos lumínicos se observan cerca de los volcanes y el Popocatépetl no es la excepción. ¿A qué se deben estas luces?

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Ciudad de México, 6 de octubre (SinEmbargo).– La actividad volcánica alrededor del Valle de México es monitoreada constantemente por lo que existen ocasiones en que se captan cosas que parecen inexplicables y dan pie a todo tipo de teorías; sin embargo, especialistas en la materia señalan que se trata de la actividad normal de un volcán activo.

De esta manera, el 3 de octubre una webcam, independiente a las del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), captó unas extrañas luces circulares que parpadean cerca del volcán Popocatépetl, las cuales provocaron toda serie de explicaciones que fueron de lo inverosímil a lo insignificante en las redes sociales.

Durante 44 segundos se ven en el video las luces frente a la webcam que capta al Popocatépetl. Los destellos de luz se mueven de manera dinámica: primero suben y luego se percibe cómo bajan.

El video fue subido a Internet el sábado pasado por webcams de México y después compartido por los internautas en varios canales de video en línea y redes sociales. Los usuarios manejaron varias versiones para el fenómeno lumínico, desde que podría tratarse de residuos en el aire dejados por una fogata cercana al apagarse o de globos de cantoya e incluso de luciérnagas. Sin embargo, hasta el momento se desconoce el origen de los destellos de luz.

Por su parte, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) reportó ligera actividad del volcán Popocatépetl la noche del sábado, con pocas exhalaciones y condiciones de nubosidad.

De acuerdo con el Reporte de Actividad del Volcán Popocatepetl emitido la mañana del 4 de octubre, se identificaron 23 exhalaciones de muy baja intensidad en las 24 horas anteriores a su publicación. Dentro de la actividad destacada, lo más relevante fue una explosión a las 16:24 horas del sábado y tres más durante las primeras horas del domingo.

“Mediante las cámaras instaladas en el volcán, las condiciones de nubosidad no permitieron observar el cráter de manera continua, sin embargo se observó que algunas de ellas estuvieron acompañadas por emisiones de vapor de agua y gas, que el viento dispersó hacia el noreste”, se señala.

En cuanto a la referencia de cualquier fenómeno inusual durante la noche, únicamente se menciona que “se apreció ligera incandescencia sobre el cráter que aumentaba al momento de algunas de las exhalaciones con emisión de vapor de agua y gas”.

Al respecto, el ingeniero Tomás Sánchez Pérez, director del área de difusión de Cenapred, dijo que tales avistamentos son “parte del escenario normal de este nivel de actividad amarillo, como es un volcán activo, tiene que evidentemente manifestarse, pero estas manifestaciones están dentro de los parámetros ordinarios”.

Comentó que su preocupación recae en la falta de interés mediático para pedir y exponer la parte científica y por una fuente oficial de estos acontecimientos.

El órgano desconcentrado de la Secretaría de Gobernación (Segob) convoca a un comité científico para asesorarse cuando ocurren cuestiones extraordinarias, tras lo cual se modifica el semáforo de alerta volcánica y se pasa la información al coordinador nacional de Protección Civil, quien notifica a las unidades estatales, alerta para las rutas de evacuación, establece los refugios temporales, entre otras cuestiones. En este caso, no ha sido necesaria dicha reunión.

¿UN TEMBLOR? 

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Se dice también que en ciertas ocasiones la actividad telúrica puede dar origen a destellos, aunque en este caso la actividad reportada en el volcán no fue lo suficientemente fuerte para ocasionarlos.

Estas luces conocidas como luces de terremoto o EQL (Earth Quake Light) llegan a tener en ocasiones una apariencia similar a la de una aurora boreal, y aparece en el cielo sobre áreas de estrés tectónico, justo antes, durante o justo después de que haya un terremoto o una erupción volcánica.

Al respecto, la doctora Elizabeth Solleiro Rebolledo, del Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dijo en entrevista con SinEmbargo que “no existe en el mundo un sistema de alerta que mida los sismos a través de estos indicadores, no hay una relación directa”.

“Se han dado casos fortuitos en los que la actividad se ha relacionado con destellos o con otros indicadores pero en realidad han sido cosas que han empatado casualmente. Debe ser actividad volcánica”, especificó.

Se ha especulado enormemente sobre el origen de las EQL, al grado en que muchos científicos dudan de su relación directa con los sismos, lo que se suma a que hasta hace poco no se tenía claro la causa de su aparición.

Sin embargo, el físico Troy Shinbrot, profesor de la Universidad de Rutgers, presentó hace cuatro años un estudio que explica por qué aparecen estas extrañas luces y sostiene que éstas se deben a que los deslizamientos del suelo previos a un terremoto generan una carga eléctrica. Se trata de un fenómeno similar al que tiene lugar durante una tormenta; pero, a diferencia de los relámpagos, las luces de terremoto se originan por el aumento de carga eléctrica en el suelo.

Los fenómenos luminosos tampoco son ajenos a la actividad volcánica. Sin embargo, en este caso, lo que se deja ver por lo regular durante una erupción son una variedad de relámpagos y no luces aisladas de movimientos suaves como los registrados en las imágenes del volcán mexicano que se dieron a conocer durante el pasado fin de semana.

Ciertas fuentes luminosas son captadas con regulaidad durante la actividad volcánica

Ciertas fuentes luminosas son captadas con regulaidad durante la actividad volcánica

De acuerdo con Discovery News, erupciones más pequeñas tienden a ir acompañadas de tormentas más diminutas, que pueden ser difíciles de detectar a través de espesas nubes de ceniza. Aunado a esto, la actividad eléctrica es mayor durante las primeras etapas de una erupción, lo que es aún más difícil de capturar en la película. No obstante, hay que aclarara que las condiciones captadas por la cámara distan bastante de ser las que una tormenta volcánica presenta. A pesar de todo, se trata de un fenómeno poco estudiado.

Desde principios de la década de los ’60, sólo unos pocos estudios han logrado hacer observaciones significativas de esto. Uno de los más relevantes fue publicado en 2007, cuando los investigadores utilizaron ondas de radio para detectar un tipo hasta ahora desconocido de relampagueo desde el cráter del volcán situado en Monte Agustín, Alaska.

Las observaciones sugieren que la erupción registrada en 2006 produjo una gran cantidad de carga eléctrica, lo que corroboró otra hipótesis de 1963, pero, al mismo tiempo, el nuevo relampagueo planteo otra cuestión: ¿de dónde vienen exactamente estas descargas? “No estamos seguros de si salen del volcán o si se crean justo después”, dijo entonces Ronald J. Thomas, uno de los autores del estudio. “Una de las cosas que tenemos que saber es lo que está generando esta carga.”

Desde 2007, varios estudios han llevado a la conclusión de que existen al menos dos tipos de descargas eléctricas derivadas de la actividad volcánica: una que se produce en la boca de un volcán en erupción y una segunda que “baila” alrededor, similares a las captadas encima del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle en Chile. Estos resultados publicados en 2012 en el diario de geofísica Eos revelan que las mayores tormentas volcánicas pueden rivalizar con la intensidad de algunas tormentas masivas. Aún así, el origen de la carga responsable de este fenómeno sigue siendo objeto de acalorados debates.