De acuerdo con un especialista, los tlacuaches mexicanos son un grupo de mamíferos poco conocido en el país a pesar de su importancia ecológica.

Foto: Gary Kramer

Ejemplares de tlacuache común Foto: Gary Kramer

Ciudad de México, 8 de noviembre (SinEmbargo).– Muchos los creen (y les dicen) ratas. Es que de pronto se encuentran a alguno rondando en la basura o atravesando una avenida en alguna urbe. Lo que no suele decirse, es que los tlacuaches, en principio, no son roedores, sino marsupiales, que se caracterizan porque las hembras poseen una bolsita ventral en la que transportan a sus crías recién nacidas (así como los canguros).

Mucho menos se dice que además de la especie de tlacuache que posa en la foto de arriba, existen otras seis en territorio mexicano, entre ellas una endémica y catalogada como especie protegida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) o que estos animales son los únicos exponentes de marsupiales en nuestro país, lo que los dota de una particular importancia.

Los tlacuaches o zarigüeyas mexicanas son especies de mamíferos muy poco conocidas en nuestro país, pero son animales de una gran importancia ecológica. En SinEmbargo, hemos consultado al doctor Fernando Cervantes, investigador del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que nos habla de la importancia de estos mamíferos.

LAS ESPECIES

En México existen siete especies diferentes de estos animales, y el más conocido es el tlacuache norteño o tlacuache común (Didelphis virginiana), que es capaz de habitar en zonas urbanas gracias a su gran capacidad de adaptarse a comer desperdicios orgánicos. El resto, se distribuye principalmente en zonas tropicales del territorio y no tiene tal capacidad de adaptación.

Entre estas especies, podemos encontrar al tlacuachillo acuático (Chironectes minumus), un tipo de zarigüeya que habita en arroyos y ríos en bosques tropicales y está catalogada como especie Protegida por la Semarnat.

Ésta es una especie que se distingue por ser “la única que se ha adaptado al ambiente acuático: tiene membranas entre los dedos de las patas y de las manos y su cola es un poco aplanada lateralmente. Además, tienen una coloración un poco más gris con bandas blancas, que lo hacen perfectamente distinguible”, apunta el doctor Cervantes.

Ejemplar de tlacuache acuático. Foto: especial

Todos los tlacuaches son fundamentalmente arbóreos. El acuático es al único adaptado para vivir en ríos y arroyos. Foto: especial

IMPORTANCIA ECOLÓGICA

“Estos animales son de gran importancia ecológica, pues como todos los animales desempeñan un papel determinante en los ecosistemas. La importancia de las zarigüeyas radica en que tienen una dieta compuesta principalmente por insectos, lo que las convierte en reguladoras de las poblaciones de este grupo de animales en los árboles. Además, fungen como presas para mamíferos más grandes y también para algunas especies de aves y de reptiles”, explica el especialista.

AMENAZAS

Aunque ninguna especie de tlacuache se considera En Peligro de Extinción, el doctor Cervantes advierte que para estos animales, como muchos otros, la mayor amenaza es la pérdida de su hábitat natural: “El que se tumben los bosques tropicales, tanto los húmedos del Golfo como los secos del lado del Pacífico, que son el hábitat natural de prácticamente todos los marsupiales, es sin duda una amenaza latente para la mayoría de las especies.

“Ellos sólo están protegidos en las zonas de distribución que se encuentran dentro de Áreas Naturales Protegidas (ANP), tal es el caso de la reserva de Sian Ka’an o la de Calakmul”.

Por otro lado, el especialista advierte que el desconocimiento de esta especie también se constituye como una amenaza: “Lamentablemente los tlacuaches mexicanos son especies muy poco conocidas y resulta que a todas las especies a las que no se conoce no se les pone atención. La consecuencia de esto es que estos animales pueden acercarse peligrosa y silenciosamente a un riesgo de extinción que después podría ser irreversible.

“Hay que hacer esto del conocimiento de los niños y jóvenes para que ellos puedan heredar este recurso y conservarlos”, concluye el especialista.

Foto: Shutterstock

Los marsupiales son biológicamente distintos a los roedores. Foto: Shutterstock